Las empresas en concurso de acreedores son un 64% menos que hace cinco años

Medio centenar de compañías y ocho familias extremeñas se declararon en suspensión de pagos durante el año pasado

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

No es el índice más optimista, pero los avatares de la economía extremeña en los últimos 15 años se pueden seguir por el número de empresas y familias que declaran concurso de acreedores. En 2018 fueron un total de 58, un 15,9% menos que en el ejercicio anterior, cuando hubo 69.

En la serie histórica del Instituto Nacional de Estadística (INE), que comienza en 2004, se observa que en la segunda mitad de la década de los 2000 fue el sector de la industria y la energía el que encabezó el ranking de las empresas concursadas en la región. Sin embargo, con el cambio de década las compañías de la construcción pasaron a liderar las estadísticas de la antigua suspensión de pagos y se mantuvieron hasta 2015 en esta posición.

POR SECTORES DE ACTIVIDAD EN 2018

Comercio
12 concursos de acreedores, un 24% del total.
Industria
7 concursos de acreedores, un 14%.
Agricultura
6 concursos de acreedores, un 12%.
Construcción
5 concursos de acreedores, un 10%.
Hostelería
3 concursos de acreedores, un 6%.
Transporte y almacenamiento
3 concursos de acreedores, un 6%.
Actividades administrativas y servicios auxiliares
3 concursos de acreedores, un 6%.
Resto de servicios
9 concursos de acreedores, un 18%.
Sin clasificar
2 concursos de acreedores, un 4%.

Igualmente, desde 2011 el comercio comenzó a sentir de manera más acusada la crisis económica y fueron muchos los empresarios que no pudieron aguantar la sucesión de años con menores ventas y se vieron obligados a bajar definitivamente la persiana. La situación no está mejorando en el mencionado ámbito y en los cuatro últimos ejercicios la actividad comercial está en primera posición de la lista de concursos de acreedores en Extremadura.

En esos años, también la hostelería vivió varias situaciones de suspensión de pagos. En concreto, los últimos siete ejercicios se han saldado con una media superior a 3,5 casos.

Curiosa es la situación del sector agrario, cuyas empresas en suspensión de pagos alcanzaron en 2018 un 12% del total, el mayor porcentaje de la serie histórica, porque nunca habían superado el 5%. Los problemas con los precios de los productos, que se vienen arrastrando desde hace tiempo y se agravaron en las pasadas campañas, pueden estar detrás de estos cierres.

Así, en 2018 entraron en concurso de acreedores medio centenar de empresas en Extremadura, un 15,25% menos que en 2017. El listado lo encabezó el sector del comercio con doce concursos declarados, un 24% del total. A continuación se situó la industria, con siete (14%); la agricultura, seis (12%), y la construcción, cinco (10%). Hay que destacar que ninguna de las empresas del sector industrial que suspendieron pagos estaban adscritas al ámbito energético.

El número total es un 64% inferior al máximo de la serie que recoge el INE y que fue de 139 en el año 2013. Pese a ello, aún quedan lejos los ejercicios 2005, 2006 y 2007, que se movieron entre siete y once suspensiones de pagos. Fue a partir de 2008 cuando se disparó esta figura legal.

Características

De las 50 empresas concursadas en 2018, 37 eran SRL (sociedades de responsabilidad limitada), mientras que cinco eran SA (sociedades anónimas), otras tantas personas físicas y solo tres de otra naturaleza.

Un destacado porcentaje de estos negocios, un total de 29, tenían entre cero y cinco trabajadores. De hecho, diez de ellas no tenían empleados. En la posición opuesta, tres compañías que se declararon en suspensión de pagos contaban con más de un centenar de puestos de trabajo.

Por otro lado, el mayor porcentaje de empresas que declararon concurso de acreedores tenían un volumen de negocio que no superaba los 250.000 euros, 19 en total; entre esta cantidad y el millón de euros hubo doce; seis se movían desde el millón a los diez millones de euros, y solo tres superaban esta cifra. En cuanto a la antigüedad, una decena de compañías pasaban de las dos décadas de vida; menos de cuatro años de existencia tenían 13 de las empresas concursadas, y nueve estaban entre cinco y ocho años. Los tramos de nueve a doce años, con seis empresas; de 13 a 16, con ocho, y de 17 a 19, con tres, fueron los menos representados en este aspecto.

Además, ocho familias de la región también entraron en concurso de acreedores, dos menos que el año anterior. De ellas, cinco son de la provincia de Badajoz y tres de la de Cáceres. En este caso, la serie histórica apenas recoge tres casos en Extremadura hasta 2009. A partir de ese momento el volumen aumentó y siempre se ha movido entre cinco y once, a excepción del año 2013 cuando una veintena de familias declararon esta situación, 17 de Badajoz y solo tres de Cáceres.

La inmensa mayoría de los concursos de acreedores declarados en 2018 en la región fueron voluntarios (54 de los 58 totales). Es algo habitual y los porcentajes siempre se han movido por encima del 87%.

El descenso del 15,9% respecto al ejercicio anterior es muy superior a la media nacional, que se quedó en el 2,1%. Sin embargo, mientras que a nivel nacional es el cuarto año consecutivo a la baja, en la región se produjo un repunte del 15,7% en 2017.