Un cirujano en la élite

El doctor Bueno es jefe de sección en el hospital La Fe desde hace cinco años. :: hoy/
El doctor Bueno es jefe de sección en el hospital La Fe desde hace cinco años. :: hoy

El extremeño José Bueno dirige la única unidad de cirugía de pared abdominal que existe en España

A.A. CÁCERES.

Hace mucho tiempo que José Bueno Lledó (48 años) salió de Badajoz, pero mantiene vivo el recuerdo de sus años allí, de su infancia y adolescencia y también sus días en las aulas de la facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura, los que sentaron las bases de lo que es hoy: el jefe de la única unidad de Cirugía de pared abdominal que hay en España. Está en el hospital La Fe de Valencia, la capital a la que este emigrante extremeño llegó a mediados de los años noventa, animado por un amigo de su pandilla pacense y «con la intención de poder cursar la especialidad de Cirugía en un hospital donde se hicieran trasplantes y donde pudiera profundizar en la laparoscopia, un tipo de cirugía que por entonces se abría camino», evoca.

Él lo recuerda ahora, casi dos décadas después de salir de su ciudad natal, en la que tan buenos ratos pasó. «Estudié la EGB, el BUP y el COU en el colegio Nuestra Señora del Carmen (Maristas), y me acuerdo aún del hermano Daniel, del hermano Luis y del hermano Pepe». «Los recuerdos que con más cariño guardo, y que aún afloran a veces -sigue-, son los domingos en el campo de San Isidro, o los fines de semana en el chalé de mis tíos, con mis primos, al lado de la barriada del Corazón de Jesús». Su adolescencia coincidió con el auge del carnaval de Badajoz, y también con el ascenso del equipo de fútbol de la ciudad a Segunda División. La celebración en la plaza del ayuntamiento de ese éxito deportivo y las horas pasadas con los amigos en Puerta Pilar o el Casco Antiguo le vienen a la mente al rememorar aquella época, unos pocos años antes de entrar en la universidad.

«Guardo también un grato recuerdo de la facultad de Medicina de Badajoz, donde en junio celebraremos los 25 años de mi promoción», anticipa el médico, que descubrió que quería ser cirujano mientras hacía prácticas en el hospital Infanta Cristina y pasaba «muchas horas hincando los codos y muchas madrugadas repasando cada asignatura para los exámenes».

Estudió Medicina en Badajoz, su ciudad natal, y trabaja en el hospital La Fe de Valencia

Ya con su título bajo el brazo, el joven licenciado dio el paso de salir de Extremadura, «para trabajar en el buque insignia hospitalario de la Comunidad Valenciana, el sitio donde se hacían más trasplantes de hígado en España». Ahí, en La Fe, hizo los cinco años de MIR (Médico Interno Residente), «empapándome de la sabiduría y experiencia que aportan los casos complejos de un hospital de mil camas», amplía Bueno, que no ha olvidado lo duro que le resultaron aquellos inicios.

Su primera vez fuera de casa

«Era la primera vez que salía de casa, y no fue fácil dejar a setecientos kilómetros de distancia a la familia y los amigos para dedicarme a vivir en el hospital día y noche». Fueron años «de mucho trabajo, mucho quirófano, muchas horas de guardia y pocas de sueño», resume el cirujano, que se doctoró -obtuvo la mención cum laude- por la Universidad de Valencia.

Tras su etapa como residente, el especialista formado de inicio en la UEx pasó cuatro meses en el hospital comarcal de Alcoy, donde coincidió con un paisano. «Allí estaba como jefe de servicio el doctor Aniceto Baltasar, de Plasencia, una de las figuras más importantes a nivel nacional en cirugía de la obesidad mórbida y con cuyo equipo tuve la oportunidad de curtirme en cirugía abdominal compleja».

Después de su paso por Alcoy, Bueno volvió al hospital La Fe, primero con un contrato para hacer guardias y luego para una interinidad, hasta que finalmente opositó y obtuvo su plaza fija. Durante años compaginó su labor en la sanidad pública con la actividad en la medicina privada, en el hospital Vithas Virgen del Consuelo, donde también continúa hoy, a tiempo parcial. Desde hace cinco años, el doctor extremeño es jefe de sección de la unidad de cirugía de pared abdominal y corta estancia del hospital La Fe, cargo al que accedió tras jubilarse su antecesor, el doctor Fernando Carbonell. «La unidad está compuesta por seis cirujanos y dos residentes -explica Bueno-. Es la única de pared abdominal específica que existe en España, y una de las más importantes de Europa».

Por esta unidad que él dirige pasan facultativos de otros lugares de España, y en el último año los ha habido también procedentes de otros países europeos e hispanoamericanos. Acuden a Valencia para aprender diversas técnicas innovadoras en cirugía abdominal, entre ellas el uso de la toxina botulínica (botox), «que en cirugía plástica y medicina estética sirve para eliminar arrugas faciales, explica, «y que nosotros orientamos hacia la reparación de la pared abdominal en casos de grandes hernias ventrales, posibilitando el cierre de la fascia muscular sin tensión, con un éxito cercano al 95 por ciento».

«Además -continúa-, somos pioneros en España en la aplicación del neumoperitoneo progresivo, es decir, insuflar aire en la cavidad abdominal en casos de hernias gigantes con pérdida de domicilio, y que permite reintroducir todo el contenido herniado durante la intervención quirúrgica con mínimo riesgo pulmonar y abdominal».

Además, su unidad, que suma más de treinta publicaciones científicas, es el centro de referencia para grandes reparaciones abdominales de eventración y deformidades en un área que incluye a la Comunidad Valenciana, Murcia, Aragón y Castilla La Mancha. «A nuestro hospital -desgrana el extremeño- se remiten los casos complejos de grandes destrozos y defectos en pared abdominal, y los de infecciones graves de mallas usadas en las cirugías, además de los casos de tumores de pared abdominal, que operamos conjuntamente con un equipo multidisciplinar de traumatólogos y cirujanos vasculares».

Casado y padre de dos hijos de nueve y once años, José Bueno Lledó no ha perdido el contacto con su familia de Badajoz, ciudad a la que regresa al menos una vez al año, casi siempre en verano o Semana Santa. Le gustaría volver con más asiduidad, pero no le dejan sus obligaciones de cirujano, la profesión con la que empezó a soñar cuando hacía prácticas en el hospital Infanta Cristina de Badajoz. «Con pasión y trabajo, tus sueños se cumplen tarde o temprano», reflexiona el extremeño, que anima a «no detenerse en la persecución de los propios sueños si de verdad se cree en ellos».

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