Extremadura ya conoce las mociones de censura

La moción de censura en Mérida no prosperó. /
La moción de censura en Mérida no prosperó.

En esta legislatura ha habido cuatro cambios de gobierno en pequeños municipios, hace años los hubo en Almendralejo y Talavera

J. LÓPEZ-LAGO

La moción de censura es un instrumento político legítimo, pero cada vez que se plantea genera revuelo en la vida vecinal. No en vano se plantea para quitar al alcalde y su equipo, que generalmente ha sido el más votado en la localidad, para que tome el relevo el líder de la oposición. En cada legislatura Extremadura suma alguna moción de censura a su historial de política municipal, pero por primera vez sobrevuela una sobre el Ayuntamiento más grande de la región, donde el PSOE quiere desbancar al alcalde del PP en la capital pacense.

La última moción de censura en el ámbito municipal que prosperó fue en abril de 2016 a favor del PP. Ocurrió en La Parra (Badajoz, 1.380 habitantes). Por primera vez el PP consiguió esta Alcaldía arrebatándosela al PSOE. Hay que matizar que el apoyo electoral no podía estar más igualado. En mayo de 2015 el resultado fue de empate a dos concejales. De hecho, socialistas y populares sacaron los mismos votos y el bastón de mando se decidió tras un sorteo para decidir a quién iba el escaño que desempataba esta situación.

Dos meses antes, en Torre de Santa María (Badajoz, 600 habitantes) el PP también arrebató al PSOE la Alcaldía gracias al voto del partido regionalista de Extremeños.

En Puebla de Alcollarín (entidad local menor de 400 vecinos, dependiente de Villar de Rena, en las Vegas Altas del Guadiana, Badajoz) también hubo cambio de gobierno modificando el resultado de las urnas. En junio de 2015 un partido independiente se abstuvo para que el PSOE gobernara como lista más votada. Seis meses más tarde cambió de opinión y terminó apoyando la moción de censura del PP, que gobierna en esta pequeña localidad.

Hasta aquí, las mociones que han prosperado en esta legislatura, marcada por la irrupción de Podemos (con sus marcas municipales) y Ciudadanos, lo que ha dibujado un mapa de poder local desde el verano de 2015 donde apenas han quedado mayorías absolutas. Este escenario es el que puede propiciar la moción de Badajoz capital, igual que pudo arrebatarle la Alcaldía al PP en la ciudad de Cáceres, donde hace un año esta posibilidad también afloró. Entonces Ciudadanos fue el primero que amenazó a la alcaldesa popular Elena Nevado, pero el partido naranja necesitaba el concurso del resto de grupos y fue el Grupo Socialista el que desactivó la operación, entre otros argumentos porque no había transcurrido apenas una cuarta parte de la legislatura.

Intento fallido en Mérida

Para encontrar otra moción de censura fallida en una gran ciudad hay que remontarse a abril de 1997. Aquel intento tuvo lugar en Mérida cuando gobernaba el PP de Pedro Acedo. En aquel momento el PSOE de Antonio Vélez quiso formar un gobierno local de izquierdas con el apoyo del grupo de IU que lideraba Ángel Calle. En el congreso de Nueva Izquierda el entonces secretario general del PSOE, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, frenó en seco la operación.

Otras mociones que sí prosperaron en poblaciones relevantes fueron la de Moraleja (Cáceres, 7.000 habitantes) en 2010; Berlanga (Badajoz, 2.450 habitantes) en 2009; Talavera la Real (Badajoz, 5.500 habitantes) y Almaraz (Cáceres, 1.700 habitantes), ambas en 2004; y Almendralejo (Badajoz, 35.000 habitantes) en el año 2000.

En Moraleja se presentaron a las elecciones tres agrupaciones políticas, PP, PSOE e Ipex. Ganó este último partido, que decidió pactar con el Grupo Popular para formar gobierno. Pero seis concejales socialistas y uno de Ipex formaron un grupo mixto que impulsó la moción, y colocó de alcaldesa a la socialista Teresa Roca en sustitución de Concepción González, del PP. Este partido recuperó la Alcaldía posteriormente en las urnas al año siguiente, si bien en la actualidad gobierna el PSOE desde 2015.

La de Berlanga, en 2009, la presentaron los concejales de PP e IU contra el alcalde del PSOE, al que finalmente desbancaron del poder. Terminó de alcalde el concejal de IU José Custodio, que completó sin sobresaltos los dos años que quedaban de legislatura antes de que el PSOE recuperara aquel Ayuntamiento.

La moción de censura de Almendralejo terminó por contra con un desenlace distinto para quien consiguió la Alcaldía iniciando la maniobra desde la oposición. Fue cuando en las elecciones municipales el popular Francisco Javier Fernández Perianes resultó el más votado. Sin embargo, un año después el segundo en la lista del PSOE (la lideraba el exalcalde José García Bote), José María Ramírez, con 40 años, consiguió convertirse en regidor almendralejense gracias al apoyo del único concejal de Izquierda Unida, al cual introdujo en su gobierno nombrándolo concejal de Urbanismo. (Como anécdota hay que recordar que ese mismo día José Luis Rodríguez Zapatero ganó las primarias de su partido y se convirtió en el nuevo secretario general del PSOE).

José María Ramírez, en las siguientes elecciones de mayo de 2007, reforzó su mayoría sacando dos concejales más y gobernó a placer hasta 2011.

Entre las últimas mociones de censura que prosperaron en el periodo anterior a la legislatura en vigor hay que anotar la de Talavera la Real el 19 de mayo del año 2004, el mismo día que la de Almaraz. En esta localidad cacereña el PP y el Grupo Independiente Almazareño desalojaron del poder al socialista José Ignacio Parra, que fue relevado por la popular Sabina Hernández, que se convirtió así en la primera alcaldesa de esta localidad.

La de Talavera la Real salió adelante envuelta en polémica, con manifestaciones previas y un salón de plenos lleno a rebosar, como suele ocurrir en estas jornadas políticas tan excepcionales. Finalmente, en esta población que dista de Badajoz unos 20 kilómetros, hace trece años la concejala del PP María del Carmen Salguero accedió a la Alcaldía tras derribar mediante moción al socialista Juan Luis Rey, que gobernaba la localidad desde hacía 17 años, lo que generó los días previos una tensión sin precedentes.

En esta ocasión Salguero no solo contó con los votos de su partido y con los de IU-Siex, sino con dos más del PSOE, quienes se escindieron de sus formaciones originarias y se pasaron al Grupo Mixto un día antes de formalizarse la presentación de la moción.

Por ello, el pleno se desarrolló en un ambiente muy cargado y a los considerados tránsfugas hubo miembros del público que les arrojaron vasos de agua. Con este panorama tanto la Guardia civil como la Policía local tuvieron que intervenir para escoltar a la nueva alcaldesa, que en esos momentos estaba embarazada de ocho meses.

Si prospera la moción anunciada por el PSOE en Badajoz acabarían 22 años de gobierno popular. La ley antitransfuguismo, vigente desde febrero de 2011, se diseñó para frenar muchas mociones de censura. Además, en el caso de la capital pacense los cuadros de los partidos implicados también tienen, de momento, mucho que decir.