«El acuerdo con Vox en Andalucía puede ser suscrito por cualquier presidente del PP»

José Antonio Monago en un parque situado junto a la sede del PP en Mérida. :: J. M. ROMERO/
José Antonio Monago en un parque situado junto a la sede del PP en Mérida. :: J. M. ROMERO

El presidente regional del PP considera que igual que Fernández Vara pacta con Podemos su partido puede hacerlo con otras formaciones

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La legislatura comenzó con un acuerdo de última hora entre PSOE y PP para la aprobación de los Presupuestos autonómicos y termina con la salida de los populares del Pacto por el Ferrocarril. Una muestra de la evolución que ha tomado la relación de los dos principales partidos políticos, que se presentan como los principales aspirantes a lograr la victoria en las elecciones autonómicas de mayo. Repetirán los dos últimos candidatos de cada formación. En el caso del PP, José Antonio Monago.

-Tras cuatro años en el Gobierno de la Junta perdió las elecciones de 2015. ¿Con qué expectativa se presenta a las de 2019?

-Con toda la ilusión del mundo, creo que si no hubiera ilusión no habría opción. De todas formas, no tengo abuela y lo tengo que decir, estoy más acostumbrado a ganar que a perder. Formé parte de los equipos de Miguel Celdrán, que se han caracterizado por ganar en Badajoz en la inmensa mayoría de las legislaturas que se presentaron. Y en Extremadura una vez gané, otra vez perdí y ahora tengo la ilusión de volver a liderar un equipo y un proyecto para la región.

«Si no queremos que se vayan, no podemos hacer que los extremeños vivan un infierno fiscal»

«Todo es posible, lo que no es posible es que lleguemos a un acuerdo con Podemos o el PSOE»

«Es tierno cuando me piden que gobierne la lista más votada; eso se acabó ya»

-¿Cómo calificaría la legislatura de Fernández Vara?

-Una legislatura no solamente perdida, sino que hipoteca el futuro de la siguiente como ninguna otra en la historia de Extremadura. Vienen curvas, esté quien esté. No se ha controlado el déficit; se ha desbocado la deuda, como todos sabemos; se han deteriorado los servicios públicos esenciales, sólo hay que darse una vuelta por la sanidad para saberlo; nos hemos desangrado de los jóvenes, 230 se van cada mes; somos los segundos con más paro de España y de Europa... Son los mimbres para construir el proyecto de región dentro de unos meses. Pero, a pesar de todo, hay que crecerse ante la adversidad, y ese es el compromiso que tengo.

-¿Cuáles serán sus propuestas para Extremadura?

-Se ha hablado ya mucho del nuevo modelo productivo que necesita Extremadura. Yo creo que hace falta menos eslogan y hacer productivo el modelo que tiene Extremadura, que gira en torno a lo que pisamos cada día. Agricultura y ganadería del siglo XXI, y lo que hay que hacer es que sean rentables. Y es fundamental también, si tenemos la vocación de frenar el proceso de despoblación y emigración, es hacer atractiva la región primero para que la gente se quede y para que venga también. Y sobre todo hace falta una reforma fiscal muy ambiciosa. Si no queremos que se vayan, no podemos hacer que los extremeños vivan un infierno fiscal. Prácticamente la comunidad está a la cabeza en presión fiscal autonómica y eso hay que rebajarlo. Y hay que contener el Presupuesto autonómico. Fernández Vara ha sacado mucho pecho diciendo que crece, pero que crezca para al final tener servicios esenciales deteriorados, perder población, perder jóvenes... Quiere decir que las claves no están en hacer un Presupuesto expansivo, sino en enfocar muy bien cuáles son las prioridades que tiene la región. Garantizar la sanidad, la educación y la asistencia a los mayores. Y a partir de ahí hay otros retos, como el empleo y la economía.

-¿En qué consiste su propuesta en materia fiscal?

