El boom opositor llena las academias

Los procesos selectivos anunciados en Educación, SES y Junta mueven a miles de aspirantes en la región

Algunas de las aspirantes extremeñas que se están preparando para convertirse en auxiliares administrativos de la Junta o del SES, en clase en la academia. /
Algunas de las aspirantes extremeñas que se están preparando para convertirse en auxiliares administrativos de la Junta o del SES, en clase en la academia.
ANA B. HERNÁNDEZ

«He pasado por muchos sectores, sobre todo del ámbito privado, y en ninguno he tenido garantía alguna de continuidad; y, claro, te cansas. Por eso estoy opositando, quiero la estabilidad que da una plaza en la Administración Pública y seguiré estudiando hasta que lo consiga».

Antonia Lozano tiene ya experiencia como opositora. En la actualidad trabaja como auxiliar administrativa de la Junta, puesto al que accedió después de entrar en una bolsa tras un proceso selectivo. «Pero quiero la plaza y, por eso sigo estudiando», reitera. Reside en Badajoz y cada día se levanta poco después de las seis de la mañana para ir a trabajar a Mérida. «Regreso a casa cerca de las cuatro, como y me voy a la academia hasta las nueve de la noche, para estudiar, consultar dudas, hacer exámenes...». Así cada día desde el lunes hasta el sábado a mediodía. Comenzó a opositar en 2009 y desde entonces no lo ha dejado.

«Me estoy preparando para auxiliar administrativo, tanto para la Administración General de la Junta como para el SES, porque es el trabajo que me gusta, el que estoy haciendo ahora y el que me está permitiendo, por ser en el sector público, que pueda compaginar trabajo y estudios». Asegura que, de lo contrario, si estuviera trabajando en el sector privado, apenas tendría tiempo para estudiar ni opción alguna para compaginar. «Ahora trabajo por la mañana y estudio por la tarde; en el sector privado, que sé cómo funciona, trabajaría mañana y tarde».

Por eso María Ángeles Cupido lo tiene claro: «En 2010, cuando decidí volver al mundo laboral, desde el primer momento supe que quería una trabajo en la Administración». Hasta entonces su experiencia laboral había sido en el sector privado, el que dejó para dedicarse al cuidado de sus tres hijos. «Ahora son mayores y quiero volver al trabajo, pero a uno desde luego que me permita conciliar». Está estudiando para lograr una plaza de técnico en educación infantil, como personal laboral de la Junta de Extremadura.

Se trata de las oposiciones que fueron paralizadas por diversas resoluciones judiciales y que la Consejería de Hacienda y Administración Pública ya ha convocado fijando las fechas de exámenes. Se llevarán a cabo desde julio a noviembre: 78.740 aspirantes para 306 plazas.

Conciliación

«Estoy esperando a que llegue la fecha del examen para presentarme y, si no lo consigo esta vez, seguiré estudiando; este camino ya no lo voy a dejar». A sus 49 años, María Ángeles Cupido afirma que no tiene muchas más opciones de entrar de nuevo en el mercado laboral si no es a través de un proceso selectivo. «A mi edad creo que estoy fuera del mercado laboral por completo y, por eso, tengo que opositar y estudiar hasta que logre una plaza».

Para eso se levanta cada día a las ocho de la mañana y realiza exámenes hasta las doce. «Después me ocupo de mi casa y mis cosas, claro, que también requieren tiempo, y por la tarde voy a la academia». Para continuar haciendo exámenes, estudiando y consultando dudas durante tres horas más. «Así cada día, de lunes a viernes, los sábados descanso y estoy con mi familia y los domingos por la tarde vuelvo a iniciar la rutina». Porque está convencida de que opositar es igual que trabajar, que requiere disciplina y esfuerzo, una rutina diaria. «Cuando se tiene claro que es el camino, lógicamente hay que esforzarse, renunciar a tiempo libre y más cosas y estudiar y estudiar». Y ella lo tiene muy claro: « Yo voy a seguir, quiero trabajar con niños, es lo que siempre me ha gustado, he querido, y además hacerlo con seguridad y en un horario razonable, que me permita disfrutar de tiempo, familia y amigos». Por eso apuesta por una plaza en la Administración, «porque prefiero estabilidad y conciliación más que un sueldo alto».

