La construcción registra su menor número de parados desde que comenzó la crisis

Imagen de una residencial en construcción en la avenida de Elvas de Badajoz. :: casimiro moreno/
Imagen de una residencial en construcción en la avenida de Elvas de Badajoz. :: casimiro moreno

El cierre del mes pasado había en la región 7.667 desempleados en este sector, cuando en 2013 se alcanzaron los 22.000

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Al finalizar febrero, en Extremadura había 7.667 personas desempleadas en la construcción, según datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Se trata del dato más bajo de la serie histórica, que se remonta a 2006, tanto en cifras globales como en porcentaje.

Actualmente, el paro en la construcción representa el 7,33% del total en la región, donde hay 104.633 ciudadanos en búsqueda activa de empleo. Los números que maneja el Observatorio de Empleo de la Junta de Extremadura reflejan que el desempleo descendió un 4,62% respecto al mes de enero, lo que convierte este inicio de 2019 en el mejor comienzo de año para el volumen de parados en el sector.

EN NÚMEROS

14.401
trabajadores tiene el sector en Extremadura según el Informe de la Fundación Laboral de la Construcción de diciembre.
7,4%
más de empleados hay en la actualidad que en las mismas fechas del año anterior.

PARO POR SECTORES

Total de personas desempleadas en Extremadura
104.633.
Agricultura
10.385 (9,93%).
Industria
6.184 (5,91%).
Construcción
7.667 (7,33%).
Servicios
73.497 (70,24%).
Sin empleo anterior
6.900 (6,59%).

Los contratos realizados en estos dos primeros meses del año ayudan a comprender estos datos. Se formalizaron más de 8.300 relaciones laborales. De las cuales, 4.341 se hicieron en febrero y suponen una variación al alza del 11,51% en los últimos doce meses y del 8,55% respecto a 2017.

Sin embargo, el descenso del desempleo no solo se puede explicar con los contratos firmados. Los agentes del sector apuntan hacia otras causas, porque, pese a ver síntomas de mejora, no consideran que la recuperación sea una realidad. «La construcción no está al alza, aunque se ve algún ligero repunte», aporta Manuel Granero, de la Federación de Servicios y Construcción de Comisiones Obreras.

En la misma línea, el gerente de Pymecon, José Luis Iglesias, cita tres causas añadidas para la bajada del paro: el trasvase de profesionales a otros sectores, las jubilaciones o la emigración, es decir los trabajadores que están empleados fuera de la región. «Madrid y la costa levantina están tirando del sector, pero en Extremadura no hay mucho movimiento», expone el responsable de la Federación Regional de la Construcción, que también afirma que hay empresas de la región trabajando fuera de las fronteras extremeñas.

La reconversión de los profesionales hacia otras actividades está dificultando a las empresas encontrar mano de obra cualificada. «Hay escasez de especialistas, porque se van fuera o porque dejan el sector, y lo vamos a notar más en un futuro», pronostica Miguel Talavera, secretario general de la Federación de Construcción de UGT, que ve una dificultad en que esos trabajadores vuelvan a la región cuando en otros lugares tienen mejores salarios.

«Un 50% de las personas que están en paro tienen una baja cualificación», apostilla Pedro Pérez, gerente de la Fundación Laboral de la Construcción, que incide en que el sector está envejecido debido a que la gente joven ha salido fuera.

Las empresas tienen dificultades para encontrar mano de obra cualificada porque se va fuera de la región o deja el sector

El gran crecimiento que se produjo en la construcción por el elevado volumen de personas que atrajo en la primera década del presente siglo se está redimensionando. «La gente, poco a poco, regresa a sus sectores de origen», comenta Granero, que puntualiza que entre 20.000 y 22.000 trabajadores por cuenta ajena es un número acorde para el sector en Extremadura.

Dimensión

De esta forma, la dimensión real de la construcción está más cerca del momento actual que de la etapa de la burbuja inmobiliaria.

Hay 14.401 empleados en el sector, según los datos de la Fundación Laboral de la Construcción del último trimestre de 2018. El número es un 7,4% superior al año anterior, cuando había 13.408. «Ahora estaremos por encima de los 15.000, porque la época actual es la de mayor empleo», señala Pérez. Además, el informe del Observatorio de Empleo indica que la contratación ha crecido en las actividades económicas relacionadas con la construcción, tales como la construcción de edificios, las actividades de construcción especializada y los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería.

En Badajoz el número de trabajadores del sector es mayor, 8.454, que en Cáceres, donde hay 5.948. En ambos casos hay un crecimiento respecto a hace un año, de un 8,6% en la provincia pacense y de un 5,7% en la cacereña.