-El tramo autonómico del IRPF tiene que tener una reducción importante. No puede ser que los extremeños seamos los que menos ganamos a nivel salarial pero tengamos una presión importante, es un contrasentido pagar como los que más y cobrar como los que menos. Por no hablar de las pensiones. Creo que hay que seguir avanzando en el impuesto de sucesiones, que tiene recorrido para bajar, y en el de donaciones, que ha tenido un incremento importante con Fernández Vara. Estamos hablando en muchos casos de la transmisión de bienes de padre a hijo, bienes que ya han tributado de una manera importante, como para que al final haya una doble o triple tributación. Y hay una serie de bonificaciones que tenemos que seguir haciendo. Si queremos frenar el envejecimiento tiene que haber más natalidad, y si no hay bonificaciones a las familias y al nacimiento de hijos tendremos un saldo vegetativo negativo, que yo creo que es el principal problema que tiene nuestra comunidad. Si no tenemos una población joven y no tenemos consumo no vamos a tener IVA, si no tenemos trabajadores no vamos a tener IRPF, y si no tenemos empresas no vamos a tener impuestos. Con lo cual, se nos cae abajo el Estado del bienestar. Y en materia de sociedades hay que hacer una rebaja para atraer a empresas, así como beneficiar a las que están y garantizar su supervivencia. Hay que intentar que el ecosistema sea más atractivo, cerrar las puertas a la posibilidad de que la gente se vaya.

-¿Saldrán adelante los Presupuestos autonómicos para 2019?

-Yo creo que el PSOE lo tiene cerrado con Podemos, pero vamos a esperar a la votación. De todas formas, para Fernández Vara los Presupuestos son para no cumplirlos. Eso es lo que me ha enseñado la experiencia. Acordó conmigo los primeros y los segundos y no cumplió nada. Pero también lo estamos viendo, la gente se cansa. Se presupuesta diez y se ejecuta dos. ¿De qué sirven los Presupuestos?

-¿Contempla un acuerdo para las cuentas de este año?

-No, ya no me fío de Fernández Vara. Estaba dispuesto el primer año y me engañó, estuve dispuesto el segundo y me volvió a engañar. Tres veces de cuatro, alguno me diría... Las cosas no son así.

Ciudadanos y Vox

-Hace años se hablaba de un centro derecha unido en torno al PP, pero en los últimos años han surgido nuevos partidos. Tras un primer intento precipitado en 2015, ¿cree que le puede afectar un posible ascenso de Ciudadanos?

-No sé si va a tener ascenso o no. Tuvo muy poco recorrido en Extremadura, y de hecho entró por los pelos la única diputada que tiene por Cáceres. Lo que voy a intentar es sacar el mejor resultado posible desde una opción de centro derecha, que es la que encarna el PP en Extremadura. Lo demás... Las encuestas, encuestas son. Es verdad que el escenario está más fragmentado que nunca, también se le abrió una vía al PSOE con Podemos. En política antes se podía planificar a un año vista, ahora es un plazo muy largo. Tenemos que estar reprogramando prácticamente semana a semana.

-¿Cómo cree que afectará la irrupción de Vox?

-No lo sé. Se ha hablado mucho del abandono del campo y la caza. Yo siempre la he defendido. Sobre los toros, todo el mundo sabe que me gustan. Siempre he defendido públicamente los toros y la caza, y no soy torero ni cazador. Así que no sé qué falla puede haber en el discurso del PP, porque el PP en Extremadura es un partido muy rural. Pero siempre que aparece un competidor por tu lado tienes que preocuparte.

-¿Se ha producido fuga de afiliados a estos partidos; o han subido las bajas?

-No, han subido las altas. Hemos cerrado 2018 con 245 altas y 147 bajas. Pero algunos han puesto más el acento en las bajas, y algunas son de personas que a lo mejor no iban a ir en las listas electorales y buscan acomodo en otras formaciones. Ha habido altas muy importantes. Recientemente se ha afiliado Damián Beneyto, que fue diputado con Prex-Crex. Y ya le anuncio que habrá algún alta muy importante de otras formaciones políticas.

-Con el centro derecha más dividido se complican las mayorías, pero, ¿cree que podría darse un acuerdo con Ciudadanos y Vox, como en Andalucía?

-Todo es posible en estos momentos, lo que no es posible es que lleguemos a un acuerdo con Podemos o con el PSOE. Nos tenemos que acostumbrar a un escenario a la italiana, donde haya múltiples formas de conformar un gobierno o una mayoría. Esto extraña un poco ahora, pero va a extrañar menos en el horizonte próximo. No sé si volveremos al bipartidismo, tampoco lo descarto. Pero tanta fragmentación hace que se puedan formar coaliciones que extrañan a quien prestó el voto. No sé si alguien ha pensado que Ciudadanos podría dar en algunas comunidades autónomas su apoyo al PSOE y si algunos votantes del PP que se fueron a Ciudadanos están de acuerdo. Fragmentar tanto el voto hace que sea casi imposible gobernar conforme a un programa electoral, porque tienes que hacer cesiones. Pero es verdad que abre oportunidades para todos.

