El Santander tendrá el 13% de las oficinas bancarias de la región

Oficina del Popular en Badajoz. :: j. v. arnelas/
Oficina del Popular en Badajoz. :: j. v. arnelas

El número de sucursales de la entidad crecerá en una veintena gracias a la adquisicón del Banco Popular

L. E./REDACCIÓN

La absorción del Banco Popular a manos del Santander se notará menos en Extremadura que en otras comunidades españolas, al menos en lo que a número de oficinas se refiere.

Eso se debe fundamentalmente a que la presencia física que el Popular tenía en la región era menor que en el resto del país. Según la información remitida por la entidad que preside Ana Patricia Botín a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el banco recién absorbido tiene el 2,7% de las sucursales financieras existentes en la región, una tasa que es solo superior a la de Aragón y muy alejada de la media nacional, situada en el 6%.

El verano pasado el Popular tenía 27 oficinas en la región, y los sindicatos afirman que actualmente quedan 23. Sin embargo, la web de la entidad recopila solo 17 de ellas en territorio extremeño.

Más unanimidad parece haber en cuanto a la plantilla, que se cifra en torno a un centenar de trabajadores. El Santander aún no ha anunciado qué pasara con las oficinas adquiridas, pero lo cierto es que ya se encuentra inmerso en un proceso de reestructuración de su red comercial. Además, hay que tener en cuenta otra variable, el Popular tiene una presencia eminentemente urbana, lo que propicia que haya solapamiento de oficinas con el banco de Botín.

El Santander calcula que gracias a la adquisición tendrá el 13,1% de las oficinas bancarias de la región, solo más de las que hay en Aragón (12,1%) y desde luego muy lejos de Galicia (28,9%) o Madrid (22,8%).

Sin embargo, una cosa es la presencia territorial y otra distinta la cuota de negocio, el número de clientes y el valor de los depósitos. Se trata de un dato que no es público por regiones, pero Extremadura no es diferente del resto de España en cuanto a las líneas de negocio del Popular.

Es decir, el Santander aprecia sobre todo de su nueva adquisición la penetración que siempre ha tenido en el mercado de las pequeñas y medianas empresas (pymes), un segmento en el que el Popular es muy fuerte.

El secretario general del sector Financiero de UGT en la región, Ernesto Méndez, expresó a Efe su preocupación por el futuro del centenar de empleados del Popular en Extremadura y por sus familias, puesto que «no sólo se verán perjudicados por su condición de trabajadores sino que puede que también por ser accionistas». El sindicalista hizo un llamamiento al Gobierno de España para que tome las medidas necesarias para que este hecho «no suponga una destrucción masiva de empleo». Agregó que lo más probable es que se produzca una reducción de empleo y oficinas, menor competencia y menor acceso financiero en determinados puntos de la geografía extremeña.

Por su parte, la secretaria general de la Federación de Servicios de CC OO, Tina Tarriño, aseveró que están pendientes de una reunión con la alta dirección del banco en la que van a exigir el mantenimiento del empleo y que, en el caso de que hubiera un excedente de plantilla, «se haga de la manera menos traumática posible». Apuntó también que hasta 2018 ambas entidades van a seguir trabajando de una manera independiente.