Una carretera de 16 kilómetros a ninguna parte

Tramos de la carretera casi instransitables:: HOY /
Tramos de la carretera casi instransitables:: HOY

Los pueblos pacenses de Capilla y Peñalsordo y el ciudadrealeño de Guadalmez se unen para pedir el arreglo de una vía casi sin asfalto

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Hasta que el pantano de La Serena, el más grande de España y el segundo de Europa, no se empezó a construir los vecinos de los pueblos extremeños de Capilla y Peñalsordo y el ciudadrealeño de Guadalmez debían dar un rodeo mayúsculo para comunicarse. Y eso que están prácticamente pegados. A principios de 1983, cuando las obras de presa arrancaron, la Confederación del Guadiana transformó lo que era un camino de tierra en una carretera para alegría de esos tres municipios. Se llamó la de Peñalobar o Guadalmez. Hoy esa vía se ha convertido en 16 kilómetros llenos de agujeros y sin asfalto en muchos tramos.

«Somos tres pueblos unidos por intereses familiares (mucha gente tiene familia en el pueblo de al lado), económicos y laborales. Para nosotros esa carretera significa mucho», resume Alfonsa Caldera, alcaldesa de Capilla (189 habitantes). «Lleva mal desde los últimos ocho años pero lo de los últimos meses es insufrible. Estamos muy cansados de que todavía no se haya hecho nada», agrega Gloria Chamorro, regidora de Guadalmez (730 vecinos). «No podemos consentir más tiempo sin que se actúe. La burocracia lo está retrasando todo de una forma exagerada», clama Juan Antonio Serrano, alcalde de Peñalsordo (949 personas censadas).

El problema para actuar en esta carretera es básicamente de competencia. La Diputación de Ciudad Real consiguió que en 2018 que la Confederación le cediera la titularidad de sus 2,5 kilómetros manchegos. En cambio, la institución provincial pacense, que inició los trámites algo más tarde, sigue pendiente de la respuesta del visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Guadiana.

El papel pendiente

«En realidad, la Confederación está solo pendiente de que se lo permita el Ministerio de Hacienda, que le autorice que la parte extremeña de la carretera sea de la Diputación de Badajoz. De hecho, la Diputación ya tiene reservados un millón de euros para arreglar los 12/13 kilómetros pero no puede hacer nada hasta que el papel llegue de Madrid», clama Serrano.

El alcalde de Peñalsordo incide que, aunque la carretera no pasa en ningún momento por su término municipal, es una vía fundamental para la localidad de La Serena. «Estamos en el medio exacto de comunicación de tres regiones, Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía porque también es sitio de paso para la comarca cordobesa del Valle de los Pedroches. Por eso es tan importante que esté en condiciones, y más para una zona alejada de grandes núcleos de población», sentencia Juan Antonio Serrano.

«Las aceitunas que se cogen en el término de Capilla se venden en Guadalmez. Y hay gente de Guadalmez que viene a trabajar a la residencia de mayores de Peñalsordo. A eso se añade las personas de los diferentes pueblos que tienen el acceso a sus fincas por esa carretera, a los que vienen a cazar a la zona...Es vital que nos la arreglen cuanto antes», asevera la regidora de Capilla.

La Diputación de Ciudad Real adjudicó a principios de año la mejora del tramo manchego. Ha sido una empresa extremeña la elegida. Todavía no ha comenzado la obra. «No creo que tarde mucho pero a todos nos interesa el arreglo de todo el trayecto, de aquí a los pueblos de Badajoz y al revés. Es desesperante cómo está y lo que se está tardando en hacerla decente», afirma la alcaldesa del municipio ciudadrealeño.

«No podemos prescindir de esta vía de comunicación. Es fundamental para esta zona de La Serena y para una parte limítrofe de Ciudad Real y Córdoba. Solo pido que el papel de Madrid que necesitamos llegue cuanto antes a la Confederación y esta se lo ceda a la Diputación, que nos ha trasladado el compromiso de sacar a concurso la obra tan pronto como pueda», culmina el alcalde de Peñalsordo.