93 claves para explicar el incendio de Gata

93 claves para explicar el incendio de Gata

El Infoex desmiente de forma tajante a PP y Podemos, que señalan fallos en el operativo de extinción de hace un año

ANTONIO J. ARMEROCáceres

Tal día como ayer, pero del verano pasado, comenzó en el bosque de Acebo un incendio forestal que acabó llevándose por delante 7.833 hectáreas de las más verdes del norte de Extremadura. Un año después, la única luz pública oficial que intenta alumbrar por escrito lo que ocurrió entre el 6 y el 14 de agosto de 2015 en la Sierra de Gata es el dictamen de la comisión de investigación sobre este suceso, aprobado gracias a los votos favorables de PP y Podemos y en el que PSOE y Ciudadanos incluyeron votos particulares. Un documento que es el resumen de ocho meses y una semana de trabajo, de catorce reuniones, alguna de seis minutos de duración y otras de cinco horas, que han incluido declaraciones de técnicos y políticos. Son 21 folios que desgranan lo que unos y otros creen que pasó antes, durante y después del suceso. Y su lectura invita a una primera conclusión: no hubo un incendio, sino varios, según lo analice un partido u otro.

«A estas alturas, no ha quedado acreditado suficientemente si hubo uno o dos incendios», asegura María Victoria Domínguez. «La comisión nació impulsada desde la confrontación política», añade la diputada de Ciudadanos, cuyo dictamen tiene trece conclusiones. El de PP y Podemos, que es el que salió adelante, está dividido en 51 conclusiones y 42 recomendaciones. O sea, 93 claves, frente a las 67 del voto particular del PSOE (37 conclusiones y 30 recomendaciones).

Los partidos coinciden bastante al analizar el escenario anterior y posterior al fuego, pero discrepan sobre cómo se trabajó para apagarlo. Según PP y Podemos, hubo descoordinación. Y fallos concretos. Detallan casi una veintena. He aquí algunos. Entienden que se respondió mal al segundo foco, que apareció poco después del primero y en un lugar muy cercano. No hubo un centro de recepción de medios, con personal de enlace que guiara a los medios que se iban incorporando al despliegue y que no conocían el terreno en el que se iban a mover. Faltó una estrategia clara para enfrentarse a las llamas. Los planes de operaciones no se entregaron por escrito. El sistema de comunicaciones por radio del plan Infoex no funcionó en casos puntuales, de modo que hubo retenes que no pudieron comunicarse con el puesto de mando avanzado (el lugar en el que se reunían los mandos y se tomaban las decisiones). No funcionó correctamente el sistema informático que permite a los responsables de la extinción ver en un ordenador o una tableta dónde está cada retén e ir reubicándolos si lo consideran necesario. Las comunicaciones entre el puesto de mando avanzado y el CECOPI (Centro de Coordinación Operativa Integrado) no se grabaron. Los alcaldes se vieron obligados a tomar decisiones sobre cuestiones para las que no tienen formación. Habilitar en Hoyos -municipio que hubo que evacuar, lo mismo que Perales del Puerto, Acebo y Trevejo -el espacio para el descanso de los combatientes no fue la mejor decisión, porque «se les comprometía ante la población y se veían afectados por el humo». Hubo fallos en los avituallamientos, que en lo sucesivo deben mejorar en calidad e incluir fruta en abundancia, bebida fría y alimentos no perecederos. Y los profesionales que trabajaron en la extinción hicieron jornadas de trabajo demasiado largas porque los relevos se gestionaron mal.

Más allá de aquellos días

La lista de errores que PP y Podemos detallan en sus conclusiones continúa, y va más allá del trabajo concreto desarrollado durante los días en los que las llamas recorrieron el paisaje sin control. Citan que Extremadura no tiene un protocolo de actuación para grandes incendios, que «es una de las pocas comunidades autónomas sin implantación del Sistema de manejo de emergencias en la extinción y la única sin un Plan de Protección Civil».

Sobre esto último, la Junta asegura que solo Canarias y Galicia los tienen, y cita como fuente al Ministerio del Interior. La Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio asegura que «por primera vez se ha politizado una catástrofe», cree que las conclusiones de PP y Podemos son «políticas y partidistas, alejadas de las cuestiones técnicas», y las desmiente de forma tajante. «Sí hubo un centro de recepción de medios, siempre, en todo momento, no faltó ni un solo instante hasta que se bajó el nivel de gravedad», asegura la Consejería. «Por supuesto -continúa-que se destinó específicamente a agentes y técnicos de la comunidad autónoma, de modo que ningún medio de fuera entró en el incendio sin personal del plan Infoex que hiciera de guía». Además, «previamente, en reuniones en el puesto de mando avanzado, se entregaban cartografía, misiones, sector de trabajo, medios con los que se trabajaría y jefe de sector, y emisora para mantener comunicación perfecta». La administración es igual de rotunda a la hora de responder a la acusación de falta de un plan. «Es una opinión de quien no conoce ni la estrategia ni los protocolos y métodos de extinción». Añade que «en todo momento se tuvieron claros los objetivos a cumplir y la forma de alcanzarlos, y esto se explicaba a los técnicos responsables de cada sector en cada periodo de trabajo, en cada relevo, otra cosa es cuándo se pueden lograr, ya que interviene la variabilidad de las condiciones del incendio; para lograr los objetivos, el fuego tiene que permitirlo».

