El Defensor de los Usuarios del SES atiende 3.000 casos con la misma plantilla que veía 300

Eva María Molinero, que fue nombrada para el cargo el pasado 22 de noviembre. :: /
Eva María Molinero, que fue nombrada para el cargo el pasado 22 de noviembre. ::

Eva Molinero, recién nombrada para el cargo, ya ha pedido a la Junta más personal para la oficina que integran ella y dos funcionarios, como cuando se creó en 2003

ANTONIO J. ARMEROCáceres

Hacer más con menos. Este principio empresarial que la crisis económica ha elevado a la categoría de mantra también se da en la administración. Pueden dar fe de ello en la oficina del Defensor de los Usuarios del SES. Nació en el año 2003, con tres trabajadores en nómina, y en 2004, que fue su primer año completo de trabajo, atendieron 254 reclamaciones. En 2014 fueron 2.669. O sea, diez veces más. Y los gestionaron el mismo número de personas, tres.

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Que el Defensor de los Usuarios del Sistema Sanitario Público de Extremadura nombre oficial del organismo necesita más personal lo saben en la Junta desde hace tiempo. Entre otros motivos porque quien ocupó el cargo hasta hace unas semanas lo denunció públicamente por escrito en las memorias anuales de 2012, 2013 y 2014. La de 2015 aún no se ha publicado, pese a que el decreto que regula esta figura establece que este informe debe estar listo en el primer trimestre del ejercicio siguiente. Es decir, la de 2015 debía haberse publicado antes del 31 de marzo de 2016. Pero esta obligación legal es papel mojado desde hace años. La de 2014 se publicó en noviembre de 2015. La de 2013, en junio de 2014. La de 2012, en octubre de 2013. La de 2011, en abril de 2012. Y hay más ejemplos en ejercicios anteriores.

«La de 2015 la publicaremos antes del 31 de marzo de 2017, junto con la de 2016», anticipa Eva María Molinero, a quien el Consejo de Gobierno de la Junta nombró hace unas semanas para el cargo, en sustitución de Pedro Pastor Villegas. Molinero está recién llegada, por lo que el retraso, que asegura lamentar profundamente, no es achacable a su mandato. De hecho, afirma que el primer objetivo que se ha marcado es precisamente sacar adelante la memoria, un documento que resume el trabajo desarrollado durante un año en la oficina, que es un organismo independiente aunque adscrito a la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales.

El contenido fundamental de ese anuario puede dividirse en dos grandes apartados: por un lado, las quejas y reclamaciones de los usuarios lo mismo la suciedad en los aseos de un centro de salud que los casos de presunta mala praxis médica y por otro, las peticiones de cumplimiento de la Ley de Tiempos de Respuesta (las listas de espera). Esos datos ofrecen una radiografía del sistema y ayudan a detectar fallos.

Cada año más quejas

«Cuando se publiquen las memorias de 2015 y 2016 lo veremos con más detalle, pero sí puedo adelantar concede Molinero que hay una continuidad en la tendencia de los años anteriores». O sea, que las reclamaciones siguen aumentando. En consecuencia, más trabajo para quienes integran la oficina, que son la Defensora, un auxiliar administrativo y un asesor jurídico.

En la última memoria disponible, la de 2014, Pedro Pastor Villegas insistía en lo que ya había comentado en ediciones anteriores de este mismo documento. «Los recursos humanos escribía son ya claramente uno de los puntos débiles de nuestra institución». «Con tres personas continuaba para la tramitación y seguimiento de un volumen de reclamaciones en claro aumento desde hace tres años, resulta ya muy difícil cumplir con todas las funciones, hacer un seguimiento mayor de las reclamaciones o impulsar la celeridad». «Cualquier eventualidad en forma de bajas laborales por enfermedad o accidente, como de hecho ha ocurrido añadía el Defensor provoca un serio contratiempo y demora en la atención al usuario». «Es llamativo concluía que desde su creación en el año 2003, el personal siga siendo el mismo».

En la primera Memoria del Defensor se especifica que «en abril de 2003 se adscribe a la oficina un auxiliar administrativo, en julio se amplía el equipo con otro, y se completa el 1 de septiembre del mismo año al adscribirse a la institución un asesor jurídico». Trece años después siguen siendo tres, aunque ahora atienden un volumen de expedientes que multiplica por diez al de entonces. Tanto ahora como entonces, la Consejería y el Sistema Extremeño de Salud aportan al Defensor trabajadores que puntualmente atienden cuestiones concretas, pero su plantilla fija, la que sostiene la oficina, son las citadas tres personas.

El panorama lo conoce bien Eva María Molinero, que ya ha tratado este asunto con José María Vergeles, consejero de Sanidad y Políticas Sociales. «A corto plazo apunta la primera mujer en ocupar este cargo no es fácil que aumente la plantilla de la oficina, porque los presupuestos para el año 2017 ya están aprobados, pero confío en que sí podremos contar con más personal en el medio plazo». Además, tener más recursos humanos es básico para poder cumplir con uno de los grandes objetivos que se ha marcado. «Me gustaría reforzar la oficina, potenciarla, que sea más conocida entre los extremeños», plantea la Defensora, que también aspira a «mejorar la labor de intermediación con el SES, porque nos ayudará a ganar agilidad en la atención al usuario».

Otra de las metas que figuran en su hoja de ruta es actualizar la web. En ella, la bienvenida la da su antecesor en el cargo. Y en la sección de noticias, la última entrada informa de la dimisión de José Ramón Hidalgo Antequera, que ocupó el puesto antes de Pastor Villegas. O sea, una novedad de septiembre del año 2012.

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