«He tenido mucho apoyo. Al problema de la violencia se le gana con voluntad»

«En general, los clubes extremeños son poco disciplinados». :: j.v.a./
«En general, los clubes extremeños son poco disciplinados». :: j.v.a.

A.T.

-Hemos hablado del daño que hacen los padres que presionan e insultan: agreden a los entrenadores, a los árbitros y también, sin pretenderlo, a sus propios hijos. Pero puede darse el caso de algún chico que se hace daño a sí mismo. ¿Ha conocido a alguno con posibilidades de progresar en el fútbol que se ha truncado su progresión por cuestiones disciplinarias?

-Sí. No hace mucho el Real Madrid se interesó por un jugador del Flecha Negra. Ese jugador se tuvo que volver a Badajoz porque no aguantaba el régimen disciplinario que regía en el equipo. Creo que, en general, los clubes extremeños son menos disciplinados que los de fuera.

-Y eso es malo.

-Por supuesto. Sobre todo porque deja en inferioridad a los chicos que salen de aquí y que no están acostumbrados a que las normas hay que cumplirlas a rajatabla. Los grandes clubes son otra historia. Yo tenía un compañero entrenador cuyo hijo lo fichó el Barcelona. El niño se fue a vivir allí y el padre fue a verlo y quiso entrar a un entrenamiento. No le dejaron entrar. De nada valió que dijera que venía de 800 kilómetros para ver entrenar a su hijo. Le dijeron que los únicos que entraban al entrenamiento eran el entrenador y los veinte niños de la plantilla. Es duro, pero es una buena medida porque se da valor a lo que se está haciendo y los niños captan el mensaje. Eso no se puede hacer en Badajoz con las condiciones de los campos en los que entrenamos.

-Su dimisión también ha querido que sea un aldabonazo para que los clubes, la Federación, las familias, los jugadores... se tomen en serio el problema que suponen las presiones, los insultos, el menosprecio de algunos padres de jugadores de fútbol base. ¿Ha habido reacciones en el sentido que pretendía? ¿Siente que su gesto ha servido para algo?

-Orgulloso de haber dejado el banquillo por un asunto como el que ha habido, pues no estoy. Pero sí lo estoy de las muestras de apoyo que he recibido. Yo no me he sentido mal porque me he ido por mi propia decisión. Me hubiera sentido mal si hubiera dimitido porque lo he hecho mal, pero creo que he dimitido por hacerlo bien y porque me siento con capacidad de hacer cosas que a lo mejor no pueden hacer los entrenadores que están empezando.

-Dice que ha recibido muchas muestras de apoyo. ¿También de padres y de jugadores?

-Por supuesto. Mucha gente me ha comprendido. He recibido apoyos de muchos clubes de la provincia. Y de muchísimos entrenadores, tanto jóvenes como veteranos. Y de gente desconocida y otros conocidos con los que había perdido el contacto desde hace mucho tiempo. Ha sido enorme el apoyo. Ha sido tanto y de tan variada procedencia que he sacado la conclusión de que este problema lo podríamos resolver si nos juntamos y lo ponemos encima de la mesa. Solo falta la voluntad. Porque fuerza hay.