La bandera azul adelanta la temporada de baño en Cheles

Imagen de la playa de Cheles ayer, cinco días después de recibir la bandera azul. :: CASIMIRO MORENO

La playa de la dehesa recibe a decenas de visitantes durante el primer fin de semana tras recibir el galardón

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

Todavía no ondea la bandera azul en Cheles (Badajoz), pero su tirón ya se ha notado durante este fin de semana, el primero tras recibir el galardón que reconoce la excelencia de su playa para el baño. Decenas de personas pasaron ayer el día entre la dehesa y Alqueva, como presagio de la buena temporada de baño que esperan en este pueblo de 1.200 habitantes de la comarca de Olivenza.

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«En mayo aquí nunca hay nadie. Es el efecto de la bandera azul». Lo dice José Manuel Troca, el chelero que ha estado al frente del chiringuito de la playa de Cheles, y que gestiona Alqueva Entretenida, la empresa que ofrece actividades deportivas y lúdicas en el lago.

Los más de 30 grados de temperatura terminaron de animar a quienes ayer quisieron estrenar la bandera. Todos de fuera, sobre todo, de Badajoz, desde donde se llega en algo menos de una hora por la carretera de Olivenza.

Está entre encinas, el agua es cristalina, no cubre y tiene unas puestas de sol de infarto

«Hemos venido a pasar el domingo a Cheles porque nos enteramos de que le habían dado la bandera azul. No la conocíamos y nos hemos encontrado una playa hermosa y un paisaje precioso», cuenta César Obenza, de Badajoz, que llegó acompañado de un grupo de amigos.

La playa de Cheles está a cuatro kilómetros del pueblo, por un camino asfaltado muy bien señalizado. La única pega es que es muy estrecho y sin arcén, lo que dificulta el cruce de vehículos y puede ser un problema ante la avalancha de visitantes que esperan recibir en temporada alta al calor de la bandera azul.

El coche se puede aparcar sin problemas. Hay dos explanadas de tierra para estacionar a la entrada de la playa, de momento, gratis. Hay reservadas además tres plazas para discapacitados. La accesibilidad de la playa está muy bien resuelta. Desde las plazas de aparcamientos sale un sendero asfaltado que recorre las distintas zonas de la playa y llega hasta la misma orilla del pantano.

Lo primero que sorprende nada más llegar es el paisaje, la playa de Cheles es un mar en plena dehesa. De hecho, como cuenta Gregorio Sierra, vecino de Cheles: «La zona ahora inundada por el lago Alqueva era la dehesa boyal o de San Blas, mientras que el baño se hacía en la zona del embarcadero». Ciertamente, Cheles ha vivido siempre mirando al río, por la pesca, por el contrabando y, antes, por las guerras con Portugal.

Puesta a punto

La bandera azul ha cogido a Cheles preparándose para la temporada, por lo que de momento, algunos servicios aún no están disponibles, pero se espera que estén a pleno rendimiento a partir de junio. De momento, el chiringuito está remozándose y aún no ha reabierto. No hay otra alternativa para comer sin coger el coche, por lo que hay que ir preparados con nevera y víveres. Las barbacoas están prohibidas y la entrada de perros, también.

El chiringuito está en obras y el parque infantil y la cancha de voley-playa necesitan un repaso

La zona infantil con columpios necesita una puesta a punto y la cancha de voley-playa aún no tiene red. Por lo demás, la playa ofrece una amplia zona de césped (con dos áreas de merenderos) y otra de arena con sombrillas. Hay una veintena de parasoles, que podrían quedarse cortos, por lo que es recomendable llevar la sombrilla de casa. Los equipamientos se completan con aseos de acceso público y duchas.

El agua es cristalina, tiene un suave oleaje y no cubre, por lo que no representa peligrosidad. No obstante, hay dos puestos de vigilancia, aunque aún no está operativo el servicio de socorrismo.

La naturaleza pone el resto: un entorno idílico para bañarse entre encinas, mirando de frente a Portugal y con unas puestas de sol impresionantes frente a la playa.

Con estos mimbres, Cheles se prepara para la que será su temporada grande, tras casi una década trabajando para lograr que su playa, sea la primera del Alqueva español en lucir la bandera azul y la segunda de Extremadura.