Adif licita el suministro de balasto por 5,2 millones para el tramo Cáceres-Mérida, enlaces y estación cacereña

Adif licita el suministro de balasto por 5,2 millones para el tramo Cáceres-Mérida, enlaces y estación cacereña

El contrato, que contempla el suministro de 250.000 toneladas de balasto en las provincias de Cáceres y Badajoz, cuya licitación se hará de forma independiente

REDACCIÓN

Adif ha licitado un contrato de 5,2 millones de euros para el suministro y transporte de balasto en la duplicación del tramo Cáceres-Mérida, enlaces a Cáceres y estación de Cáceres.

El contrato, perteneciente a la Línea de Alta Velocidad Madrid-Extremadura y que contempla el suministro de 250.000 toneladas de balasto en las provincias de Cáceres y Badajoz, se ha distribuido en dos lotes, cuya licitación se hará de forma independiente.

El primero de los lotes hace referencia a la licitación de 115.000 toneladas de balasto, con un presupuesto de 2.443.028,72 euros, IVA incluido. El segundo contempla la licitación del suministro de 135.000 toneladas de balasto, con un presupuesto de 2.827.973,28 euros, también con IVA.

Los trabajos de suministro y mantenimiento incluyen la extracción de la piedra en cantera para la fabricación del balasto, el almacenamiento temporal del mismo, la preparación de las zonas de almacenamiento, y el transporte del material a los puntos de destino.

El balasto es la capa de material pétreo que se intercala entre la plataforma y las traviesas de la vía, informa Adif en la nota, en la que resalta también que «se caracteriza por su buena permeabilidad al aire y al agua, contribuyendo a mantener la capacidad para soportar cargas de la plataforma»

Entre las funciones del balasto, destaca la transmisión homogénea de las cargas que soportan las traviesas hacia la plataforma y la alta resistencia para que las traviesas conserven la geometría de la vía. Además, facilita la corrección de la posición de la vía tras una alteración en la misma, garantizando su elasticidad.

Para que cumpla todas sus funciones, el balasto debe cumplir unas características determinadas (tamaño, granulometría, forma y resistencia al desgaste, entre otras), definidas en el correspondiente pliego técnico del contrato.