El centro de piragüismo de Alange necesita 300.000 euros más aunque no se ha usado

Mobiliario sin estrenar amontonado en el Centro de Piragüismo de Alange a finales de 2012. :: hoy/
Mobiliario sin estrenar amontonado en el Centro de Piragüismo de Alange a finales de 2012. :: hoy

Se destinaron 960.000 euros a su construcción, finalizada prácticamente en 2011, pero su falta de uso la ha deteriorado notablemente

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Aprobado en 2005, empezado a construir en 2008, casi terminado en 2011 y nunca estrenado desde entonces. Este es el breve resumen de un eterno proyecto de un centro de alto rendimiento deportivo extremeño, validado en un Consejo de Ministros, y que necesita ahora otros 300.000 euros para posibilitar su apertura. Un dinero que se suma al casi un millón que costó erigirlo y otros 100.000 euros aportados hace dos años. Los 300.000 euros son la cantidad que se pone ahora para reformar un edificio deteriorado porque nunca se llegó a usar.

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Se trata del Centro de Tecnificación Deportiva de Piragüismo y Remo de Alange. Su apertura, si no hay más contratiempos a los que ya ha tenido en su azarosa vida, se contempla para 2019. «Si se hubiera usado justo después de terminarse no se hubiera deteriorado como lo está ahora sin llegar a estrenarse. Se destinarán entre 250.000 y 300.000 para la reforma del edificio y, por fin, se podrá poner en marcha», relata Juan Pulido, alcalde alangeño.

El Ayuntamiento de este municipio situado a 16 kilómetros de Mérida ha sacado el concurso para rehabilitar el edificio deportivo, enclavado en la orilla del conocido pantano. El dinero lo pone la Junta. Se prevé la adjudicación de las obras entre noviembre y diciembre y que los trabajos se acaben en tres meses.

El centro de piragüismo, de dos plantas, debe ser reformado en su totalidad, indica el pliego del concurso, ya que «presenta diferentes deficiencias y patologías». No solo eso. Aparte se va ampliar la planta primera para crear una sala polivalente. La sustitución de la carpintería exterior, el cambio de la cristalería, la reparación de la cubierta de la planta de acceso y la renovación de las instalaciones eléctricas y de fontanería son necesarias.

«No es que sea una obra grande ni complicada pero es imprescindible. Es una lástima que hayamos llegado hasta aquí pero los problemas vienen de lejos. Llevamos esperando siete años con un centro deteriorado por no usarse. La espera está a punto de acabar», concreta Pulido.

La complicada historia de este centro de alto rendimiento deportivo en el que se lleva invertido ya una importante cantidad de dinero público nació en julio de 2005, cuando el Consejo de Ministros extraordinario celebrado en Mérida aprobó su ejecución junto a la presa de Alange de Alange. Su coste, 966.000 euros. El Consejo Superior de Deportes aportó 483.000; el resto lo puso la Junta de Extremadura.

En diciembre de 2007 la Administración extremeña adjudicó los trabajos de construcción por 955.200 euros. En 2011 las obras estaban casi finalizadas. Quedaba parte de mobiliario, la urbanización de la zona y cerrar el modelo de gestión. Desde entonces y hasta 2015 no hubo movimientos de la Junta, titular del inmueble, para su puesta en marcha, critica el alcalde. «Se pudo ver cómo día a día se estropeaba sin remedio lo que había. Desde el mobiliario hasta la cristalería. No estaba ni urbaniza la zona», agrega Pulido.

El Ayuntamiento asumió la urbanización a principios de esta legislatura y en 2016 la Dirección General de Deportes del Gobierno regional destinó 100.000 euros en otras obras de adecuación y nueva equipación. Ahora se destina una nueva partida para que esta instalación interminable esté abierta el próximo año.

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