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La afonía de Camarón desluce su actuación en el Teatro Romano

La afonía de Camarón desluce su actuación en el Teatro Romano

A pesar de ello, el público no dudó en ovacionar al cantaor andaluz en el Festival de Arte Flamenco de 1991, una de sus últimas apariciones antes de su muerte

JAIME PANADEROBADAJOZ.

Era la actuación más esperada de la noche. Camarón de la Isla iba a ser la estrella de la cuarta edición del Festival de Arte Flamenco 'Encuentro de dos culturas', que se celebraba en Mérida. Las gradas del Teatro Romano se mostraban repletas de personas entusiasmadas por escuchar a su ídolo. Pero el mal estado de la voz del cantaor andaluz, visiblemente afónico, deslució una noche que pintaba ser épica.

La gala tuvo lugar el sábado 10 de agosto de 1991 a las 23.00 horas de la noche. A Camarón lo acompañaban en el cartel de presentación el emeritense Ramón Rivero y el sevillano Calixto Sánchez. No era la primera vez que el cantaor gaditano pisaba ese escenario; ya lo había hecho en 1988, precisamente en la primera edición del mismo festival. Aquel año abarrotó el hemiciclo romano y los organizadores esperaban volver a repetir el mismo éxito.

Una hora antes de su inicio, la enorme cola en la puerta del teatro hacía presagiar otro lleno. Las entradas, cuyo precio oscilaba entre las 1.000 pesetas y las 3.000, se vendieron prácticamente todas, a excepción de algunas localidades en las zonas más caras.

Calixto Sánchez y el emeritense Ramón Rivero completaron el cartel de la gala

Según describe la noticia, el público que acudió al festival era «de lo más variopinto», muy alejado de otros espectáculos plagados de políticos y de las principales autoridades locales y regionales.

El cantaor local Ramón Rivero fue el encargado de iniciar la gala, acompañado por Pedro Batán a la guitarra. Empezó su actuación en medio del bullicio, mientras algunos de los asistentes todavía no se habían acomodado en sus asientos, bien porque habían llegado tarde a la cita o bien porque no eran capaces de localizarlos. Fueron unos minutos un tanto caóticos, pero que pasaron rápido. Con el público ya en silencio y en su sitio, el emeritense hizo alusión con sus letras a Extremadura y a Porrina de Badajoz, lo que encandiló a los allí presentes. Su actuación no defraudó, a pesar de que compartía cartel con dos genios del flamenco.

Tras Rivero, llegaba el momento estelar del festival: era el turno de Camarón de la Isla. Apareció en escena vestido por completo de blanco, tal y como muestran las fotografías, y el teatro enloqueció. A su lado, guitarra en mano, tocaría su inseparable Tomatito.

Camarón también estuvo presente en la primera edición del festival

Desde que el de San Fernando comenzó a cantar, aquellos con el oído más fino notaron su voz diferente a la habitual. El propio Camarón reconoció más tarde que se encontraba un poco afónico. A sus fieles seguidores, no obstante, no les afectó el estado de su voz y no dejaron de aplaudir a su ídolo.

Cuando el gaditano se arrancó por bulerías, una parte de los espectadores se puso en pie para ovacionarle y algunos incluso sacaron banderas andaluzas a pasear como homenaje a la tierra natal del cantaor. Antes de acabar, pidió una guitarra y entonó unos tangos que terminaron por hacer las delicias del respetable.

Pepe Orantos, el periodista que cubrió el evento para HOY, escribió estas palabras en la crónica de su actuación: «El impresionante oficio de Camarón y la indudable maestría de Tomatito, que le acompañó a la guitarra durante toda la actuación, salvaron un envite que se les podía haber vuelto en contra a poco que se hubieran torcido las cosas».

El festival lo cerró Calixto Sánchez. El de Mairena del Alcor no tenía un papel sencillo -con una grada llena de seguidores de Camarón y después de que hubiese actuado el maestro gaditano-, pero su interpretación superó todas las expectativas.

Fue acompañado por su inseparable Tomatito a la guitarra

El crítico pacense de flamenco Joaquín Rojas Gallardo escribió una columna en este periódico en la que resumía de esta forma la noche vivida en el Teatro Romano de Mérida: «Después de lo visto, se podría definir este encuentro de dos culturas como el de la expectación y voluntad de Camarón y el de la lección magistral de Calixto Sánchez».

La cuarta edición del Festival de Arte Flamenco de Mérida constituyó una de las últimas apariciones musicales de Camarón de la Isla. Dio su último concierto el 25 de enero del año siguiente, en el Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid. Unas semanas después, le fue diagnosticado un cáncer de pulmón que no pudo superar y que le acabó costando la vida. Su fallecimiento, el 2 de julio de 1992, conmocionó al mundo del flamenco.

Otros asuntos

El 12 de agosto de 1991 también fue portada del periódico la decapitación de un preso de la cárcel 'Puerto 1', ubicada en la localidad gaditana de El Puerto de Santa María. El asesinato fue realizado por once presos amotinados que mantuvieron retenidos a cuatro funcionarios del centro penitenciario durante siete horas. Los recursos, que pertenecían a un régimen especial porque estaban considerados muy peligrosos, solicitaban mejoras en la alimentación y en las condiciones sanitarias.

La conquista del trofeo 'Enclave 92' por parte del Mérida también ocupaba la parte baja de la portada. El torneo se celebró en Guareña y enfrentó al cuadro emeritense y al Extremadura en un disputado 1-1 que acabó decidiéndose a favor de los romanos en la tanda de penaltis.