Cajalmendralejo ya opera en siete pueblos cacereños que se quedaron sin servicio bancario

Un operario desmontando el local que utilizaba Liberbank en la localidad cacereña de Morcillo. :: hoy/
Un operario desmontando el local que utilizaba Liberbank en la localidad cacereña de Morcillo. :: hoy

Son las localidades de Aceituna, Aldea del Cano, Azabal, Calzadilla, Hernán-Pérez, Santa Marta de Magasca y Zarza de Montánchez

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

Cajalmendralejo ya ha abierto oficinas en algunos de los municipios extremeños que se quedaron sin servicio bancario en el primer semestre del año. Liberbank cerró ventanillas en una treintena de localidades de la provincia de Cáceres que sumaban unos 10.000 vecinos y, tal y como adelantó HOY el pasado mes de junio, la entidad que nació en la capital de Tierra de Barros decidió analizar si se instalaba en esos pueblos y en otros que aún no disponen de esta prestación al ciudadano.

Hoy esa intención ya es una realidad. Cajalmendralejo está realizando operaciones financieras en siete localidades: Aceituna, Aldea del Cano, Azabal, Calzadilla, Hernán-Pérez, Santa Marta de Magasca y Zarza de Montánchez.

A esos pueblos se irán sumando otros 30 en las próximas semanas. Ellos también dejarán de ser excluidos financieros. En total son 37 los que contarán con oficinas de Cajalmendralejo. La mayoría no superan los 500 habitantes y juntos suman 11.843, según los datos del INE a 1 de enero de 2017.

«Este asunto está bastante avanzado en casi todas las localidades. Por ejemplo, la oficina de Santiago del Campo está lista para abrir y en otros pueblos falta muy poco. La previsión es que antes del 31 de diciembre ya estén atendiendo a clientes en los 37 municipios», asegura Luis Amado, alcalde de Mata de Alcántara y portavoz del Grupo de Acción contra la Exclusión Financiera.

Además, otras cinco poblaciones están siendo estudiadas por Cajalmendralejo y, según detalla Amado, «en cuanto estén terminados los trámites también ofrecerán servicio bancario».

La entidad ha aportado soluciones a cada municipio de modo individual. Entiende que presentan unas circunstancias determinadas y sobre esa base ha llevado a cabo una labor de diagnóstico en la que ha trabajado con la ayuda de los diferentes alcaldes. Ellos han ido informando sobre las particularidades de sus pueblos.

En un principio las localidades tendrán oficinas abiertas al menos uno o dos días a la semana, aunque no se descarta que la periodicidad se pueda ampliar dependiendo de la demanda de la población.

«Cajalmendralejo no ha recibido ninguna compensación por parte de instituciones. Simplemente está suscribiendo contratos de alquiler con los diferentes ayuntamientos y es la entidad la que corre a cargo de todos los gastos. También están instalando cajeros automáticos en estos municipios», aclaran desde el Grupo de Acción contra la Exclusión Financiera.

Está previsto que antes del 31 de diciembre inauguren más sedes en 30 municipios

Liberbank cerró ventanillas a principios de 2018 en una treintena de pueblos de la provincia de Cáceres

Por su parte, algunos ayuntamiento sí se han acogido a la subvención de la Diputación de Cáceres, con cantidades que oscilan entre los 5.000 y los 10.000 euros, para adecuar locales y alquilarlos a entidades bancarias con el objetivo de evitar la exclusión financiera y luchar contra la despoblación.

«Lo que hemos conseguido es un éxito que satisface nuestros objetivos planteados en el mes de febrero. Cuando nos encontramos con cierres de oficinas, sucursales y agencias nos pusimos manos a la obra para mantener nuestros pueblos vivos y lo estamos consiguiendo», afirma Amado.

En otros municipios en los que cerró Liberbank, no han tenido que esperar a la llegada de Cajalmendralejo. «Desde que nos dejaron sin oficina, contamos con un agente de BBVA que atiende a los vecinos los martes y jueves de 09.00 a 12.00 horas», aclara la alcaldesa de Abertura, Olga Tello. «Aunque nos gustaría que también estuviera Cajalmendralejo, al menos podemos evitar que nuestros habitantes se vayan a vivir a otros pueblos», añade.

Despoblación

Precisamente ese aspecto, el de los pueblos que se quedan vacíos, es uno de los que más debates está generando en esta legislatura. Tanto es así que la decisión del cierre de entidades en los municipios más pequeños de la región fue criticada por los partidos políticos en sesiones plenarias de la Asamblea de Extremadura y de la Diputación de Cáceres. Esta última, además, aseguró que estudiaba cancelar sus cuentas con Liberbank si no daba marcha atrás. Lo mismo afirmaron los alcaldes de los municipios afectados.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ya ha expresado su satisfacción por la decisión de Cajalmendralejo y ha agradecido el esfuerzo por parte de los que lo han hecho posible, pues es una salida que reduce el daño producido por el cierre de oficinas de otras entidades.

Liberbank no es la única que ha cancelado servicios en los últimos años. Lo han hecho también otras cajas y bancos, como una consecuencia más de las muchas derivadas de la crisis económica. Por ejemplo, Caixa Geral se formó con la unión de los bancos de Extremadura, Luso Español y Simeón, y la crisis económica le empujó en el año 2012 a plantear el cierre de 18 sucursales en la comunidad autónoma, aunque al final fueron menos, ya que precisamente Cajalmendralejo le compró doce de ellas.

En la provincia de Badajoz también ha sucedido lo mismo. Por ejemplo, hay 29 localidades pacenses cuyos residentes no pueden sacar dinero porque no disponen de cajero. Por eso, la Diputación anunció el año pasado que colocaría cajeros y el contrato se ha concedido a Caja Rural de Extremadura. Está previsto que todos estén funcionando en la próxima primavera.

Municipios y su población

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