La burbuja del alquiler llega a Extremadura

Enrique Cavanillas (izda.) enseña una vivienda a Iván Franco y uno de sus futuros compañeros de piso. :: j. v. arnelas/Gráfico
Enrique Cavanillas (izda.) enseña una vivienda a Iván Franco y uno de sus futuros compañeros de piso. :: j. v. arnelas

La región tiene las viviendas más baratas del país, pero el precio ha crecido un 4,6% en el primer semestre del año y rozará el 10% anual si la tendencia continúa

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Blanca tiene 32 años y vive de alquiler en Badajoz. Trabaja como administrativa en un concesionario de coches y desde hace dos años comparte piso con su chico, que está preparando oposiciones. «Lo nuestro fue un golpe de suerte porque todos los pisos que nos gustaban no bajaban de 500 euros. Pero después de mucho buscar encontramos uno sin amueblar de tres habitaciones por 350 euros al mes. Ahora estamos encantados, nuestro piso está muy bien situado y los fines de semana no cogemos el coche».

La vivienda de la que habla Blanca Díaz Blanco se encuentra en la calle República de Uruguay, en la barriada de La Paz de Badajoz. Se trata de un piso antiguo, pero su estado es bueno, el baño ha sido renovado y la cocina está amueblada.

Ella ha tenido suerte porque la renta que le cobra su casero está muy por debajo de la media en Badajoz capital, donde el precio para un piso de tres dormitorios se situó en junio en 585 euros mensuales.

El 16,6% de las familias de la región viven de alquiler, uno de los porcentajes más bajos del país

El dato figura en el último estudio de mercado presentado por la web especializada pisos.com, donde se constata que el precio de la vivienda en alquiler ha subido en la región un 4,65% durante los últimos seis meses. Si la tendencia se consolida, al finalizar 2019 el encarecimiento habrá superado el 9%.

Ese porcentaje muestra una aceleración importante, pero la subida que se ha registrado en Extremadura es sensiblemente inferior a la que se está midiendo a nivel nacional, donde el precio ha crecido una media del 16,3% durante el último año. En otros lugares de España se habla ya de que el mercado inmobiliario vuelve a estar inmerso en una enorme burbuja que beneficia a los propietarios y perjudica a quienes arriendan.

Si un fenómeno así se estuviese produciendo en Alemania, es probable que hubiese manifestaciones en las calles. Allí, el 50% de las familias ocupan viviendas en alquiler y la evolución de los precios del sector son cuestión de estado.

En algunas capitales españolas ya han surgido movimientos que exigen medidas legales para frenar la escalada de precios. Pero Extremadura, por el momento, vive una situación muy distinta.

El Observatorio de la Vivienda y el Suelo, perteneciente al Ministerio de Fomento, concluyó el año pasado que el 83,4% de los hogares extremeños contaban con una vivienda en propiedad. Sólo tenían porcentajes superiores La Rioja (83,7%) y el País Vasco (85,0%).

Los protagonistas

Manuela Pérez Cáceres

«Un apartamento que antes costaba 425 euros ahora está en 550»

Enrique Cavanillas Badajoz

«Con los tipos de interés actuales, mucha gente prefiere comprar»

Distinta es la posición que ocupa la región cuando se habla de alquileres. Extremadura está en el vagón de cola con un 16,6% de viviendas arrendadas, muy lejos de Canarias (32,8%), Baleares (31,8%), Cataluña (28,1%) y Madrid (27%), que encabezan el ranking nacional.

Las diferencias entre comunidades autónomas no sólo se reflejan en el porcentaje de viviendas alquiladas, sino que se traducen también en una importante diferencia en los precios.

A finales de junio la región más cara para vivir era Madrid, donde el alquiler medio se situaba en 1.671 euros mensuales para una vivienda de 144 metros cuadrados. Por detrás se encontraban Baleares (1.339 euros para una vivienda de 176 metros cuadrados) y Cataluña (1.194 para una vivienda de 131 metros).

En el polo opuesto se colocaba Extremadura, con un alquiler medio de 466 euros para una vivienda de 104 metros cuadrados. Era el más bajo de todo el país, puesto que las otras dos regiones más baratas eran Castilla-La Mancha (555 euros para una vivienda de 126 metros cuadrados) y Galicia (565 euros para 106 metros cuadrados).