Como estas dos mujeres, miles de personas están estudiando hoy una oposición en la región y otras más se sumarán en los próximos meses, según explican los responsables de academias, un sector que está notando y mucho el boom opositor. «No solo porque ya hay fechas para algunas, como es el caso de la oposición de maestros y las laborales de la Administración General, sino porque Junta y SES, dos sectores que mueven a muchísimas personas, ya han anunciado que habrá convocatorias el próximo año, y esto tiene una clara repercusión en Extremadura».

Roberto González es responsable de las Academias Cum Laude, con sedes en Badajoz, Cáceres, Mérida y Don Benito. «Cada vez tenemos más opositores, esto es una realidad motivada por las convocatorias, por un lado, y por la búsqueda de estabilidad laboral, por otro; la gente no quiere grandes sueldos, pero sí un ingreso mensual».

Una carrera de fondo

La crisis económica está detrás de unas aspiraciones que cada vez llegan a más personas, según González. «Porque la tenemos reciente y ha puesto de manifiesto que cuando vienen malos tiempos, en el sector privado solo eres un número; y esto no ocurre en la Administración, a pesar de la crisis».

Este responsable de academia y preparador de opositores asegura que, aunque unas oposiciones requieren un esfuerzo grande y conllevan un sacrificio al aspirante, son cada vez más las personas que se decantan por tratar de lograr un puesto en la Administración.

«Hay que tener claro que es una carrera de fondo, que supone sacrificios y renuncias, pero que si se toma en serio, se interioriza de verdad, logra el fruto y cuando se consigue una plaza, y se alcanza antes o después, se tiene un trabajo para toda la vida y, claro, los sacrificios y las renuncias merecen la pena». Además, añade que cuando se aprueba una oposición, aunque no se logre plaza, se entra en una bolsa de trabajo que habitualmente conlleva un empleo. «Se entra en el camino de acceso al mercado laboral del sector público».

Hay quien en ese camino se pasa unos años y quienes solo están unos meses. «Por nuestra experiencia el plazo medio está entre nueve y doce meses, siempre que se trate de una persona dedicada en serio a la oposición, de forma constante, tratando se sacar todas las horas de estudio posible. Porque lo que no puede olvidar el aspirante es que va a participar en un proceso de concurrencia competitiva y que, por tanto, todo el mundo va a ir preparado; por eso hay que tomárselo en serio, porque se trata de ser el mejor», destaca Nicolás González, responsable de la Academia Torrente Ballester, de Badajoz.

Es otro de los centros que ha notado y mucho el anuncio de la convocatoria de oposiciones por parte de la Junta y del SES.

«El número de alumnos ha crecido más del doble y esperamos que siga creciendo en los próximos meses; en estos momentos, ya tenemos listas de espera de algunas especialidades», asegura.

«Nosotros solo preparamos para la parte práctica, en mecanografía e informática, y lo cierto es que desde hace un par de meses aproximadamente es raro el día que no vienen dos o tres nuevos alumnos; la demanda es continua y podemos decir que el número de alumnos, al menos en nuestro caso, se ha triplicado con el anuncio de las convocatorias que se ha realizado», añaden desde la Academia Atenea de Plasencia.

«Las convocatorias conllevan movimiento y esto se nota en las academias, sobre todo si las oposiciones son de la Junta, porque la mayoría de los aspirantes quieren quedarse en su tierra», ahondan desde la Academia Aula Sur de Cáceres.

«Lo cierto es que tenemos las academias llenas y que esto, si se mantienen el calendario anunciado y los compromisos de dar estabilidad a los procesos selectivos, continuará en los próximos años», resume el responsable de las Academias Cum Laude.

Coinciden en que después de años de sequía en cuanto a convocatorias, por un lado, y la suma de conflictos y dilaciones en la resolución de los procesos, por otro, la celebración inminente de algunas oposiciones y el panorama cercano que se vislumbra, con la convocatoria de nuevos procesos a partir de 2017, ha mejorado el sector y supuesto un incentivo para los aspirantes. «Especialmente porque las convocatorias se anuncian en los dos sectores que más gente mueven, que son la Junta y el SES, porque son los que más plazas ofertan habitualmente», matiza Nicolás González.

Auxiliares administrativos, camareros-limpiadores, enfermeros, celadores, técnicos de rayos, ordenanzas... Son las especialidades que más interés congregan, las que reúnen a cientos de aspirantes. «Porque son las categorías que más plazas suelen sacar», destaca también Roberto González.

