Dañan el coche de un joven de Alcuéscar que denunció sufrir acoso por ser homosexual

Estado en el que quedó el vehículo tras el acto vandálico. :: hoy/
Estado en el que quedó el vehículo tras el acto vandálico. :: hoy

Manuel Carrasco encontró su vehículo con la carrocería rayada y pintada, las ruedas pinchadas y los faros inutilizados

REDACCIÓN

La carrocería rayada y dañada con ácido, los faros inutilizados, las ruedas pinchadas y una pintada en la parte delantera del capó en la que se puede leer 'maricón', en letras mayúsculas. Así encontró su vehículo Manuel Carrasco, vecino de Alcuéscar.

No es la primera vez que este joven, de 22 años, sufre episodios de violencia debido a su orientación sexual. El pasado mes de agosto interpuso una denuncia ante el Juzgado de Guardia de Cáceres contra dos vecinos del mismo municipio. En declaraciones a HOY, Carrasco afirmó que había sufrido acoso por parte de los denunciados. «Me humillaban por ser diferente», lo que le había hecho sentirse «vejado, increpado y perseguido» en su propio puesto de trabajo, relató en ese momento.

Los hechos se produjeron mientras Carrasco trabajaba como camarero en un restaurante de la localidad y se prolongaron durante cuatro meses, según su versión. La situación llegó a tales extremos que se vio afectada su salud y recibió tratamiento por depresión, hasta el punto de que el médico le dio de baja laboral.

El acto vandálico se produce semanas después de haber interpuesto la primera denuncia

Ante esta coyuntura solicitó una orden de alejamiento para sus agresores, que le fue concedida, con la intención de no tener que vivir situaciones similares en futuras ocasiones.

Ahora, sin que hayan pasado dos meses desde que interpuso la primera denuncia, ha vuelto a verse afectado por un suceso violento. En esta ocasión su vehículo ha sufrido unos cuantiosos daños materiales. Los responsables del acto vandálico han arañado la carrocería con un líquido corrosivo, el mismo que han utilizado para provocar un oscurecimiento de los plásticos de los faros en una ancha franja que impide que alumbren con normalidad, por lo que se inutilizan las luces.

Tanto el acoso como el destrozo del vehículo podría ser considerados delitos de odio, según la legislación actual. Además, la llamada ley LGBTI de Extremadura contempla sanciones que varían entre los 3.000 y los 45.000 euros, en función de la gravedad de la infracción y entiende como muy grave «adoptar comportamientos agresivos o constitutivos de acoso, realizados en función de la orientación sexual identidad o expresión de género de una persona, que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra su dignidad, creando un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo para la misma».

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