El puente de Cedillo

Cartel anunciando en un bar el horario fronterizo de Cedillo. :: A.T./
Cartel anunciando en un bar el horario fronterizo de Cedillo. :: A.T.

El pueblo portugués cuyas exportaciones crecen más está en la Raya

J. R. ALONSO DE LA TORRE

En la romería rayana de 1992, Cedillo ya pedía mejores comunicaciones con Portugal. Ha pasado un cuarto de siglo y Cedillo sigue pidiendo un puente transfronterizo. Algunos políticos y muchos ciudadanos, con miras cortas y localistas, suelen razonar que para qué querrán un puente los cedilleros si solo son 465 y en la zona tienen un índice demográfico semejante al de Laponia, la España vacía por antonomasia.

En Cedillo, existe una frontera de fin de semana, un paso 'cenicienta' a Portugal que se cierra la noche del domingo y si llegas tarde, has de dar una vuelta de 120 kilómetros. Los horarios de apertura de esta extraña frontera se anuncian cada trimestre en carteles colocados en los tablones de los bares del pueblo. En la foto, pueden ver el horario de este trimestre en el tablón del Mesón Casalinho, un bar-tienda-carnicería situado junto a la iglesia de Cedillo y tan barato que por una lata de Coca-cola servida en la barra me cobraron un euro.

Entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2017, la frontera 'cenicienta' abre ininterrumpidamente desde las 10 horas del sábado hasta las 22 horas del domingo. Se cruza a Portugal conduciendo a muy baja velocidad, entre máquinas y grúas pórtico, pero se cruza. Eso sí, a las diez de la noche del domingo se cierran las verjas en el lado portugués y en el lado español y el puente de la presa deja de ser frontera.

Lo incomprensible es que cuando se hizo la presa no se construyera pensando en hacerla paso fronterizo estable. Son las cosas de Extremadura: solo pasan aquí. Lo nuestro es para llorar o para reír, nunca para ser indiferentes, que es lo que hacemos: conformismo, resignación e indiferencia.

En Salamanca, el muro de la presa de Saucelle (1956) es carretera transfronteriza estable y perpetua, a todas horas todos los días, y el muro de la presa de Miranda (1960), en Zamora, también. ¿Por qué no es carretera internacional el muro del embalse de Cedillo, que se acabó de construir 22 años después que el de Saucelle?

Aunque lo más importante del puente internacional de Cedillo es trascender a la anécdota localista de cruzar el fin de semana a Portugal a comer bacalao y comprar toallas, para fijarse en un dato económico de primera magnitud. ¿Saben ustedes cuál es el municipio portugués donde más crecieron las exportaciones de productos fabricados en su término municipal en 2016? Pues fue Vila Velha de Rodão. ¿Y saben dónde queda Vila Velha de Rodão? Pues a 15 kilómetros de Cedillo.

Vila Velha de Rodão exportó papel y derivados de sus cuatro fábricas de celulosa por valor de 1.403 millones de euros. Su salida natural y más competitiva a Europa, al menos a la zona oriental de Francia y a Italia, Alemania, Suiza, etcétera, sería por Cedillo y Cáceres si hubiera puente. Como no lo hay, toda la exportación sale por Fuentes de Oñoro y Salamanca. Como ven, no se trata de un puente para ir a comer bacalao y a comprar la ropa de los niños al Decathlon de Castelo Branco, sino de bastante más.

Dato curioso este de que Vila Velha de Rodão haya sido el municipio que más ha crecido en exportaciones en Portugal: de 109 millones de euros en 2015 a 1.403 en 2016, un crecimiento del 1.189%. En realidad, antes exportaba más o menos lo mismo, pero la sede social de una de las empresas que más exporta en Portugal, The Navigator Company (antigua Portucel Soporcel y tercera entidad mayor exportadora del país), pasó en 2016 de estar en el área de Lisboa a instalarse en Vila Velha de Rodão, frente a Cedillo, donde está la fábrica.

Este traslado de sede también nos recuerda un tema pendiente en Extremadura: la central nuclear de Almaraz, tributando fuera de la región, pero instalada en la región y, curiosamente, cuestionada fuertemente en el municipio portugués más cercano a Almaraz: Vila Velha de Rodão, donde la The Navigator Company apesta con su perfume 'celuloso' toda la población, pero al menos ha trasladado allí su sede social.