La UEx y el SES elaboran una guía para detectar violencia machista en urgencias

Mariano Casado, Rosario Peinado, José María Vergeles, Leire Iglesias y Mayte Porcel. :: casimiro moreno/
Mariano Casado, Rosario Peinado, José María Vergeles, Leire Iglesias y Mayte Porcel. :: casimiro moreno

La falta de formación de los sanitarios y el miedo de las mujeres a verse como víctimas son los principales escollos que se pretenden atajar

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

Profesores de la Facultad de Medicina de la UEx y sanitarios del Servicio Extremeño de Salud (SES) han elaborado una guía de actuación para mejorar la detección de los casos de violencia machista contra las mujeres y menores que acuden a las urgencias del área de salud de Badajoz.

El protocolo pretende clarificar cómo tienen que actuar médicos y enfermeros ante la sospecha de un caso de maltrato en el ámbito familiar para contribuir así a que las víctimas reciban una atención temprana e integral. Precisamente, la falta de sensibilización y formación de los profesionales sanitarios para tratar a las víctimas de la violencia machista y el miedo de estas a reconocerse como tales, son las principales barreras que se pretenden derribar con esta guía que presentaron ayer en Badajoz los consejeros de Sanidad y de Igualdad, José María Vergeles y Leire Iglesias.

LLAMAR AL 016

es un teléfono para llamar si eres víctima de maltrato o si conoces un caso cercano de violencia machista
Es gratuito, funciona las 24 horas del día los 365 días del año y no deja rastro en la factura del teléfono. Nadie sabrá que has llamado. Es confidencial.

«Es muy raro la mujer que viene a Urgencias y dice 'soy víctima de malos tratos o mi marido me está agrediendo', lo normal es que venga por diferentes patologías como dolores de cabeza o crisis de ansiedad. Por eso esta guía va a permitirnos abrir un poco los ojos ante esas patologías que pueden estar detrás de un caso de violencia de género», reconoce Rosario Peinado, coordinadora del Servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz, que forma parte del equipo de trabajo que ha elaborado la guía. Coordinado por el profesor de Medicina Legal de la Facultad de Medicina de la UEx, Mariano Casado, en su redacción también han participado Maite Porcel, directora médica del Hospital Universitario de Badajoz, y Carlota Torres, enfermera coordinadora de Calidad y Seguridad del CHUB.

Cuando las víctimas de la violencia machista son menores, la detección es aún más difícil. Porque además de que lo ocultan, apunta Maite Porcel, «los profesionales siempre tienen miedo a equivocarse y a acusar a una familia de maltrato y muchas veces se mira para otro lado. Pero no hay que tener miedo, es mejor equivocarse que permitir que un menor siga siendo maltratado». Con esta realidad, la guía es el último paso de un proyecto que ha empezado formando a los profesionales que trabajan en las urgencias del Hospital Universitario, del Perpetuo y del Materno Infantil de Badajoz. Como reconoce Porcel por su experiencia profesional, «el principal escollo al que me enfrentaba cuando tenía delante a una mujer maltratada era que no sabía qué hacer con ella. Y esto va a servir para que las dudas nos sean una excusa para no denunciar los casos de violencia contra mujeres o niños».

Parte de lesiones

Este es precisamente el papel más importante que tienen los sanitarios dentro de la lucha contra la violencia machista. A este respecto, Mariano Casado dio ayer un dato revelador: el 70% de las mujeres que acuden al juzgado de violencia de género de Badajoz lo hacen a partir de un parte de lesiones notificado por los servicios sanitarios.

Para llegar a esto, la clave es dar con el diagnóstico. Y en este sentido, la guía que se ha presentado ofrece una serie de claves para que los sanitarios sean capaces de ver que están delante de víctimas de violencia de género. Sobre esto, Vergeles destacó que «la herramienta más potente que tiene el profesional sanitario que trabaja en los servicios de urgencias son las técnicas de entrevistas clínicas».

Por ello, la guía que se ha presentado empieza precisamente con una batería de preguntas que los médicos pueden hacerles a las mujeres o niños cuando sospechan que están siendo víctimas de algún tipo de violencia. Después, el manual detalla el protocolo a seguir para atenderlos, sea urgente (en casos de daños físicos, psicológicos o sexuales) o no.

En las páginas, además, se clarifica los pasos a seguir para ofrecerle a las víctimas una protección integral no solo médica, sino también jurídica o asistencial. Esto mismo lo puso de relieve Casado: «La guía mejora la coordinación con la policía, trabajadores sociales, la Casa de la Mujer, la fiscalía de violencia de género y juzgados de guardia».

En 2017, hubo 2.787 mujeres que denunciaron a sus maltratadores en Extremadura. Sin embargo, como apuntó la consejera de Igualdad, «aún hay muchas mujeres que no han podido dar el paso y solo podemos combatirlo si nos anticipamos y para eso es fundamental la colaboración entre profesionales».

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