El alcornoque, declarado en peligro por el cambio climático

El alcornoque, declarado en peligro por el cambio climático

España aporta el 30% de la producción mundial de corcho, especialmente Extremadura

C.H.

El alcornoque, ese resistente árbol que adorna las dehesas extremeñas, y que puebla 2,7 millones de hectáreas en Portugal, España, Argelia, Marruecos, Túnez y Francia, está en peligro, y ha sido incluida por el Fondo Mundial para la Naturaleza en la lista de las diez especies vegetales y faunísticas podrían dejar de existir.

Este árbol forma parte del 30% de las especies de plantas y animales que podrían desaparecer si los impactos negativos derivados del cambio global no se gestionan a tiempo, según advierte el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Según explica la organización WWF sobre estas especies en peligro, los alcornocales se extienden por aproximadamente 2,7 millones de hectáreas en Portugal, España, Argelia, Marruecos, Túnez y Francia. España es el segundo país con mayor superficie de este tipo de ecosistema, con unas 725.000 hectáreas. El grosor de su corteza convierte al alcornoque en una especie única, y también en un importante recurso forestal: España aporta el 30% de la producción mundial de corcho, especialmente Extremadura. Además de todo ello, los alcornocales son uno de los ecosistemas de mayor valor para la biodiversidad de Europa y dan cobijo a algunas de nuestras especies más emblemáticas como el águila imperial, el lince ibérico o la cigüeña negra. Sin embargo, el futuro del alcornoque es incierto. Factores como la falta de regeneración natural, el abandono, el sobrepastoreo, o la competencia de otros tapones sintéticos o de rosca con los de corcho, ponen en duda su supervivencia.