De hecho, aunque aún no se han distribuido las plazas por especialidades, el SES lidera la Oferta Pública de Empleo de 2016, aprobada el pasado abril. No es el caso en esta ocasión de la Administración General, pero cabe recordar que la última convocatoria de la Junta no ha concluido aún, porque resta que se celebren los procesos de laborales de la convocatoria anterior durante los próximos meses.

El tirón del SES

La OPE aprobada incluye 190 plazas de Administración General, 486 del SES y 331 de Educación. Sin embargo, las convocatorias anunciadas para 2017 en los dos primeros sectores estarán protagonizadas por bastantes plazas más, puesto que tanto en Junta como en Sanidad se suman las ofertas de empleo de los tres últimos años. De ahí que sus convocatorias hayan movilizado a los opositores y, con ellos, a las academias. Aunque no todos los aspirantes optan por estos centros para prepararse . De hecho, según señalan desde las propias academias, de las que hay cerca de un centenar en la región aunque no todas están centradas en oposiciones, también son muchos los aspirantes que acuden a preparadores particulares.

«Yo llevo desde 2008 estudiando oposiciones; fue en ese año cuando me quedé sin trabajo, por una crisis que afectó y mucho al sector del ladrillo, y desde entonces estoy opositando», señala David Soriano, de 40 años.

«He participado en procesos selectivos de ayuntamientos, diputaciones, Junta..., y gracias a ellos he logrado entrar en bolsas de trabajo y tener empleo casi de forma continua. Estoy estudiando para presentarme a las de ordenanza de este verano, de la Junta, pero mi objetivo son las de auxiliar administrativo, que intentaré tanto para la Administración General como para el SES», asegura. Lo que tiene claro es que no dejará de estudiar ni de opositar hasta lograr una plaza.

«Yo estoy en un punto de no retorno, porque creo que una oposición es la única forma de verdad de conseguir un puesto de trabajo estable en el que respeten tus derechos, y este puesto está en el sector público». A su juicio, también es complicado entrar en el sector privado, «pero encima, si lo logras, no tienes seguridad ni estabilidad, porque es complicado mantenerse».

Como él, Alberto Benítez, de 39 años, ha decidido que su objetivo es el sector público. «Mi última experiencia laboral en el sector privado fue hace dos años, ahora estoy en paro y cansado de buscar y buscar y escuchar promesas que no se cumplen». Por eso hace un año que decidió comenzar a estudiar las oposiciones de celador del SES. «Y estoy muy contento con la decisión porque ahora ya sé que se convocarán el próximo año».

El 18 de junio

Su postura es la misma que la del resto de opositores. «El mercado laboral está mal y un contrato indefinido ya no garantiza nada; tengo hipoteca y también planes de futuro que no puedo desarrollar». Por eso su opción es la Administración: «Prefiero menos sueldo y más seguridad». Estudia entre tres y cuatro horas todas la mañanas, y otras dos las tardes en la academia Cum Laude, de lunes a viernes. Los fines de semana se toma algunas horas de descanso y continúa estudiando. «Sin dejar de buscar trabajo también, porque hoy vivo de la renta básica».

Encontrar ese trabajo estable en el sector público es el objetivo también de Malvina Rodríguez. Ella ya tiene marcado en rojo la fecha que quizás suponga un antes y un después en su vida. Esta residente en Plasencia es una de las personas que el próximo día 18 de junio participará en el proceso selectivo de Educación, en la especialidad de Audición y Lenguaje.

No es su primera vez. Lleva opositando desde 2009 y desde entonces, aunque no ha logrado plaza, no ha dejado de trabajar, porque siempre ha aprobado cada oposición a la que se ha presentado. Confía en que esta vez sí, con méritos ya que sumar, logre su objetivo. «Para poder continuar desarrollando el trabajo que hoy tengo de forma provisional y que me apasiona». Para ello lleva desde diciembre estudiando a fondo, sacrificando su tiempo libre y renunciando a celebraciones, amigos y, lo que más le cuesta, a su familia.

Cuando la oposición pase, el esfuerzo y las renuncias terminarán. «Si logro la plaza habrán merecido la pena claramente; pero si no, recuperaré igualmente mi vida y lo volveré a intentar la próxima vez». Porque, como los miles de aspirantes que hay en Extremadura, sabe que una oposición es una carrera de fondo, en la que hay que superar el desánimo y seguir hasta alcanzar la meta: un puesto de trabajo para siempre.

 

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