En cuanto a los errores en las comunicaciones, la Consejería asegura que «el sistema de seguimiento de medios no solo no falló en ningún momento, sino que fue clave en la estrategia de extinción y en la seguridad de los medios». Y recuerda que «a la comisión de investigación se le entregaron en formato digital las posiciones de todos los medios en cada instante, pero no parece que les haya interesado comprobarlo». La conclusión de PP y Podemos de que hubo retenes que no pudieron comunicarse con el puesto de mando avanzado porque fallaron las comunicaciones por radio también es desmentida por la Junta. «Todos -afirma-, el cien por cien de los medios en el incendio, tuvieron equipos de comunicación compatibles, ya que nos encargamos de entregarlos en el puesto a quienes venían de fuera y no los tenían». «Evidentemente -precisa-, con tal concentración de medios, todas las llamadas no pueden ser atendidas, pero por imposibilidad material, de tiempo, no por falta de equipos».

En resumen, dos mundos diferentes. Lo que para unos es sí, para otros es no. El blanco y el negro. Es lo que ocurre cuando los partidos ponen el foco sobre los trabajos de extinción durante esos días. En el caso de los socialistas, ese capítulo tiene trece párrafos, de los que nueve resaltan la gran labor realizada. Se destaca que se consiguió que no hubiera ninguna víctima, que las evacuaciones se hicieron bien más allá de «posibles problemas puntuales»; que el despliegue de medios fue histórico y que por primera vez hubo un coordinador de medios aéreos sobrevolando la zona afectada. También que fue un acierto habilitar en Moraleja una base para que repostaran los helicópteros, que el segundo foco se convirtió rápidamente en un incontrolable fuego de copas por culpa de las elevadas temperaturas y los fuertes vientos, y se pone especial énfasis en aplaudir el comportamiento de Moraleja, de su ayuntamiento y sus vecinos, lo mismo que el de los habitantes de la comarca.

Hacer simulacros

En su voto particular, el PSOE califica como un «inconveniente» el hecho de que el lugar de descanso de quienes trabajaron en la extinción se ubicara en Hoyos. Cree que «es necesario realizar simulacros -hace unos meses se hizo uno- y evaluaciones», y admiten que «algunos alcaldes, siendo máximos responsables de la emergencia, no estaban suficientemente formados para asumir esa labor». En este sentido, propone una medida para intentar solucionarlo: «Que en las próximas elecciones locales se incluya un curso previo de actuación ante incendios en el programa electoral de todos los partidos, al menos en aquellas localidades con mayor riesgo de incendios, y que la Junta siga realizando cursos de formación específica para ellos».

Las discrepancias entre los partidos políticos se matizan de forma considerable al analizar lo que ocurrió antes y después del incendio. PP y Podemos resumen el epígrafe titulado Preincendio en ocho conclusiones, de las que siete aparecen también en el del PSOE, con textos muy parecidos. Los tres partidos están de acuerdo en que la falta de infraestructuras preventivas -la Junta asegura estar construyendo nuevas vías de escape en caso de emergencia en 22 pueblos- ayudó a la propagación del fuego y en que casi ningún pueblo tiene sus planes periurbanos de seguridad ejecutados. También en que hay demasiadas viviendas aisladas repartidas por el monte sin registrar y rodeada de combustible en caso de fuego. Igualmente, coinciden en que la selvicultura preventiva en los terrenos privados escasea. Y en que «la política forestal que se ha venido desarrollando en la región ha fomentado la creación de grandes masas arboladas sin interrupción que constituyen un factor decisivo en la aparición de grandes incendios». Por esto último, entienden que la región necesita un nuevo modelo forestal, pues el actual «hace que todas las inversiones resulten escasas»

En lo que tiene que ver con el postincendio, vuelven las discrepancias. El PSOE destaca el convenio firmado con la UEx para reforestar la zona y redefinir su paisaje. «Nunca antes se había desarrollado un proceso de participación social como este», resalta la Junta. También cita la web sobre los trabajos de reforestación -que se actualizó por última vez en diciembre- y las mejoras realizadas en caminos afectados por el incendio y en infraestructuras para el abastecimiento de agua, entre otros.

Por contra, no alude a cuestiones que mencionan PP y PSOE en su dictamen, como «las adjudicaciones de obras tras el incendio, que fueron discrecionales aunque legales». O «las obras que no se han ejecutado con arreglo a las memorias». Y hay un último aspecto en el que coinciden. Es la crítica al Ayuntamiento de Acebo, que aseguran ha destinado el dinero recaudado en una colecta organizada tras la tragedia a fines distintos a la ayuda a los afectados. Ni a PP ni a Podemos ni a PSOE les gusta que haya sido así. Eso sí, lo dicen con palabras distintas.