Adictos a las pantallas

Ocho de cada diez extremeños miran sus teléfonos móviles o algún dispositivo de pantalla mientras trabajan o estudian. :: lorenzo cordero/
Ocho de cada diez extremeños miran sus teléfonos móviles o algún dispositivo de pantalla mientras trabajan o estudian. :: lorenzo cordero

Los extremeños pasan diez horas diarias de media frente a dispositivos móviles | Psicólogos y asociaciones de la región coinciden en que desde hace tres años llegan a sus consultas personas con adicción a las nuevas tecnologías

ÁLVARO RUBIO CÁCERES.

«Hemos notado un aumento considerable de personas que llegan con adicción al móvil, a los videojuegos y a las pantallas en general». Lo dice de manera contundente Noelia Martín, psicóloga y directora del gabinete de psicología Séfode de Cáceres. No duda cuando se le pregunta si se trata de un problema que ya es habitual ver en consulta. «Desde hace tres años no paran de llegarnos este tipo de casos», comenta mientras observa los datos del último estudio publicado sobre el uso de las nuevas tecnologías elaborado por la empresa demoscópica Sondea.

No le sorprenden. En él se detalla que los extremeños pasan cerca de diez horas diarias de media frente a un dispositivo con pantalla. El informe destaca que en la región cada vez se exponen a móviles, 'tablets' y ordenadores a edades más tempranas. De hecho, el 15% de los niños extremeños menores de dos años han estado expuestos a diferentes dispositivos y, de esta cifra, el ocho por ciento antes de haber cumplido un año.

PAUTAS DE EXPERTOS

uPoner límites
Establecer franjas horarias en las que se pueden utilizar dispositivos móviles. Por ejemplo, apagarlos a la hora de comer y en clase en vez de tenerlos en silencio.
uPor la noche
Evitar conductas como encerrarse en la habitación frente a una pantalla. Los trastornos del sueño son frecuentes y es mejor dormir con el móvil fuera del dormitorio.
uRevisar las facturas
Es bueno que los adolescentes sepan lo que supone el uso del móvil en términos económicos e incluso que se responsabilicen con parte de su paga si es que la tienen.
uPredicar con el ejemplo
No se puede pedir a los hijos lo que no hacen los padres.

A medida que crecen también aumenta esa exposición. Los padres con niños menores de 18 años afirman que sus hijos pasan de media más de tres horas diarias frente a dispositivos. «Cada vez que tenemos un caso de un menor da igual que llegue por dificultad de habilidades sociales o mal comportamiento. Normalmente suele haber un trasfondo de abuso de dispositivos. De hecho, muchos de los casos de fracaso escolar llevan asociado un problema de mal uso de las nuevas tecnologías», afirma Martín.

«Llegan a consulta adolescentes que pasan hasta seis horas diarias delante de un videojuego»

«Llegan a consulta adolescentes que pasan hasta seis horas diarias delante de un videojuego» Encarnación Puertas | Psicóloga

Pone ejemplos. «Hay adolescentes de 15 años cuyos padres nos cuentan que sus hijos sufren síndrome de abstinencia al retirarles el móvil. Eso se traduce en falta de control de impulsos, gritos e incluso en arrojar objetos. Pueden llegar a estar tres horas al día mirando el móvil y en fin de semana hasta siete».

Sin embargo, pese a que es un problema que cada vez se repite más en la sociedad actual, sólo una mínima parte acude a consulta para recibir terapia. «En niños y adolescentes son los padres los que dan el paso, pero vienen cuando existe otro aspecto a tratar, es decir, cuando por ejemplo nuestro hijo suspende, no presta atención o le cuesta sociabilizarse», detalla.

Aunque el perfil es variado, en ellas el uso abusivo de las nuevas tecnologías está relacionado sobre todo con las diferentes redes sociales y en ellos con los videojuegos, según Martín. Su compañera de gabinete, la psicóloga Encarnación Puertas, asiente con la cabeza. «Llegan a consulta adolescentes que pasan hasta seis horas diarias delante de un videojuego». Apunta a que en numerosas ocasiones los utilizan como una distracción de estados de ánimo negativos. «Es un afrontamiento disfuncional de emociones, es decir, nos refugiamos en las pantallas para sobrellevar el estrés, el miedo y la ansiedad o escapar de situaciones desagradables», aclara Puertas, quien alude a que «la falta de habilidades sociales, la soledad o rasgos de baja autoestima son factores que aumentan la probabilidad de desarrollar una adicción a videojuegos».

 «Muchos de los casos de fracaso escolar llevan asociado un problema de abuso de las tecnologías»

«Muchos de los casos de fracaso escolar llevan asociado un problema de abuso de las tecnologías» Noelia Martín | Psicóloga

Ambas psicólogas coinciden en que el tratamiento de este tipo de adicciones es más complicado. «Retirar el móvil en la sociedad en la que vivimos es impensable. Se trata de enseñar a hacer un uso adecuado de los dispositivos y conseguir que no sea desadaptativo en su día a día», explican antes de definir cuando este tipo de conductas se convierte en adicción.

«Uno de los grandes indicadores de que algo va mal es la falta de control. A ello se suman los cambios en la vida cotidiana, los problemas de sueño, la irritabilidad y los malos resultados académicos», resalta Noelia. «Observamos que muchos adolescentes se sienten mal cuando no atienden los mensajes que llegan constantemente a sus dispositivos y no son capaces de esperar para mirarlos. Necesitan estar hiperconectados y eso se conoce como FOMO, las siglas inglesas de 'fear of missing out', que significa miedo a perderse algo», explica Puertas.

Influye en la salud

Los expertos ponen de manifiesto que el abuso de estos dispositivos influye negativamente en la salud. Peligros Folgado, enfermera y presidenta de Atabal (Asociación para el Tratamiento de las Adicciones y Conductas), que trabaja en la provincia de Badajoz, lo ejemplifica. «Se lleva varios años detectando tics, trastornos involuntarios compulsivos, en niños muy pequeños por la continua exposición a las pantallas». Añade que «hay adolescentes que a la una de la madrugada están jugando o hablando, duermen con el móvil encendido e incluso si suena se despiertan a cualquier hora. Eso provoca trastornos de sueño y de concentración».

«Llevamos varios años detectando tics en niños pequeños por la continua exposición a las pantallas»

«Llevamos varios años detectando tics en niños pequeños por la continua exposición a las pantallas» Peligros Folgado | Enfermera y presidenta de Atabal

Folgado va más allá y asevera que «por la asociación pasan personas que incluso oyen notificaciones de WhatsApp sin haber sonado». Matiza que eso también sucede en adultos, algo que el estudio de Sondea ya pone de manifiesto.

En él destacan que ocho de cada diez extremeños miran algún dispositivo mientras trabajan o estudian, el 71% lo revisa antes de acostarse y el 67% cuando está en el baño.

Incluso la utilización de estos dispositivos conlleva comportamientos peligrosos, ya que un 11% de los encuestados ha reconocido consultarlos mientras conduce y el 72% cuando camina por la calle. Además, en el 58% de los casos miran más de cinco pantallas diferentes a lo largo del día.