El aeropuerto de Badajoz recupera el volumen de viajeros de hace diez años

Un grupo de pasajeros entra en el avión de Air Nostrum, la compañía que opera regularmente desde Badajoz. ::/J.V. ARNELAS
Un grupo de pasajeros entra en el avión de Air Nostrum, la compañía que opera regularmente desde Badajoz. :: / J.V. ARNELAS

Entre enero y julio se han registrado 43.445 usuarios en la terminal extremeña, un 62% más que en el mismo periodo del año anterior

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Una hora a Madrid. Algo más de hora y media a Barcelona. Dos horas y media a Tenerife. Tres horas a Praga. El avión acorta las distancias y el aeropuerto de Badajoz ha conseguido acercar algunos destinos turísticos a la región, pero su número de viajeros no termina de despegar.

El año pasado un total de 51.926 pasajeros volaron desde el único aeropuerto de Extremadura. Fue el tercer año consecutivo de incremento de viajeros, aunque la cifra todavía está muy lejos de la que presentan otras infraestructuras de ciudades de tamaño medio, como Valladolid o Vitoria, y por detrás de poblaciones muy similares a la capital pacense, como León.

Los datos en lo que va de 2019 hacen presuponer que este año se registre un nuevo aumento en el número de usuarios. Hasta el mes de julio, el último que Aena –operadora de la instalación– incluye en sus estadísticas, 43.445 pasajeros han pasado por el aeropuerto de Badajoz. Esto significa un crecimiento del 62% respecto al mismo periodo de 2018, cuando pasaron 26.856, y supone aproximarse a las cifras de 2009, cuando se registraron 44.673 viajeros en los primeros siete meses del año.

En la actualidad, desde Extremadura se puede volar directamente a Madrid y a Barcelona, de manera regular, y, en los meses de verano, a Tenerife. Este último destino se inauguró el pasado 16 de julio y trasladó a 85 personas hasta las islas Canarias, con lo que se completaron más del 90% de las plazas ofertadas.

Son estos vuelos los que representan el mayor volumen de negocio para el aeropuerto de Badajoz, que a lo largo de su historia ha sufrido la eliminación temporal de sus líneas y varios cambios de compañía. Quizá el más polémico fue el de Helitt, que ganó el concurso de la Junta en 2012, pero que apenas operó unos meses.

El aterrizaje de esta empresa malagueña en Extremadura hizo crecer el optimismo. En esos momentos, la crisis había hecho caer el número de pasajeros en el aeropuerto, que llevaba perdiendo usuarios paulatinamente desde 2007. La mejoría fue efímera y aunque 2012 cerró con un 15% más de viajeros que el año anterior, los incumplimientos del contrato por parte de la compañía supusieron el cese de sus operaciones y que en 2013 hubiera cinco meses sin vuelos. Eso lastró los datos y por primera vez en dos décadas no se superaron los 30.000 pasajeros.

Fueron los últimos meses del año los que permitieron llegar a esas cifras, porque el acumulado hasta julio no alcanzaba los 8.000 pasajeros.

Aun así, todavía hubo un año con menos movimiento de aviones en la región. En 2015 solo 22.370 personas utilizaron el aeropuerto. Ese año Air Europa –que había ganado el concurso de la Junta en 2013– dejó de operar el 31 de julio y la actividad no se retomó hasta la llegada de Air Nostrum en febrero de 2016. Desde entonces el volumen de viajeros ha ido creciendo. El pasado julio se registraron 6.839 pasajeros, un 87% más que en el mismo mes del año anterior.

Uno de los aspectos que han influido en el aumento de usuarios del aeropuerto pacense es la entrada en vigor de la Obligación de Servicio Público (OSP), que se produjo a finales de octubre de 2018. Esta figura afecta a la conexión con Madrid y Barcelona. Desde la Junta de Extremadura se apunta a que el número total de pasajeros en los vuelos incluidos en la OSP ha crecido un 48,5% en sus primeros ocho meses.

Precios

El inicio de los vuelos a Tenerife también se han notado en los números finales. En su mayor parte se están vendiendo como parte de un paquete vacacional, en el que también se incluyen las noches de hotel y otros servicios. «Es la forma de que salga económico; los viajes solos son muy caros», indica Conchi Fernández, empleada de Marwan Viajes.

Esta semana, en la web de Air Nostrum se pueden comprar vuelos de ida a 74 euros, 89 si se quiere facturar una maleta, para el último martes de agosto. La opción de Canarias se encarece si se pretende adquirir la ida y la vuelta conjunta. En ese caso el precio supera los 520 euros. Hacer este viaje desde Sevilla en las mismas fechas tiene un coste de 185 euros.

Los billetes entre Badajoz y Madrid rondan los 70 euros, tanto la ida como la vuelta, para las próximas semanas. Si se prevé el viaje con antelación, más de un mes, el precio cae hasta los 58 euros. Las mismas opciones son entre 20 y 30 euros más baratas desde Sevilla.

Un poco más caros son los vuelos a Barcelona. La ida y vuelta en agosto se va hasta los 225 euros. Solo la ida ronda los 110 euros y en la segunda quincena de septiembre se pueden encontrar por menos de 75 euros, si el viajero puede adaptarse a los días más económicos.

