Un bacalao de foto

Estético bacalao dorado del Café Restauração de Vila Viçosa. :: E.R./
Estético bacalao dorado del Café Restauração de Vila Viçosa. :: E.R.

En el Restauração de Vila Viçosa los platos parecen bodegones

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Hay extremeños que cruzan la raya para comer en restaurantes portugueses y rechazan las sorpresas y hay extremeños, aburridos del bacalao de siempre, que prefieren abrirse a nuevas propuestas. En nuestras incursiones al otro lado de la frontera procuramos buscar lo nuevo y lo clásico para contentar a todos.

Restaurantes como 'Gadanha Mercearia' en Estremoz, 'A Confraria' en Castelo de Vide y 'Mercato' en Elvas, que ya han sido comentados en esta página, o 'Acontece', un restaurante elvense que hemos de visitar un día de estos, marcan las nuevas tendencias de una gastronomía en la que la materia prima de calidad, incluso los platos de siempre, se cocinan, presentan y acompañan rompiendo moldes e intentando sorprender.

Hoy nos acercamos a lo más moderno y novedoso de Vila Viçosa. Se trata del Café Restauração, un restaurante situado en la inmensa Praça da República, la principal de la ciudad ducal, situada entre el castillo y la iglesia. El Restauração lleva ahí toda la vida, pero su joven chef, Manuel, lo ha renovado radicalmente tanto en la decoración como en la bodega y los fogones.

En la vajilla inglesa Dudson, una leyenda impresa en cada plato nos informa de que este restaurante sirve comidas desde 1950. Primero lo llevó el abuelo de Manuel, después lo cogió su tía y ahora se ha puesto él al frente para sorprender y romper moldes sin alejarse demasiado de las esencias. Para entender el concepto, no tienen más que observar el bacalao dorado (9.20 euros) de la foto. Es el bacalao desmigajado de siempre con huevo y patatas fritas y no llega a la calidad del que sirven en 'El Cristo' o en 'A Maria', pero su presentación es estética y delicada, casi un bodegón: dentro de una tulipa de pasta muy fina, acompañado de una ensalada de colores vivos con lechuga, zanahoria, fresa, manzana, uva, queso, piña, tomate y maíz. En la era Facebook, cuando para muchos comensales es tan importante lo que comen como la foto de lo comido que suben a su muro, auguramos gran éxito a la estética de los platos del Café Restauração.

En la carta, Manuel escribe su filosofía culinaria, basada en los productores locales y en el respeto a la cocina de siempre enriquecida con nuevos matices. Este bacalao dorado, que resume sus planteamientos, es solo un plato de una carta muy extensa y variada escrita en portugués, inglés y castellano. Es imposible recoger una oferta en la que antes de comer conviene recrearse en la estética presentación de cada plato. Las paletas de gambas (10.80) y de secretos ibéricos (10.80), la pluma con migas de tomate, patata frita, tomatito cherry y y orégano fresco (11.50), que disfrutamos y consiste en ocho pinchos de pluma colocados sobre una bandeja de pizarra: un entrante triunfador en el paladar y en el 'wasap'.

La carta de vinos es muy completa y los precios van desde los 5.80 euros de una botella pequeña del vino de la casa hasta los 740 euros del tinto Douro Barca Velha Res. Ajustados en precio y calidad, el Borba Reserva tinto (9.80) o el blanco Monte Velho de la Herdade de Esporão (6.80-9.60).

Tienen sopas tradicionales, postres típicos, platos vegetarianos, variedad de ensaladas de alegre presentación y ricos contrastes como la Salada de Nobrega (13.80) con pasta, gambas, mango, huevo, queso fresco y mayonesa. Cuatro tipos de bacalao mantienen el estandarte, destacando el Zé do Pipo (13.60). No falla el arroz de marisco para dos (18.80) y en las carnes ibéricas se superan (10.50-13.80) con un rico solomillo ibérico (medalhões) con salsa de espárragos. Si quieren pato, cordero asado en horno de pan (12.90) o ternera, no hay problema. Manuel está en todo.