Adif inicia el trámite para electrificar la línea de Mérida a Badajoz

Subestación de San Serván, que dará servicio a la subestación de tracción de Sagrajas. /HOY
Subestación de San Serván, que dará servicio a la subestación de tracción de Sagrajas. / HOY

La entidad convoca el concurso para evaluación ambiental y redacción de proyecto de la línea que dará servicio a la subestación de Sagrajas

Juan Soriano
JUAN SORIANO

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) inicia un nuevo trámite para electrificar la línea entre Mérida y Badajoz, con lo que completará la implantación de esta infraestructura hasta Plasencia. La entidad ha convocado un concurso de redacción de proyecto y tramitación ambiental con un plazo de ejecución de 18 meses, lo que lleva a 2021 o 2022 una mejora inicialmente prevista para el próximo año.

Adif destina algo más de 345.000 euros a este concurso, que se adjudicará en verano. A partir de ese momento, habrá un año y medio para definir las instalaciones que darán servicio al tren electrificado entre Badajoz y Mérida.

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El contrato consiste en la redacción de toda la documentación necesaria para la tramitación ambiental de la subestación de tracción de Sagrajas y de la línea de alta tensión que la conectará con la subestación eléctrica de San Serván, situada entre Arroyo de San Serván y Solana de los Barros. También deberá redactar el proyecto constructivo de esa línea.

La construcción de la subestación de Sagrajas forma parte de un procedimiento que ya ha sido adjudicado por Adif y que también incluye las instalaciones de Carmonita y Cañaveral, con las que se alimentará al futuro tren electrificado, así como los centros de transformación asociados que darán servicio a la catenaria.

La subestación de Carmonita recibirá alimentación mediante una línea de 500 metros que conectará con un tendido de alta tensión que procede de las instalaciones de San Serván, mientras que la subestación de Cañaveral tendrá una conexión de cerca de 2,8 kilómetros de longitud con otra línea de alta tensión que parte de Arañuelo, cerca de Navalmoral de la Mata. Sin embargo, los equipos de Sagrajas necesitan un tendido de casi 30 kilómetros para enlazar con la subestación San Serván, según el proyecto inicial que ya fue sometido a evaluación ambiental.

La ejecución de las obras pendientes lleva la previsión de electrificación hasta 2021 o 2022

Las instalaciones de Carmonita y Cañaveral no se sometieron a evaluación porque no se apreciaron impactos significativos. Sin embargo, tanto la subestación de Sagrajas como la línea de conexión con San Serván debieron seguir ese trámite. En agosto de 2013 se publicó la declaración de impacto favorable. Pero la ley de evaluación ambiental, de diciembre de ese año, señaló que las declaraciones aprobadas antes de esa norma caducarían en un plazo de seis años si no comenzaba la ejecución del proyecto. Esa moratoria terminará en diciembre, con lo que el permiso expirará debido a que para entonces las obras no habrán empezado.

Tendido y catenaria

Este proyecto afecta solamente a la subestación de Sagrajas y a la línea que la conectará con la subestación de San Serván. En otro procedimiento será necesario acometer la alimentación al tren de alta velocidad.

Adif ya ha convocado un concurso para la línea aérea de contacto y los sistemas asociados del tramo entre Plasencia y la bifurcación Peñas Blancas, situada al norte de Mérida, donde termina la plataforma del AVE ya construida y se ha habilitado un enlace con la red convencional.

La electrificación del resto del corredor hasta Badajoz se acometería en un proyecto independiente con un plazo de ejecución de 18 meses. Abarca la electrificación desde Peñas Blancas a la estación de Aljucén, de ahí a Mérida y su estación al este y hacia Badajoz, su estación y la frontera con Portugal al oeste. En una segunda fase se desmontaría parte de estas instalaciones para volver a instalarlas en la doble vía prevista entre Mérida y Aljucén y en los tramos del AVE que faltan entre El Carrascalejo y La Garrovilla.

El Ministerio de Fomento anunció en 2017 la conclusión de las obras entre Badajoz y Plasencia a comienzos de 2019 y su electrificación en 2020. El desarrollo de los trabajos ha llevado a retrasar esos plazos, de modo que los nuevos trenes no podrán circular hasta el próximo año. En consecuencia, también se retrasa la electrificación. Con el nuevo proyecto en marcha para alimentar la subestación de Sagrajas, y las actuaciones pendientes entre Mérida y Badajoz, la línea electrificada no parece posible al menos hasta 2021 o 2022.