En la comparativa con el aeropuerto de Sevilla, Badajoz vuelve a salir perdiendo. La ida y vuelta a Barcelona en la última semana de agosto desde la capital hispalense cuesta menos de 160 euros y la mitad si se busca para dentro de un mes.

La diferencia de precio es considerable, pero los usuarios del aeropuerto extremeño encuentran otras ventajas. El pequeño tamaño de las instalaciones hacen que no sea necesario acudir con mucho tiempo de antelación para pasar los controles de seguridad y facturar las maletas. La proximidad de la zona de aparcamiento de vehículos con la terminal es otra de las características que más gustan a quienes utilizan el aeropuerto. «Es gratuita y tiene vigilancia de la Guardia Civil las 24 horas del día», comentaba una usuaria antes de embarcar hacia Tenerife el pasado 16 de julio.

Los destinos regulares son Madrid, Barcelona y Tenerife, este último solo durante el verano

A pesar de la recuperación de viajeros, los destinos siguen siendo escasos. Entre 2007 y 2009 hubo vuelos regulares a Bilbao y en 2012, con Helitt, a Málaga. También hubo conexión directa con Melilla, pero en un vuelo chárter que apenas despegó de Badajoz en tres ocasiones.

Tradicionalmente, como sucede estos meses con Tenerife, en verano se han ampliado los destinos. El año pasado hubo vuelos a Mallorca y Air Nostrum confirmó que alcanzaron el 70% de ocupación. Antes de 2012 también se pudo viajar regularmente a Valencia, París o Roma en la época estival.

Europa

Actualmente no hay conexión directa habitual con ciudades europeas. Para esos destinos, los extremeños tienen que desplazarse hasta Sevilla, Madrid o Lisboa. Hace años el Partido Popular propuso que la infraestructura cambiase de nombre y pasase a denominarse Aeropuerto Extremadura. Sin embargo, no parece que la infraestructura pacense sea la preferida por todos los extremeños. Las agencias de viajes del norte de la región reconocen que los clientes ni siquiera se plantean desplazarse hasta Badajoz para coger un vuelo. Madrid está casi a la misma distancia por carretera, con mejores precios y una oferta mucho más amplia de destinos.

Desde Extremadura sí se fletan vuelos chárter que unen Badajoz con otras capitales, principalmente de países europeos.

Los pasajeros han crecido un 48% en los los primeros ocho meses que ha llevado en vigor la OSP

La semana pasada se anunció un vuelo directo de estas características a Praga, la capital de la República Checa, para el puente de diciembre. Sale el viernes día 6 y regresa el lunes 9.

La empresa responsable es el turoperador Politours y en el precio se incluye la estancia, alguna comida, los traslados y el desarrollo de diversas actividades en la capital checa. «La oferta ya está puesta y se está comercializando», dicen desde la compañía, que es la primera vez que plantea una iniciativa de este tipo para el aeropuerto de Badajoz. Sí tiene experiencia en acciones similares desde otros aeropuertos pequeños y de tamaño medio. «De momento es el único que se va a hacer, porque vamos a ver cómo funciona, pero la inmensa mayoría de estos viajes sale sí o sí», añaden fuentes de Politours.

Por su parte, los responsables del aeropuerto de Badajoz esperan que se repitan este tipo de iniciativas empresariales que sirvan para aumentar las conexiones desde la región. Igualmente, tienen las esperanzas puestas en que se puedan recuperar rutas a capitales europeas y que más turoperadores programen viajes puntuales en puentes festivos o periodos de vacaciones, como Navidad o Semana Santa.

Operaciones

El número de operaciones en el aeropuerto de Badajoz también lleva tres años consecutivos creciendo. Además, las 1.671 registradas hasta el mes de julio de este año son un 54,3% más que las que hubo en el mismo periodo de 2018, con lo que todo apunta que se superarán las 1.983 que se acumularon al final del año pasado. Esta cifra todavía está lejos de las cerca de 10.000 operaciones que hubo en 2003 y que empezaron a descender sin descanso hasta 2013, cuando se registró el mínimo desde entonces con 1.414.

Para este año, si se mantiene la tendencia de los siete primeros meses, se prevé que se supere la barrera de las 2.000, algo que no se consigue desde 2012.

Con vuelos regulares desde el año 1976

La terminal que separó la actividad militar de la civil del aeropuerto de Badajoz se comenzó a utilizar en 1990. Sin embargo, los vuelos regulares a Madrid, operados por Iberia, despegaron bastante antes, en concreto en 1976.

En 1992, ya con Barcelona entre los destinos habituales, se superó por primera vez la cifra de 28.000 viajeros anuales. Cuatro años después se incluyó Mallorca por primera vez entre los vuelos directos. Una conexión que se ha mantenido más o menos constante en la época estival, pese a que desaparecieron en 2012 y tardaron tres años en recuperarse.

Los vuelos en verano fueron ganando presencia y en 1998 se alcanzaron los 15.000 pasajeros solo de junio a octubre.

Entre los destinos de playa se pueden citar los vuelos a Tenerife, con escala en Almería, en 2005 o los de Valencia y Canarias en 2009. Con algunas capitales europeas también se establecieron conexiones más o menos habituales. Fue el caso de París y Roma, que tuvieron muy buena aceptación.