La estadística no habla de viviendas similares sino del alquiler medio en cada comunidad autónoma. Por tanto, los extremeños tienden a alquilar pisos de menor superficie que los baleares, los madrileños o los catalanes, por ejemplo.

Todos esos valores medios se refieren a las viviendas que se alquilan a precio de mercado en las distintas comunidades autónomas -fuera quedan las viviendas sociales-, pero también existen diferencias entre provincias y entre ciudades. De hecho, una vivienda de tres dormitorios en Badajoz capital tiene un precio medio de 585 euros, mientras que en Cáceres cuesta 546 euros.

Esos precios son superiores a los que maneja Extrecasa, una inmobiliaria de Badajoz especializada en el alquiler. «Nosotros hemos detectado una subida en los alquileres de unos 50 euros desde que pasó la crisis. Lo que antes costaba 450 euros ahora ha subido a 500», confirma Enrique Cavanillas, socio fundador de esta empresa.

Según explica, un apartamento de dos dormitorios en Badajoz viene costando unos 450 euros; el piso de tres dormitorios, unos 480 euros; y el de cuatro dormitorios, alrededor de 600. «El problema es que no hay suficientes pisos en alquiler para la demanda que existe. Si antes nuestros clientes podían elegir entre diez viviendas distintas, ahora sólo hay dos o tres en alquiler de forma simultánea y se reducen mucho las opciones».

Su percepción es que sólo apuestan por esta opción quienes piensan que su estancia en la ciudad va a ser temporal o carecen de ingresos regulares para hacer frente a una hipoteca a largo plazo. «Con los tipos de interés actuales, la cuota de la hipoteca incluso puede ser más baja que la renta de un alquiler. La opción por la compra en propiedad sigue fuerte».

Manuel Cabrera, gerente de Vipres Extremadura, confirma que las ventas se han animado en la región. «La subida de los alquileres hace más atractiva la compra. Si hablamos de Mérida, un piso de tres dormitorios de segunda mano puede costar entre 90.000 y 100.000 euros. Con ese precio se puede quedar una cuota de 300 y pico euros mensuales, que es menos de lo que se paga por un alquiler».

Precios al alza

Una sensación parecida tiene Manuela Pérez, responsable de la inmobiliaria de Cáceres que lleva su nombre. En su opinión, el problema principal en la capital cacereña es que la oferta de viviendas de calidad resulta escasa.

Fuera deja los pisos de estudiantes, en los que se suele pagar 150 euros por habitación. «En los últimos dos años se han disparado los precios. Un apartamento de dos habitaciones bien preparado por el que se pagaban 425 euros cuesta ahora 550. La subida ha sido importante».

Manuela Pérez habla de los pisos céntricos y bien equipados que demandan, por ejemplo, los médicos internos residentes y los profesores que son destinados en Cáceres de forma temporal.

Los precios son incluso mayores en la zona conocida como R-66, donde ha alquilado esta semana una vivienda de tres dormitorios con garaje y piscina por 700 euros mensuales.

Ese tipo de piso existe, pero los informes sitúan la provincia de Cáceres como la tercera más barata del país, con una renta media mensual de 431 euros.

Badajoz, por su parte, ocupa el octavo puesto con una renta media de 474 euros mensuales, aún muy lejos de la media nacional, cuya vivienda de alquiler media tiene una superficie de 125 metros cuadrados y una renta mensual de 943 euros.

Los datos difundidos estos días por pisos.com coinciden con los recogidos en el informe del Ministerio de Fomento, que situaba el coste del alquiler mensual en 5 euros por metro cuadrado (un piso de 100 metros costaría 500). La media nacional es de 7,5 euros pero en comunidades como Madrid se dispara hasta los 14 euros.

Dentro de Extremadura, también hay diferencias entre ciudades. La más cara es Badajoz (5,1 euros al mes por metro cuadrado) seguida de Cáceres (4,9), Plasencia (4,2), Mérida (4,4) y Almendralejo (3,5).

Con esos precios, Blanca Díaz Blanco estaría pagando en estos momentos unos 500 euros de alquiler, pero lo suyo fue un «golpe de suerte» y ahora está encantada.

«Realmente yo soy la excepción en mi pandilla. La mayoría de mis amigos se han comprado un piso o están viviendo en pisos que son de sus padres. Pero yo estoy encantada de haber dejado el nido familiar para iniciar una nueva vida. De momento, no me planteo comprar un piso y tampoco creo que esté tirando el dinero. Esta opción es la que más me gusta».

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