Muy cerca de la cifra de 22.000 trabajadores está el sector en la región si se contabilizan los autónomos, cuyo volumen es otra de las causas que los sindicatos consideran que están detrás del descenso de personas que buscan empleo en el sector. «Hay unos 8.000 autónomos, que representan entre el 36 y el 37 por ciento de los trabajadores del sector, un porcentaje más alto que nunca», remarca Talavera.

El trasvase entre sectores y los trabajos fuera de Extremadura, principales causas de la bajada del desempleo

Las organizaciones sindicales observan un problema añadido detrás de la elevada tasa de trabajadores por cuenta propia, como es el crecimiento de los falsos autónomos que están detectando. «En muchos casos son las empresas las que obligan a esta conversión», asegura el secretario general del sector de UGT, que entiende que este, al igual que los despidos que se producen en el mes de diciembre, son prácticas muy poco beneficiosas para la construcción y para los trabajadores.

Pese a todo, muy lejos quedan todavía los cerca de 60.000 trabajadores en el sector que llegó a registrar la Encuesta sobre Población Activa (EPA) en 2008.

La obra pública, principalmente la relacionada con el AVE en la región, y el auge de las energías renovables están entre los motivos que influyen en el aumento de las contrataciones. «Estamos en año electoral y eso siempre se nota en las licitaciones, que están generando algo más de empleo», manifiesta el responsable de la Federación de CC OO. Menos optimista es Talavera, que indice en que las pequeñas obras de los ayuntamientos crean pocos puestos de trabajo y que la alta velocidad mueve mucha maquinaria, pero poco personal. «Con tantas elecciones va a ser un año perdido», dice.

El sector también se beneficia, en términos de empleo, de la construcción de parques eólicos o plantas fotovoltaicas. Trabajos como los movimientos de tierra o la instalación de pilotes han sacado a mucha gente del paro. «Generan muchos puestos de trabajo, pero durante un tiempo muy determinado; no son trabajos de continuidad», detalla Iglesias.

La obra pública, sobre todo la relacionada con el AVE, y el auge de las renovables han influido en el aumento de las contrataciones

Lo que no citan los agentes del sector son las promociones de viviendas, que no terminan de despegar en la región. Las pocas que hay están muy focalizadas en las grandes poblaciones -«sobre todo en Badajoz, algo en Mérida y Cáceres y muy poco en Plasencia», en palabras del gerente de Pymecon- y son de pequeño tamaño. «Suelen ser promociones de particulares», según Granero, que añade que las obras de reforma también están ayudando al empleo. El envejecido parque de viviendas de la región hace que la rehabilitación sea un ámbito con buenas expectativas.

Desde la patronal se pone el foco en las exigencias de las entidades bancarias a la hora de conceder financiación como causa principal para el ritmo pausado que lleva la construcción de viviendas. «Los promotores no solo tienen que llevar entre un 50 y un 70% de compradores, es que estos tienen que ser validados por la entidad», indica Iglesias.

Sí se comienza a hacer patente una necesidad de vivienda nueva. «El stock se ha agotado», certifica el gerente de la Fundación Laboral, que pronostica que la edificación va a moverse al alza en el corto y medio plazo. «Las previsiones son de crecimiento sostenido en el tiempo», prevé Pérez.

Evolución

El descenso del desempleo en el mes de febrero fue generalizado en todos los sectores, pero el de la construcción fue el más elevado. En concreto, tres veces más que en la agricultura, el segundo más destacado y que se quedó en el 1,44%.

Con el presente 2019, son seis años consecutivos de bajada del número de parados en la construcción en el mes de febrero. La tendencia se inició en 2014, tras alcanzarse el año anterior la cifra más elevada, con 22.003 personas en situación de desempleo. En este caso, el sector vivió una evolución idéntica a la del total de la región, cuya cifra más alta también se registró en 2013, con 152.267, siempre tomando como referencia el mes de febrero. Sin embargo, la reducción del peso de la construcción en el paro regional comenzó mucho antes. En 2009 llegó a representar el 19,30% del total y paulatinamente ha llegado al 7,33% actual.

La evolución inversa, la del aumento del desempleo se inició en 2008 y se mantuvo constante hasta el mencionado 2014. La construcción no se comportó de la misma manera y las decisiones gubernamentales, como los planes de reactivación del sector (por ejemplo el Plan E del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero), ayudaron a atenuar el incremento de parados entre 2009 y 2012, incluso a que descendiera levemente en 2011. El verdadero incremento del paro en la construcción se produjo entre 2008 y 2009, cuando pasó de 10.241 personas a 20.700, en lo que a los meses de febrero de la serie se refiere.

Estos datos hay que ponerlos frente al número de ocupados, que, según la EPA, desde 2013 hasta la actualidad se mueve entre los 24.000 y los 20.000, con picos cercanos a los 29.000 en momentos de mayor inversión de la obra pública.

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