Cuatro carreteras extremeñas para conducir despacio

La de Piornal a Garganta la Olla, el puerto de Honduras, la del Iryda y la que va de Mohedas de Granadilla a La Pesga, son caminos de asfalto que merecen la pena recorrer para disfrutar de las vistas y paisajes espectaculares

Cuatro carreteras extremeñas para conducir despacio
Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Hay dos carreteras en Extremadura que casi cada invierno se cortan al tráfico por culpa de la nieve. Esto, con seguridad, no ocurrirá ahora, por lo que el verano resulta un momento apropiado para recorrerlas sin prisa, conduciendo despacio porque su trazado regala paisajes que no se ven a menudo.

Una de ellas es la que va de Piornal a Garganta la Olla (la CC-17.4). Son 17 kilómetros revirados que discurren envueltos en árboles y con algún chorro de agua saliendo desde la montaña. Otra es el puerto de Honduras (la CC-102), que comunica el valle del Ambroz desde Hervás con el del Jerte a mitad de camino entre Jerte y Cabezuela del Valle. Son 17 kilómetros de subida y otros 17 de bajada, aproximadamente, con una pendiente que en la mayor parte de su trazado ronda el cinco por ciento, lo que hace que este tramo sea apreciado por ciclistas con cierto nivel de entrenamiento.

Vía que une Piornal y Garganta la Olla, bonita durante todo el año y espectacular en invierno si no está cortada al tráfico por nieve.
Vía que une Piornal y Garganta la Olla, bonita durante todo el año y espectacular en invierno si no está cortada al tráfico por nieve. / Andy Solé

Los primeros kilómetros a partir de Hervás son los que discurren por la vegetación más frondosa. La arboleda envuelve la carretera y a ratos la deja en sombra casi por completo, lo que sirve estupendas fotos. A medida que se sube van desapareciendo los castaños y ganando espacio los piornales, y antes de alcanzar el punto más alto, a 1.440 metros de altitud, surge el abedular más grande de Extremadura. Desde la cota de coronación, las vistas de los dos valles imponen, y al fondo se ve el macizo de Gredos.

Puerto de Honduras (carretera CC-102). En la fotografía, primeros kilómetros de subida desde Hervás, en un tramo que discurre por un frondoso bosque de castaños.
Puerto de Honduras (carretera CC-102). En la fotografía, primeros kilómetros de subida desde Hervás, en un tramo que discurre por un frondoso bosque de castaños. / Andy Solé

Unos kilómetros antes de terminar el descenso (en las coordenadas 40°12'52.9''N 5°47'42.6''E) surge a la derecha otra carretera que merece ser recorrida despacio, y mejor en bici, moto o a pie que en coche. Es la del Iryda (antiguo Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario), que no discurre por un paisaje tan exuberante como el del puerto de Honduras pero que ofrece una vista panorámica del valle del Jerte. Discurre esta vía paralela a la N-110 que cruza todo el valle, pero a mayor altura, y llega hasta Rebollar (son 15,5 kilómetros). No tiene más tráfico que el de los lugareños que van y vienen a las fincas, más algunos ciclistas y senderistas. Una parada en el camino obligada es la garganta de las Nogaledas.

Carretera del Iryda (antiguo Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario), que ofrece una vista panorámica del Valle del Jerte.
Carretera del Iryda (antiguo Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario), que ofrece una vista panorámica del Valle del Jerte. / Andy Solé

Por último, hay otra carretera en la región que merece la pena ser recorrida sin mirar el reloj. Es la que va de Mohedas de Granadilla a La Pesga (es la CC-81 y son 12 kilómetros), que sirve una vista panorámica de la llanura con el embalse de Gabriel y Galán al fondo en su primer tramo, y de sierras cuando se va acercando a Las Hurdes.

La CC-81 entre Mohedas de Granadilla y La Pesga, en un punto que sirve una vista panorámica de la llanura, con el embalse de Gabriel y Galán al fondo.
La CC-81 entre Mohedas de Granadilla y La Pesga, en un punto que sirve una vista panorámica de la llanura, con el embalse de Gabriel y Galán al fondo. / Andy Solé

Estas cuatro vías serían candidata en una guía sobre lo que en algunos lugares de Europa -y también de España, con Aragón a la cabeza en este campo- publicitan como 'slow driving' (conducción lenta). En esta misma línea, la Diputación de Cáceres presentó hace unos días su catálogo de carreteras paisajísticas de la provincia.

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