Cáceres, ciudad de castings

Aspirante a figurante en 'Inés del alma mía', en la ESAD. :: HOY/
Aspirante a figurante en 'Inés del alma mía', en la ESAD. :: HOY

En dos años, se han seleccionado actores para seis series y una 'peli'

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Cáceres se ha convertido en la ciudad de los castings. En los últimos tiempos, la ciudad ha sido centro de castings y de rodajes de 'Isabel', 'Still Star-Crossed', 'Juego de Tronos', 'La Catedral del Mar', 'Hernán, el hombre' e 'Inés del alma mía', además de la película de Gracia Querejeta. En estos momentos, se barajan otros posibles rodajes, pero una de las claves de este mundo de las cámaras es la discreción así que nadie suelta prenda, va el empleo en ello.

He vivido de cerca todo este trajín de cámaras y casting, tanto por la predisposición del lugar donde trabajo, como espacio para hacer la selección de actores, como por haberse convertido en centro de operaciones del rodaje de varios proyectos. Incluso hemos tenido que ponernos serios con algunas productoras como la de 'Juego de Tronos' porque en el rodaje anterior, los extras habían atascado los baños, habían desaparecido algunos ratones de ordenador y les dijimos a los de HBO que o ponían seguridad y limpieza o no les podíamos permitir hacer pis en nuestras instalaciones. El tema se hizo popular y los programas nacionales de radio nos entrevistaron para tratar un tema de máximo interés: «¿Por qué no dejan ustedes hacer pis a la Khaleesi?».

En el último casting, el de 'Inés del alma mía', nuestras dependencias se llenaron de bebés y tuvimos que habilitar una sala de lactancia. Querían figurantes y actores solo de Cáceres para evitar las sorpresas de los desplazamientos con averías y retrasos por culpa de los viajes, pero aún así, se presentaron varios aspirantes de Sevilla, Madrid y Salamanca a los que les comunicaron que no podían arriesgarse a que, el día del rodaje, una avería en sus coches paralizara el trabajo.

También tuvieron muchos aspirantes, cerca del centenar, que soñaban con ser actores o actrices, pero que no tenían experiencia ni formación y eso ralentizaba los castings y hacía perder el tiempo a los profesionales. Al final, creen que escogerán a una quincena de actores para los capítulos que tendrán exteriores cacereños y trujillanos.

Con el tiempo, uno va conociendo a las productoras y por su manera de funcionar en los castings ya se ve su seriedad y calidad. Me fijo, sobre todo, en la posproducción. Es decir, cómo recogen y limpian todo al acabar. Porque tras pasar 700 aspirantes por las salas donde se hacía la selección, las escaleras de la plaza de San Jorge, donde aguardaban, parecían la plaza Mayor de Cáceres en los años 90 después de un botellón. Las productoras eficientes dejan la plaza impoluta a los pocos minutos de acabar el casting. Por este detalle y por otros, los más cuidadosos han sido los equipos de los dos últimos rodajes: 'Hernán, el hombre' e 'Inés del alma mía'.

Los responsables de los castings comentan que han encontrado buenos actores y actrices en Cáceres, jóvenes muy preparados que conocen perfectamente las claves de la interpretación ante las cámaras. No es fácil interpretar para una serie o una película. En la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura hay una asignatura llamada precisamente así: 'Interpretación ante la cámara', aunque quienes pueden, se trasladan a Madrid (una media de cinco actores extremeños cada año) para realizar un máster de un año donde se forman en esta disciplina con los mejores directores de casting de España. De ahí han salido actores cacereños para papeles de cierto peso en 'La Catedral del Mar' o para protagonizar spots internacionales.

Con Netflix, Movistar, HBO, Atresmedia o TVE grabando series sin parar en España y el tirón de las producciones de época, Extremadura se ha convertido en un plató que encanta a las productoras porque aquí todo son facilidades y eficacia. Lo importante ahora es ir más allá del plató y aprovechar nuestras condiciones y nuestros profesionales y creativos para poner las bases de una industria de la imagen que, más allá de Madrid y Barcelona, ya existe en Andalucía, Euskadi o Galicia.