El número de parados bajó en 17.500 durante el año pasado, según la EPA

Recogida de aceitunas en Extremadura/HOY
Recogida de aceitunas en Extremadura / HOY

La región tiene 11.300 personas más trabajando pero también 6.200 que ya no buscan empleo

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Extremadura despidió el año pasado con 17.500 parados menos que cuando comenzó, según la EPA (Encuesta de Población Activa) que publicó ayer el INE (Instituto Nacional de Estadística). En concreto, inició el curso 2017 con 141.300 desempleados y lo cerró con 123.900, lo que equivale a un descenso del 12,4 por ciento, el mayor registrado en términos inteanuales -de cuarto trimestre a cuarto trimestre- desde el año 2002. A escala nacional, el número de parados disminuyó un 11,1 por ciento.

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La pregunta de por qué la región suma 17.500 parados menos tiene una respuesta doble: porque hay 11.300 personas más trabajando y porque hay también 6.200 activos (quienes buscan un trabajo) menos. Aunque la casuística es variada, en líneas generales este último grupo lo integran, por un lado, quienes han tirado la toalla y ya ni siquiera buscan empleo, y por otro, los que sí aspiran a encontrarlo pero ya no viven en la región. En porcentajes, mientras los ocupados crecen el 3,2 por ciento (en el conjunto de España, el 2,6), los activos bajan en un 1,2 (a escala nacional subieron un 0,1). La primera es la noticia positiva y la segunda la negativa, y en función de esto llegaron ayer las valoraciones políticas.

Interpretaciones al margen, el hecho cierto es que pese al descenso interanual en el número de parados, Extremadura vuelve a ser la comunidad con la mayor tasa de paro del país. En concreto, al acabar el pasado ejercicio se situó en el 25,1 por ciento, ocho puntos y medio por encima de la media nacional y solo mejor que la de Ceuta, que supera el 26 por ciento. Navarra, que es la autonomía mejor situada en este capítulo, está por debajo del diez.

Según estos datos oficiales, una de cada cuatro personas que quiere trabajar en Extremadura, no lo consigue. Hace un año, esta ratio no era del 25 por ciento sino del 29. Al empezar el año 2013 superaba el 35 por ciento, y en 2006, antes de la crisis, se situaba en el 11 por ciento. Es decir, la situación actual es mejor que la que había hace cuatro años pero está lejos de la que la región disfrutaba hace algo más de una década.

Peor que el tecer trimestre

Si los datos del cuarto trimestre de 2017 se comparan con los del tercero de ese mismo ejercicio en vez de con los de un año antes, los resultados son distintos. En esa comparativa, la comunidad suma 2.400 parados más (un dos por ciento de incremento), porque el aumento en el número de ocupados (trescientos más) no logra compensar el alza en la cifra de activos (2.700).

Como es habitual, las cifras de la EPA conocidas ayer dieron pie a valoraciones opuestas, según el dato sobre el que se ponga el foco. Para la Junta, el hecho de que el número de parados haya descendido un punto porcentual más que en el conjunto del país supone «que Extremadura converge con España». «Y esto es gracias al esfuerzo de empresas, autónomos, cooperativas y también a la recuperación de la inversión pública», destacó ayer Ester Gutiérrez, consejera de Educación y Empleo. Desde el PSOE, su portavoz regional afirmó que estaban «moderamente satisfechos» con los resultados de la EPA. El descenso en el número de parados se debe «exclusivamente al esfuerzo de la propia ciudadanía extremeña y del Gobierno regional», afirmó ayer Valentín García, que pidió al Estado más inversiones en Extremadura.

Para el Partido Popular, por el contrario, las cifras hacen de la región «la campeona absoluta del desempleo», en palabras de José Antonio Monago, que ayer criticó al gobierno regional «por sus muchos anuncios y promesas, cuando la realidad, lo que se ve -declaró-, es muy distinta». En su opinión, el ejecutivo que preside Guillermo Fernández Vara «no puede disfrazar más este nivel de desempleo echando balones fuera o culpando al Gobierno central».

Ejecutar ya los presupuestos

En opinión de Podemos, el descenso interanual en el número de parados «no se debe a que Extremadura esté creando empleo, sino a que está bajando la tasa de paro a base de expulsar a la gente de la región», reflexionó ayer Daniel Hierro, que entiende que las cifras «exigen que se comiencen a ejecutar ya los Presupuestos generales de 2018 aprobados la pasada semana». Lo mismo pidió Victoria Domínguez, de Ciudadanos, para quien «los datos no son, en absoluto, para estar satisfechos, porque en el caso de los nuevos empleos creados son, en su gran mayoría, contratos temporales, por lo que van ligados a la precariedad».

Comisiones Obreras alertó sobre la caída de la población activa en 6.200 personas y el aumento de la brecha laboral entre sexos, ya que la tasa de paro regional es del 21 por ciento en hombres y supera el 30 en mujeres. El sindicato subraya que «la mayor parte del empleo creado el año pasado es temporal, precario y mal pagado, con puestos de fácil destrucción y corta duración».

UGT destacó la necesidad de poner en marcha un plan de desarrollo y empleo integral para la región, que permita salir de la situación desesperante que ofrece la comunidad en términos de empleo.

Finalmente, la patronal Creex considera que los datos conocidos evidencian la necesidad de medidas que cambien el modelo productivo autonómico y que permitan aumentar el número y dimensión de las empresas que generen empleo.