Adif deberá pagar 2 millones a una empresa por una obra del AVE

Enlace en el lugar donde debía comenzar el tramo paralizado. :: hoy/
Enlace en el lugar donde debía comenzar el tramo paralizado. :: hoy

La Audiencia Nacional confirma la sentencia que culpa al organismo público de que los trabajos no pudieran iniciarse en 2015

Juan Soriano
JUAN SORIANO

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) deberá abonar cerca de 2 millones de euros a la empresa Vías y Construcciones por la resolución de un contrato de la línea de alta velocidad a su paso por Extremadura. La Audiencia Nacional ha confirmado una sentencia que culpa al ente público de que no se pudieran iniciar unos trabajos que podrían llevar terminados tres años.

En marzo de 2014 Adif sacó a concurso la ejecución del tramo San Rafael-Cuarto de la Jara, el primero de los dos en que se divide la línea Madrid-Lisboa a su paso por Mérida. Con cerca de 9 kilómetros, comienza junto a la localidad de Aljucén, donde termina actualmente el tendido de alta velocidad, y concluye unos kilómetros al norte de la capital autonómica, en el punto donde el tramo Cuarto de la Jara-Arroyo de la Albuera permitirá enlazar con la plataforma ya construida junto a La Garrovilla, en dirección a Badajoz.

El contrato estaba dotado con 38,5 millones de euros y tenía un plazo de ejecución de doce meses. Al procedimiento se presentaron 25 empresas y Vías fue la oferta seleccionada por 18 millones de euros (14,88 más IVA).

De haberse ejecutado en su momento el tramo podría estar terminado desde principios de 2016

La adjudicación tuvo lugar en diciembre de 2014, pero la obra no llegó a comenzar. La constructora firmó en negativo el acta de replanteo, que es el documento que se elabora cuando empieza la obra sobre el terreno, lo que marca el inicio del plazo de ejecución. El motivo fue que estimaba que no se cumplía con lo recogido en el pliego de condiciones. Adif y la firma intentaron llegar a un acuerdo, pero no se logró y el contrato fue resuelto en 2017.

La empresa acudió entonces a los tribunales al entender que la ejecución no fue posible por causas imputables a Adif. El Juzgado central de lo contencioso-administrativo número 11 de Madrid le dio la razón en mayo del pasado año y condenó a la empresa pública a devolver la garantía depositada por la constructora, 1,49 millones de euros, y a abonar una indemnización de 446.400 euros.

Adif recurrió y la Audiencia Nacional, en una sentencia del 21 de enero, ha vuelto a dar la razón a Vías. En concreto, los fallos judiciales señalan que la empresa no inició las obras porque no disponía de los terrenos para obtener material ni para realizar los vertidos. A pesar de que lo advirtió en varias ocasiones, el órgano contratante no emitió resolución ninguna y finalmente se decretó la suspensión de los trabajos.

Adif alegó que la constructora no necesitaba estos terrenos para iniciar la obra y que además bastaba con que los solicitara para llevar a cabo la expropiación correspondiente. Además, acusó a la empresa de incumplir un punto del contrato relativo al programa de trabajo.

Sin embargo, los tribunales atendieron a un informe pericial que indicó que los terrenos pendientes de expropiación eran una parte integrante del proyecto y que su falta de disponibilidad suponía una importante alteración en la oferta de la constructora. De ahí que finalmente se ordenara devolver a la empresa la fianza que había sido retenida más una indemnización correspondiente al 3% del importe de adjudicación (14,88 millones).

Tiempo perdido

La rescisión de este contrato ha causado un retraso de más de tres años en la construcción de este tramo del AVE. Los trabajos deberían haber empezado en enero de 2015, con lo que habrían concluido a comienzos de 2016.

Tras la resolución Adif modificó el proyecto para adaptarlo a las necesidades actuales, lo que llevó a iniciar de nuevo el proceso de expropiaciones. La obra volvió a salir a concurso en noviembre pasado por 37,7 millones de euros y un plazo de ejecución de 24 meses. Pero un fallo en la calificación exigida a las empresas ha causado otro retraso de tres meses. Una vez resuelto, actualmente el procedimiento se encuentra en el periodo de recepción de ofertas. El 3 de abril se conocerán las propuestas económicas, tras lo que se dará paso a la adjudicación.

Este tramo no es imprescindible para el tren de altas prestaciones previsto para 2020, ya que se ha construido un ramal para pasar de la plataforma de alta velocidad a la vía convencional para acceder a Mérida. Pero este enlace se podría haber construido unos kilómetros más al sur si se hubiese terminado el San Rafael-Cuarto de la Jara, lo que también hubiese permitido contar con ocho kilómetros más de nuevas vías y por tanto optimizar los tiempos de viaje y la comodidad.

Junto a esto, Adif ha debido destinar recientemente casi 5 millones de euros a mejorar 12 kilómetros de vías entre la estación de Aljucén y el citado enlace con la plataforma AVE, una actuación que no hubiese sido necesaria si se hubiese terminado a tiempo el tramo San Rafael-Cuarto de la Jara.