Las cooperativas agroalimentarias destacan su papel para evitar la despoblación

La charla-coloquio fue en el hotel Don Manuel de Cáceres. /LORENZO CORDERO
La charla-coloquio fue en el hotel Don Manuel de Cáceres. / LORENZO CORDERO

Más de cien personas asisten a un acto organizado por HOY y el Banco Santander en Cáceres para analizar la labor de estas agrupaciones

ÁLVARO RUBIO CÁCERES.

La despoblación es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la región extremeña y ayer se dejó claro que hay medios para luchar contra ella. Fue en la charla coloquio titulada 'El papel del cooperativismo agroalimentario en el día a día de Extremadura', un acto al que asistieron más de 100 personas en el hotel Don Manuel de Cáceres que estuvo organizado por el Diario HOY y el Banco Santander. En él se puso de manifiesto la labor que realizan las agrupaciones de agricultores y ganaderos asociados para producir, comprar o vender productos con beneficio para todos.

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El encargado de transmitir ese mensaje fue Ángel Pacheco, presidente desde 2016 de Cooperativas Agroalimentarias de Extremadura, organización que aglutina los intereses de 166 cooperativas agroganaderas de la región y de más de 32.000 profesionales del campo. Además, genera 3.200 empleos directos y facturó en el año 2018 un total de 1.300 millones de euros.

Basándose en esos datos, Pacheco, que es licenciado en Derecho y ocupa la presidencia de la cooperativa Nuestra Señora del Prado en Casar de Cáceres y la Denominación de Origen Protegida Torta del Casar, desgranó los puntos que convierten a estas agrupaciones en uno de los principales motores económicos de Extremadura. Lo hizo después de que lo presentara el periodista del Diario HOY Luis Expósito.

«Las cooperativas son el futuro de nuestros pueblos y jóvenes», dijo Ángel Pacheco en su intervención

«El papel de las cooperativas en el mundo rural es fundamental. De hecho, hay municipios en los que somos la única empresa y eso nos hace tener un papel determinante para luchar contra la despoblación. Son el núcleo central de la economía de muchos de nuestros pueblos. En ellos se ha demostrado que se atrae a nuevos inversores y explotaciones que aumentan y fijan la población», destacó Pacheco, que incluso puso ejemplos. «Destaca la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, que vertebra a los diferentes pueblos y contribuye a que, pese a las dificultades orográficas, sobrevivan los municipios que viven de la cereza. Lo mismo sucede en Gata y Hurdes».

Arriba. El presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Extremadura, Ángel Pacheco; el director territorial de Banco Santander, Justiniano Cortés; responsables del Negocio Agro de la entidad en España y en la región, Lorena Ruiz y Pedro Antonio Izquierdo; y el periodista del Diario HOY Luis Expósito. Abajo, a la izquierda Justiniano Cortés en su intervención; y a la derecha asistentes al acto. / LORENZO CORDERO

Pero más allá de centrarse en determinadas zonas de esta comunidad autónoma, Pacheco hizo hincapié en que las cooperativas contribuyen al 7% del PIB regional y están detrás de más del 20% de las exportaciones de Extremadura.

«Eso beneficia todos», matizó antes de lanzar un mensaje centrado en los pueblos: «Nunca abandonamos las zonas rurales. Las cooperativas son modelos de negocio centrados en las personas, responsables con el medio ambiente y comprometidos con proyectos sociales».

Para sustentar esa afirmación no escatimó en datos. Casi dos de cada diez extremeños son socios de cooperativas y emplean al 9% de la población activa de la comunidad autónoma. «Dan servicio donde otras empresas no van, crean oportunidades y son el futuro de nuestros pueblos y nuestros jóvenes», resaltó. «Qué sería el Jerte sin cooperativas, o Tierra de Barros, La Serena, Vegas Altas o los Llanos de Cáceres», aseveró durante su intervención.

Además no quiso perder la oportunidad de destacar que todo eso lo consiguen respetando el medio ambiente. Para ello se refirió a la apuesta por la economía circular a través de proyectos que buscan el aprovechamiento de recursos favoreciendo el uso de la biomasa o reutilizando el agua.

Retos

Pacheco también aludió a los retos a los que se enfrentan las cooperativas agroalimentarias de Extremadura. «Tenemos que aumentar la dimensión empresarial y aunar esfuerzos para obtener una mejor posición de los productos en un mercado globalizado y competitivo», apuntó. Lo hizo para pedir seguidamente compromiso a los grupos políticos con representación parlamentaria.

«Nos tienen que ayudar para que las cooperativas que existen no cierren y para ello necesitamos estructuras sólidas, rentables y con posibilidad de crecimiento para afrontar nuestra asignatura pendiente, la transformación», reclamó el presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Extremadura.

Emplean al 9% de la población activa extremeña y contribuyen al 7% del PIB regional

Reclamó que no se pusiera en duda el modelo de negocio de las cooperativas y para ello aludió a la desaparición del Grupo Acorex. «La crisis económica ha acabado con muchísimas empresas y nadie ha dudado del sistema financiero, ni de las sociedades limitadas, ni de las anónimas, por ejemplo. Por qué hay que dudar del mundo cooperativo cuando cae una», matizó.

Y en esa defensa de este modelo de negocio aludió a la Ley de Sociedades Cooperativas de Extremadura, que entró en vigor el 2 de enero de 2019. Con ella se pretende modernizar, flexibilizar y hacer más competitivo al sector agroalimentario. Aboga por una mayor participación de los socios; la posibilidad de que las cooperativas tengan un patrimonio y una contabilidad por separado, así como la creación de distintas figuras (socio inactivo, socio colaborador, grupo cooperativo, consejeros delegados y la de administrador único para aquellas con menos de 10 socios). Además, establece que el consejo rector tenga un número de mujeres proporcional al de socias que forman la cooperativa.

Pacheco y Expósito durante el turno de preguntas.
Pacheco y Expósito durante el turno de preguntas. / LORENZO CORDERO

«Es una ley que va a marcar un antes y un después y por eso lo definimos como todo un reto», aclaró Pacheco, quien también se refirió a la necesidad de formación a todos los niveles y a la deslocalización. «Con esto no digo que la producción no deba hacerse en las zonas rurales, sino que las decisiones deben tomarse conjuntamente», aclaró Pacheco, quien terminó su intervención invitando a todos los profesionales del sector a creer que se puede conseguir lo que queda por hacer. «Las cooperativas no solo creemos, sino que sabemos que podemos», concluyó.