El cacereño que enseña flamenco en Kenia

Álvaro Murillo, sobre una alfombra roja, con africanos en un taller en la Universidad de Kenia. / NJOROGE KELVIN
Álvaro Murillo, sobre una alfombra roja, con africanos en un taller en la Universidad de Kenia. / NJOROGE KELVIN

Acaba de regresar del país africano, donde ha sido invitado por el cónsul español para mostrar sus obras en la universidad y el teatro Álvaro Murillo ha impartido talleres de danza en África

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

Bailarín o bailaor. A Álvaro Murillo García le cuesta decantarse por una de esas dos palabras. Dice que se siente cómodo entre una y otra porque su estilo se mueve entre la danza contemporánea y el flamenco. Ahí radica su esencia, la que ha intentado transmitir durante una semana en África. Este cacereño nacido en Plasencia en mayo de 1995 acaba de regresar de Kenia, donde ha ofrecido talleres de danza en la universidad y ha mostrado su obra en el Teatro Nacional de ese país.

Hasta allí llegó a principios de julio invitado por el cónsul de España en Nairobi, Jaime Hermida. Él le propuso que llevara a la capital africana 'El Barbero de Picasso', una obra de 50 minutos en la que Álvaro rinde homenaje con el baile tanto al pintor como al cantaor Enrique Morente. La idea le pareció interesante y aceptó.

De este modo, el pasado 4 de julio kenianos y españoles residentes en Kenia tuvieron la oportunidad de escuchar a Morente cantar temas como 'Autorretrato' y 'Pan tostao' bajo unos focos azules, mientras Murillo se movía en un tablao abducido por la música. Mostró una nueva cara del flamenco que huye de la tradición y se mezcla con movimientos del baile contemporáneo.

Tras el espectáculo ofreció una conferencia sobre Picasso, Morente, el origen del flamenco y su relación con África. «La historia del cajón se remonta a los esclavos africanos que fueron a Sudamérica en el siglo XVI. Esta influencia musical se vio en España, donde en los siglos XVI y XVII, especialmente en las ciudades portuarias de Sevilla y Cádiz, los esclavos llegaron a representar el 10% de la población. Cuando desaparecieron de la Península su presencia quedó olvidada y los españoles consideraron más importante relacionar el flamenco con los gitanos porque, aunque fueran un grupo excluido socialmente, eran considerados autóctonos y los africanos no», explica Murillo.

Murillo encima del escenario del Teatro Nacional de Kenia.
Murillo encima del escenario del Teatro Nacional de Kenia. / N. Kelvin

Antes de adentrarse en la relación entre África y el flamenco, Álvaro impartió un taller en la Universidad de Kenia para los curiosos que querían descubrir ese arte. «Con ellos hice un trabajo de técnica creativa para que cada uno desarrollara lo que lleva dentro. Fue muy satisfactorio. Allí el ritmo no les falta», confiesa el joven de 24 años.

Investigador en la UEx

Él estudió Ciencias del Deporte y actualmente tiene un contrato predoctoral con la UEx. Está realizando una tesis sobre la aplicación de la danza en pacientes con dolor crónico. «Soy autodidacta. Descubrí el poder de la expresión corporal con 18 años. Fue durante la carrera y desde entonces no me he separado de ella. Primero con la danza contemporánea y luego la empecé a fusionar con el flamenco, que me lo inculcó mi hermano Daniel. Él toca el cajón y la guitarra», comenta.

Precisamente fue su hermano el que le regaló sus primeras botas para taconear a los 19 años. Luego estuvo formándose con la bailaora cacereña Patricia Sánchez. Seguidamente empezó a hacer sus primeras actuaciones homenajeando a grandes autores del flamenco. Ha actuado en festivales de danza en Nantes (Francia) y, con su espectáculo titulado 'Ocho kilómetros en mula' y basado en la obra 'Bodas de sangre' se ha subido a escenarios de Bulgaria. Además, con el aula de danza de la UEx ha bailado en siete ocasiones en la ciudad francesa de Poitiers.

Recientemente ha ganado el segundo premio en la modalidad de danza contemporánea en el certamen 'Urban Fàcyl', convocado por el Festival Internacional de las Artes de Castilla y León.

El próximo año actuará en la sala Espacio DT, de Madrid, para presentar el proyecto 'Flamencas' con el que pone de manifiesto la importancia de la mujer en el flamenco. Antes estará en la sala La Nave del Duende, de Casar de Cáceres, el próximo mes de octubre. Allí mostrará 'La leyenda del tiempo', su nueva obra. «Con ella quiero contar la evolución del cante y el baile flamenco desde un punto de vista contemporáneo», explica Murillo, que este año también viajará a Bulgaria para bailar. «Mostraré mi verdad, mi propio lenguaje. No el que se estudia en academia, sino el que sale de dentro», concluye.