El Hospital Provincial se rehabilitará en tres fases con un coste inicial de 2,7 millones

Simulación digital del proyecto./
Simulación digital del proyecto.

El mercado gourmet daría hacia las plazas de San Atón y Minayo, mientras que el de abastos a Manuel Fernández Megías

ROCÍO ROMEROBadajoz

El Plan Director para rehabilitar el Hospital Provincial prevé tres fases y calcula el coste inicial de limpiar el edificio en 2,7 millones de euros. Esto es lo básico para recuperar el inmueble, albañilería, carpintería o iluminación entre otras cosas. Es la base para que posteriores convenios con organismos, administraciones o empresas privadas inviertan en el inmueble. Hay que tener en cuenta que la recuperación de todo el edificio y su dotación para todos los fines está calculado en 22 millones de euros. En el documento se menciona que se puede llegar a la última fase en tres años, aunque no se dan más datos.

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La primera fase consiste en abrir el edificio para que los pacenses puedan cruzarlo. Su presupuesto de licitación será de 979.052 euros y la Diputación aprobará la mitad del dinero la próxima semana. Esta fase comprende la recuperación del patio del antiguo convento de las Descalzas, demolición de la cubierta que lo cierra actualmente, así como su estructura en claustros en torno a los patios originales. Así se abrirán las galerías (entendidas como calles o pasillos) hoy cerradas. Estos primeros pasos van a eliminar falsos techos para dejar ver los paramentos originales y las bóvedas.

«Una vez retiradas las paredes y falsos techos, las infraestructuras en la planta baja se plantean en una galería que recorre las zonas comunes del edificio, por sus calles y plazas, (...), permitiendo la puesta en uso de estas zonas con diferentes regímenes de explotación, enchufadas a esta galería», recoge el documento.

Además, incluye recuperar ascensores y escaleras con el fin de permitir distintos usos del edificio de manera independiente y permitir su funcionamiento en distintas horas sin comprometer todo el edificio.

Los dos mercados

Los usos que se prevén en esta primera fase, además de zona de paso interior, son los mercados en torno a los claustros principales. De cara a San Atón y Minayo se ubicaría el mercado gourmet al estilo del madrileño de San Miguel o el de las Naves del Barranco en Sevilla. La zona más cercana a las calles Manuel Fernández Megías y Sor Agustina se propone como mercados de abastos con productos locales frescos.

Esta primera fase incluye además una segunda parte de la que aún no se ha dicho nada. Su coste es el más alto de los previstos hasta el momento. Son 5,1 millones de euros para adaptar el entorno del edificio y plataforma única. Se pretende eliminar los desniveles entre aceras y calzadas para que los peatones tengan prioridad de paso. Se trata de continuar la zona peatonal de San Francisco, Minayo y San Atón, incorporando el entorno del inmueble y el propio edificio.

La segunda fase se divide entre las plantas sótano y primera. En la subterránea se preparan 60 plazas de aparcamiento, almacén y zonas de carga y descarga.

La primera planta continuará teniendo usos comercial y de restauración, así como un semillero de empresas, en torno a los claustros principales.

En esa primera planta, pero en el área que se amplió durante los años ochenta, se proponen dos usos alternativos. O bien acoge la Escuela Oficial de Idiomas, o la Escuela de Artes y Oficios. La idea es que cualquiera de ellas pueda servir de atracción para futuras empresas, como galerías de arte y salas de exposiciones, o gabinetes de traducción. Sea cual sea, se reserva 3.500 metros cuadrados y tendrá acceso independiente.

Parte de la Escuela de Idiomas se alojaría en la segunda planta que, no obstante, se incluye en la tercera fase de la rehabilitación. Además, la segunda altura reservaría espacio para acoger la Biblioteca Regional de Extremadura o el futuro Instituto de Arquitectura y Patrimonio, que aún no existe. La primera dotación se encuentra actualmente en la Alcazaba, pero va a perder espacio en los próximos meses, cuando se rebaje el Cubo , para cederlo a la Universidad de Extremaduran con el fin de que mantenga la facultad en el Casco Antiguo.

La tercera planta es la última. Ella acogería los apartamentos turísticos en régimen de alquiler y una residencia de investigadores que acudan al campus pacense.

El Plan Director explica que se regulará las obras en los espacios disponibles anteriores. La idea es armonizar el interior, que cualquier empresa que quiera instalarse tenga que atender unas normas. Todas esas acciones estarán coordinadas por los arquitectos redactores del plan.

Edificio protegido

Todos estos contenidos se prevén en un edificio catalogado como arquitectura singular con carácter de monumento y protección B. Esta permite la rehabilitación, la reutilización, la novación, ejecución de reformas menores y ampliaciones. Urbanísticamente está considerado como equipamiento público y creen que en él encajan todos estos usos como conglomerado de actividades. Recuerda también que el edificio se escapa de la zona saturada de ruidos delimitada por el Ayuntamiento pacense en el Casco Antiguo.