El PSOE suspende el plan del SES y propone que los médicos puedan trabajar hasta los 67

Una médico atiende a una paciente en la consulta de un centro de salud de la región./
Una médico atiende a una paciente en la consulta de un centro de salud de la región.

Ceciliano Franco explica que se trata solo de una propuesta que se negociará con los sindicatos a partir de septiembre

ANA B. HERNÁNDEZ

Apenas tres meses son los que ha estado en vigor el Plan de Ordenación de Recursos Humanos del Servicio Extremeño de Salud, el documento que regula el presente y futuro de la estructura del personal del SES, para el periodo 2015-2019.

El nuevo gerente del órgano autónomo, Ceciliano Franco, anunció ayer que este plan se suspende de forma temporal. Una decisión, no obstante, que ya ha sido comunicada a los sindicatos sanitarios que participaron en su negociación. Todos han expresado su disponibilidad para hablar de nuevo a partir de septiembre.

«El plan actual establece la jubilación forzosa a los 65 años y nosotros no estamos de acuerdo. Nuestra posición, por eso, es plantear que el personal sanitario se pueda jubilar a los 67 años sin impedimento alguno», adelantó ayer Ceciliano Franco. «De momento es una declaración de intenciones, porque queremos negociar este cambio con los representantes sindicales», matizó.

Su planteamiento es que los médicos, puesto que son quienes solicitan en la inmensa mayoría de los casos continuar en el servicio activo, puedan seguir trabajando hasta los 67 siempre que quieran. A partir de esta edad, y hasta los 70, Franco adelantó que también se estudiará cómo hacerlo posible.

Según el plan aprobado por el PP, y ahora suspendido, desde los 65 años cualquier facultativo que quería continuar en el servicio activo, para poder así seguir trabajando hasta los 70, tenía que solicitar una prórroga cada año y ésta se le concedería si se daban dos condiciones: primero, que su trabajo fuera necesario para atender la demanda asistencial de su servicio; y segundo, que el director médico del hospital certificara que tenía las habilidades precisas para el ejercicio de su labor.

El Plan de Ordenación de Recursos Humanos del SES contó con el respaldo de CSI-F, del sindicato de enfermería Satse y con el de auxiliares, Usae. Por el contrario, UGT se abstuvo y tanto Comisiones Obreras como el sindicato médico Simex votaron en contra. Este último porque entendía que el documento elaborado suponía una agresión para el colectivo al que representa. Y uno de los motivos en los que se concretaba la agresión, según Simex, era en la jubilación forzosa de los médicos a los 65 años. «El SES lo que hace con el plan es poner trabas, dificultar y mucho la posibilidad de que los médicos continúen en el servicio hasta los 70», explicó entonces María José Rodríguez Villalón, secretaria general de Simex.

«Porque favorece la jubilación forzosa a los 65 años y deja en manos de los directores médicos la posibilidad de que los facultativos continúen o no trabajando más allá de esta edad».

Por este motivo, porque la potestad pasa a ser de la administración y no de la voluntad del especialista, Simex rechazó el plan y pidió a los anteriores responsables del SES, para dar su visto bueno, que los médicos pudieran prolongar de forma voluntaria y sin traba alguna su continuidad en el servicio activo hasta los 67 años y que se aplicaran las condiciones establecidas en el plan para aquellos que quisieran seguir hasta los 70.

Ceciliano Franco anunció ayer que la propuesta de los nuevos responsables del SES pasa por permitir sin traba alguna la continuidad hasta los 67 y negociar de nuevo con los sindicatos qué requisitos deben cumplir quienes deseen seguir hasta los 70. Un planteamiento que atiende una de las dos reivindicaciones de Simex para respaldar el plan.

No obstante, también Franco adelantó ayer su disposición a debatir sobre la segunda reivindicación de Simex: la llamada exención de guardias, la opción que hasta ahora tenían los facultativos de dejar de hacer guardias a partir de los 55 años. «El plan introduce su carácter reversible y, lógicamente, no podemos estar de acuerdo, porque se puede dar la paradoja de que se le conceda a los 55 y se le obligue a hacer guardias de nuevo a los 57 o 60 años», explicaba entonces Villalón.

Además, Simex quiere que a los exentos de guardia se les permita completar su jornada ordinaria con otros trabajos que sean remunerados y el PP no lo aceptó. Ahora posiblemente el asunto vuelva a ponerse sobre la mesa con los nuevos responsables del SES.

No serán, en cualquier caso, los únicos puntos del plan que se volverán a negociar a partir de septiembre, aunque el de la jubilación es el motivo por el que el PSOE ha decidido suspender el plan vigente e iniciar de nuevo las conversaciones.

«Nos parece bien que se quiera plantear de nuevo el asunto de la jubilación forzosa, pero cuando se abre una negociación se pueden meter otros muchos temas», adelantó Emilia Montero, de CSI-F.

En la misma línea se pronunciaron ayer los otros dos sindicatos que aprobaron el plan que entró en vigor el pasado mayo. Tanto Satse como Usae expresaron su disponibilidad para volver a negociar. Una postura que comparten los tres que no dieron el visto bueno. «Consideramos muy oportuno que se abra de nuevo la negociación del plan de ordenación, pero de todo el plan y no solo de lo establecido respecto a la continuidad en el servicio activo del personal del SES», zanjó Francisca Gómez, de CC. OO.