Empiezan las obras para eliminar uno de los puntos negros del tráfico en Extremadura

Las obras en el cruce de Valdobispo comenzaron hace dos semanas. /
Las obras en el cruce de Valdobispo comenzaron hace dos semanas.

El cruce de Valdeobispo, que ha registrado cinco accidentes en cinco años, es muy transitado y muchos conductores suelen hacer maniobras peligrosas

ANTONIO ARMERO

Cinco accidentes en cinco años (de 2008 a 2012), con cinco heridos graves y tres leves. Es la carta de presentación del cruce de Valdeobispo, uno de los tramos de carretera más peligrosos del norte de Extremadura.

Está a mitad de camino entre Carcaboso y Montehermoso -15 kilómetros al este de Plasencia- y desde hace unos días, ese 'punto negro' de la red viaria regional cuenta sus días.

Hace dos semanas, las máquinas llegaron al lugar y empezaron con los trabajos para realizar el proyecto de 'Mejora de la seguridad vial para la eliminación del tramo de concentración de accidentes en la carretera EX-370, puntos kilométricos 15 a 16,5'. Es el nombre oficial que la Consejería de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura ha puesto a la iniciativa, que fue adjudicada a Andiajoa S. L. por 506.230 euros.

Lo que se hará con ese dinero será rediseñar el trazado, en un punto bien conocido por quienes se mueven de forma más o menos habitual por esa parte del mapa autonómico. La carretera EX-370 (Plasencia-Pozuelo de Zarzón) en ese punto -del kilómetro 15 al 16,5- es una línea recta que aparece tras una sucesión de curvas, lo que facilita que haya conductores que tras un periodo conduciendo a baja velocidad por lo sinuoso del trazado, se encuentren de pronto con la oportunidad de pisar el acelerador y lo aprovechen, en ocasiones sobrepasando la velocidad máxima permitida.

Esa recta es atravesada por la carretera que lleva hasta Valdeobispo (es también la Cañada Real de Merinas). Además, en un espacio de unos ciento cincuenta metros coinciden el acceso a una estación de servicio y a una vivienda particular. Y todo esto sin que haya carriles de espera ni bandas reductoras de velocidad ni otros elementos que ayuden a mejorar la seguridad de los usuarios de la vía.

«Facilitar los movimientos»

«Se trata -explica la Consejería- de puntos conflictivos de concentración de accidentes que no disponen de elementos que faciliten los movimientos, como carriles centrales de espera, lo que provoca que los vehículos realicen maniobras peligrosas, con detenciones en el centro de la calzada y disminuciones bruscas de velocidad, lo que ha provocado el mayor número de accidentes en las intersecciones y en su área de influencia».

Para tratar de eliminar estas situaciones de riesgo se construirá una glorieta donde está el cruce. Además, se habilitará un carril central de espera, que será el que deban usar quienes vayan a girar a la izquierda. Así se facilitará el acceso tanto a la estación de servicio como a la vivienda. También «se realizará una adecuación de las velocidades máximas permitidas para ajustarlas a los nuevos elementos», anticipa la Junta, quien concluye que el objetivo final de la reforma es «conseguir la disminución de las altas velocidades que alcanzan actualmente los vehículos en este tramo, y que constituyen una de las principales causas de la alta accidentalidad».

De hecho, hay que tener en cuenta que se trata de uno de los tramos más transitados en el norte de la región. En concreto, su IMD (Intensidad Media Diaria) es de 3.169 vehículos, el 8% de ellos pesados, según el último mapa de aforos de la Consejería de Economía e Infraestructuras, que es del año 2015. Si se cumple el plazo de ejecución previsto, este punto conflictivo será historia dentro de seis meses.