Una asociación de guardias civiles acusa al alcalde de poner Alconchel en contra del cuerpo

R. R.

badajoz. La Asociación Profesional Unión de Guardias Civiles (UnionGC) en Extremadura acusó ayer al alcalde de Alconchel, Óscar Díaz, de usar su influencia para poner a los vecinos en contra del cuerpo, al haberles pedido que apoyen una queja contra dos agentes.

El suceso se remonta al 1 de julio. Ese día se declaró un incendio entre Alconchel y Cheles, según explica el propio alcalde a HOY. «Como es habitual los vecinos acudieron inmediatamente para luchar contra el fuego». Entre ellos, el propio alcalde y un tractorista que, de forma voluntaria, realizó cortafuegos para evitar que las llamas se propagaran. También un policía foral de Navarra, que se encontraba en la localidad, acudió a cortar la carretera. Se llegaron a congregar unos 250 vecinos. «Siempre actuamos así y nunca hemos tenido ningún problema», asegura.

Según el alcalde, la Guardia Civil y los bomberos acudieron unos 45 minutos tarde. Y fueron dos de los cuatro agentes los que comenzaron a pedir datos a los vecinos con el objetivo de denunciarlos, además de pedirle al alcalde que dejara de coordinar a los vecinos e impedir que otro tractorista accediera a la zona. Óscar Díaz asegura que los otros dos guardias civiles no les pusieron objeciones.

Es por ello que en el Ayuntamiento están recogiendo las quejas de los vecinos con el objetivo de darle forma y presentarla en la Delegación del Gobierno. El motivo es que «se enfrentaron de forma absurda con el pueblo. No dijeron que fuera por motivos de seguridad, sino simplemente empezaron a pedir datos para denunciar y me parece sorprendente que dos guardias civiles se pongan a pedir datos en mitad de un incendio».

Para la Asociación Profesional Unión de Guardias Civiles, la queja sobre los agentes es consecuencia del «reproche administrativo» que estos trasladaron a las autoridades debido al comportamiento que tuvo el regidor. Consideran que «faltó el respeto e impidió la actuación profesional de los guardias civiles» en ese incendio. «Esta persona pretendía erigirse como máxima autoridad del lugar, tratando de imponerse a personal profesional como bomberos y guardias civiles», afirman.

Por todo ello, la asociación acusa al alcalde de utilizar su influencia social «para evitar una posible sanción y poner a todo un pueblo en contra de una institución como la Guardia Civil».

El alcalde incide en que la reclamación va contra dos de los cuatro agentes que actuaron.