-¿Cree que Ciudadanos está más cerca del PSOE?

-Eso se lo tiene que preguntar a Ciudadanos. Desde luego, no seré yo quien diga lo contrario. De todas formas, creo que lo que se haga en Extremadura y otras comunidades se va a decidir mucho en Madrid, en negociaciones de los partidos a nivel nacional. Sólo hay que ver Andalucía.

-¿Estaría dispuesto a negociar cambios como los que planteó Vox en Andalucía?

-Yo soy partidario del diálogo siempre que se respete la ley. Lo he demostrado en varias ocasiones, gobernando con IU o negociando dos presupuestos con el PSOE. El PP ha demostrado que puede pactar temas a su derecha y a su izquierda y eso nos demuestra que somos un partido moderado y de gobierno que ofrece estabilidad.

-¿Aceptaría alguno de los puntos del acuerdo final entre PP y Vox en Andalucía?

-Creo que el acuerdo final que se ha firmado en Andalucía puede ser suscrito, sin ningún problema, por cualquier presidente del PP e incluso, me atrevería a decir, que de otros partidos. Llegado el caso y si lo necesitase, hasta Fernández Vara lo firmaría. Conociéndole bien, no me cabe ninguna duda de que lo haría.

-¿Aceptaría que la negociación la llevara Madrid?

-No, las cosas de comer de Extremadura no se pueden llevar desde Madrid. Ahora, no sé qué podría plantear, habría que preguntárselo a Vox. Andalucía tiene sus claves, pero Extremadura tiene su acento. Hay que ser prudente, no hay que creer en las encuestas porque el escenario es muy volátil y todo es posible. Es tierno cuando me piden que gobierne la lista más votada cuando Fernández Vara le ofrecía el gobierno a IU sin ser la lista más votada. Eso se acabó ya.

-¿Sigue pensando que debería gobernar la lista más votada?

-No, eso se acabó ya. Yo gané unas elecciones y vi cómo sudaba Fernández Vara y cómo se arrodillaba ante IU. No puede ser lo ancho para ti y lo estrecho para mí. No he cambiado de idea, pero tengo delante un interlocutor que no lo ha aceptado. Yo me presenté a las anteriores elecciones con esa máxima y nunca me dijo que sí, después ganó por poco y dijo que sí.

Situación del PP

-En su momento usted se definió como un verso suelto en el PP. ¿Está cómodo con el giro a la derecha que se aprecia en Pablo Casado?

-Sí, porque en el PP cabe gente de derecha y de centro. Pero en lo esencial compartimos principios y valores que son los mismos en toda España. Eso es lo que hace cómodo estar en el PP. No a pies juntillas, porque los partidos no son sectas. Pero si estás en un partido tienes que participar en un porcentaje alto de lo que se piensa. Y yo no estoy incómodo, si no lo hubiese dicho ya.

-¿Cree que la situación del PP, condenado por corrupción y fuera de La Moncloa, puede perjudicarle?

-Depende. La vocación de un partido tiene que ser gobernar, no ser bisagra. Cuando uno gobierna se pueden hacer cosas en favor de los territorios, pero también empieza tu cuenta atrás, empiezas a ser pasado. Pedro Sánchez era la novedad, pero ya empieza a formar parte de la historia de España. Y eso creo que le va a pasar factura negativa al PSOE, lo hemos visto en Andalucía.

-Iván Redondo fue su jefe de gabinete y hoy es jefe de gabinete de Pedro Sánchez en la Moncloa. ¿Ha hablado con él estos meses?

-Claro que sí, es buen amigo. Lo era, estuvo seis años trabajando conmigo, y lo es ahora. No soy como Fernández Vara, que le atacaba cuando estaba conmigo y ahora le alaba. Yo siempre le he alabado, antes y ahora. Tengo una buena amistad, lo que quiere decir que, donde está ahora, sea muy prudente en las apreciaciones. Alguna vez me han preguntado, gente del ámbito de las grandes empresas, qué tal es. Yo no puedo hablar mal de una persona que ha sido colaborador mío.

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