El Adiro y otros medicamentos que faltan

Resulta imprescindible que el próximo gobierno haga un reordenamiento que incluya abordar la falta de medicinas como prioridad sanitaria en evitación de peregrinajes y un estado de deterioro que más se parece al de la España autárquica de los años 40, donde todo escaseaba

CECILIO J. VENEGAS FITOPte. del Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Extremadura

EL Adiro? ¿Y el Nolotil, y la Cafinitrina, y los valsartanes, y el Karvezide, y los Adalat, y las píldoras Zeninas y el Hemovás, y el Dalsy y la Fluidasa, y el Pred-forte, y el Vals, y bastantes más? ¿Para cuándo?

Si usted está relacionado con la sanidad, bien sea paciente o familiar, prescriptor o dispensador, habrá notado que el año pasado 2018 y el actual 2019 están siendo unos años en los que resulta difícil encontrar un buen número de medicamentos y pensará: ¿qué pasa con los fármacos? Y lo cierto es que yo no tengo la respuesta.

En 2017 fue el Bexsero, algunas heparinas... pero este año son muchos los medicamentos afectados. Actualmente hay varias especialidades que es imposible encontrar. De algunos hay sustitutos pero de otros no los hay. Entre estos medicamentos, tenemos, por ejemplo, Cafinitrina, empleado para enfermos del corazón cuando notan dolor en el pecho. También hay antihipertensivos, calmantes como Nolotil, antiagregantes como Adiro, y una larga lista que no voy a transcribir ahora.

En un intento de aumentar la información de las carencias para, en lo posible, preverlas, desde los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Extremadura venimos dando puntual información de la lista de falta de medicamentos a todas las farmacias semanalmente. Esta lista se configura tratando las faltas comunicadas por cada farmacia a una base de datos central que nos permite evaluar semanalmente también esta contingencia. En concreto, hace dos semanas fueron comunicadas faltas de medicamentos por un número que alcanza las 247 presentaciones de medicamentos usuales que son inencontrables al día de hoy.

Asimismo hemos ofrecido esta información a los Colegios Oficiales de Médicos para que ellos también puedan proporcionarla a sus colegiados a fin de que sea tenida en cuenta a la hora de prescribir. También para que puedan, desde el resto del vademécum abastecido, buscar una alternativa a la falta.

La cuestión es saber ¿qué es lo que pasa? Y cómo les digo no tengo respuesta, entre otras cosas porque nadie se digna a dar esa información.

Este problema que ha venido incrementándose paulatinamente en los últimos meses ha sido denunciado en numerosas ocasiones por la Organización Farmacéutica Colegial ante las instancias ministeriales que pueden ser las que tomen medidas para reconducir y corregir estos hechos, para empezar, dando explicaciones del trasfondo que debe subyacer para que las estanterías de las farmacias estén verdaderamente menguadas.

Haciendo un poco de memoria, en relación a la actual Ley del Medicamento vigente en España desde el 2006, resulta que la industria farmacéutica no tiene obligación de abastecimiento del mercado, por lo que puede registrar especialidades, ponerlas en la actividad comercial, efectuar políticas de marketing sobre ellas, y en general distribuirlas durante tiempo, y posteriormente interrumpir dicho suministro cuando lo crea conveniente.

También recuerdo desde aquí que el precio del medicamento en España lo fija el Estado, por lo que la industria farmacéutica, a raíz de las bajadas generalizadas de precios que han hecho que España tenga los precios más baratos registrados en Europa, pueden decidir no ponerlos en el mercado nacional, y aún producidos en España, llevarlos a mercados exteriores, como son muchos europeos y algunos de otras latitudes.

Para acabar de agravar esta situación, se producen hechos como los ocurridos en el pasado otoño por los que hubo que retirarse también el Irbesartán y anteriormente el Valsartán, procedente de partidas y lotes producidos en China, creando por trazas de impurezas gran desconfianza en productos elaborados en países emergentes como China, India o Brasil.

Afectando a la disponibilidad de medicamentos en las farmacias, podríamos hablar de la caracterización de numerosos medicamentos como de uso y diagnóstico hospitalario, que los lleva a poder ser encontrados exclusivamente en las farmacias hospitalarias, con el consiguiente deterioro del servicio que puede prestarse desde la Atención Primaria de la que forman parte las farmacias comunitarias. Este hecho puede ser solucionado si hay voluntad política de hacerlo desde el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

Resultará imprescindible para el próximo gobierno que corresponda hacer un reordenamiento sectorial, que incluya abordar la falta de medicamentos como prioridad sanitaria en evitación de peregrinajes y un estado de deterioro que más se parece al de la España autárquica de los años cuarenta, donde todo escaseaba.

En las redes sociales, los farmacéuticos protestan por la falta de medicamentos y con un poco de guasa se dice y se canta la adaptación de Jennifer López '¿El Adiro pa' cuándo?'. Pero guasas aparte, este es un problema muy serio que parece no tener solución si no se aborda como prioridad dentro del mundo sanitario.