El esperado salto de Blanca Martín

Blanca Martín Delgado, el pasado martes en la sede socialista de Mérida./
Blanca Martín Delgado, el pasado martes en la sede socialista de Mérida.

Placentina de 39 años, su designación supone el cénit de una carrera en el partido a la que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional

ANTONIO J. ARMEROCáceres

Que Blanca Martín (Plasencia, 2 de marzo de 1976) iba a ser alguien importante en la administración extremeña para la legislatura 2015-2019 lo tenían claro los socialistas extremeños desde hace tiempo. Solo faltaba ponerle el cargo. Y ya lo tiene: presidenta de la Asamblea de Extremadura. Desde un punto de vista institucional, solo hay uno más importante: el que dejará José Antonio Monago y ocupará Guillermo Fernández Vara.

La norma no escrita pero asumida por el PSOE regional -y por el PP, que la cumplió a la primera oportunidad que se le presentó- dice que la institución debe presidirla alguien de la provincia de Cáceres, por aquello de compensar que el jefe del Gobierno autonómico es de Badajoz. A este primer condicionante se le añade un segundo: Vara, que ha reiterado su compromiso con la paridad, quiere que sea una mujer. Con estas dos variables sobre la mesa, solo quedaban cinco nombres: Lara Garlito, Blanca Martín, Eva María Pérez, María Isabel Moreno Duque y Ester Gutiérrez. Y la elegida ha sido la placentina, una «socialista de alma, corazón y convicción» a la que le «encanta la polémica y el debate».

Del Manchester United

Así se define ella en Twitter, donde mantiene una actividad discreta basada fundamentalmente en promocionar todo lo que tenga que ver con su partido. En su muro de Facebook, elige a Mozart, Mecano, U2, The Verve y Oasis como opciones musicales favoritas; a El Padrino, Notting Hill, Desayuno con Diamantes, Invictus, Mistyc River y Vacaciones en Roma en el apartado cinéfilo; y a El Príncipe de Maquiavelo, El ocho (Katherine Neville), y Millenium (la trilogía de Stieg Larsson) como libros de cabecera. En el apartado deportivo, incluye un único escudo: el del Manchester United. Probablemente, le cogió cariño al club de fúbol durante su estancia en esa ciudad inglesa, con una beca Erasmus.

Licenciada en Ciencias Políticas (especialidad de Análisis Político) por la Universidad Complutense de Madrid -donde fue alumna de Juan Carlos Monedero, uno de los fundadores de Podemos- Blanca Martín estudió el Bachillerato en el IES Gabriel y Galán de Plasencia y se sacó el carné del PSOE a los 21 años. Ahora tiene 39, está soltera, no tiene hijos, vive en Plasencia y luce un currículum que refleja casi media vida dedicada al partido. Con 24 años estaba en la comisión ejecutiva provincial y era vicesecretaria del comité local (lo presidía Cándido Cabrera, alcalde de 1989 a 1995 fallecido el pasado enero, y Juan Antonio Álvarez era el secretario general). A los 25 fue designada secretaria de Formación de Juventudes Socialistas en Cáceres. Con 28 años, le disputó la secretaría local del PSOE placentino a Elia Blanco y perdió (61 votos frente a 152). Y un año antes, cuando tenía 27, debutó como diputada regional. Comenzó esa legislatura como adjunta a la secretaría del grupo parlamentario, pero al poco pasó a ser portavoz adjunta, en sustitución de Dolores Pallero, reclamada por Vara para su gobierno.

Los cuatro años como diputada son su experiencia como cargo público, un bagaje escaso a ojos de sus críticos, que la señalan como alguien que ha hecho carrera en el partido pero no en la administración, o sea, ha servido a unas siglas y no al ciudadano. Quienes se alinean con esta visión añaden que en las filas socialistas extremeñas hay gente que ha trabajado más por la sociedad y no ha recibido la recompensa de un cargo público tan relevante, para el que dudan que Martín esté preparada.

Del otro lado, quienes tienen una buena opinión sobre la labor desarrollada hasta ahora y sobre sus virtudes, inciden en que se trata de una persona formada, que conoce bien el funcionamiento de la administración y que no ha perdido el afán por seguir aprendiendo con el que aterrizó en la política. Su base teórica es amplia, ya que a la carrera suma un máster en Acción Electoral y varios cursos sobre campañas para comicios.

En lo personal, hay quien la ve como una persona con demasiado genio, altiva y distante, con querencia a acercarse allí donde está el poder y con una ambición por encima de lo saludable. Frente a ellos, hay quienes subrayan su capacidad de liderazgo, la mano izquierda para gestionar posturas enfrentadas. Alguien que ha compartido con ella horas y horas de trabajo la define como una persona «comedida, contenida, equilibrada, a la que no se le conocen salidas de tono, con capacidad de liderazgo, muy firme en sus decisiones, formada, con la ambición propia de cualquier político y que ha llevado una carrera sensata, escalonada». «Gana en las distancias cortas -y sí, puede parecer altiva y distante, pero es porque se trata de una persona bastante tímida».

2007, punto de inflexión

Tras cuatro años como portavoz adjunta, en 2007 sorprendió que el PSOE la dejara fuera de las listas para la Asamblea. Ahí se acabó su labor pública, pero ahí empezó a escalar peldaños en el partido. Y se acercó más a Fernández Vara. Formó parte del grupo de personas que lo asesoraba, y de hecho, durante los últimos meses de esa legislatura fue su jefa de gabinete. La derrota electoral la mandó al paro, y en el año 2012 entró en la ejecutiva del partido en Cáceres, que preside Miguel Ángel Morales. Él y Fernández Vara son los dos grandes avalistas de Blanca Martín Delgado, que en el ámbito privado, ha trabajado en dos etapas diferentes en la oficina de representación del Bank of New York para la Península Ibérica, en la oficina de Madrid. También fue teleoperadora para una campaña de la declaración de la renta. Y alguna vez ha echado una mano en la recogida de cerezas en una explotación familiar. Durante un año y medio estuvo en el paro.

Cuando debutó como diputada regional, lo hizo en el último puesto que obtuvo representación por Cáceres. Fue la número 16. En las elecciones de hace unos días, ocupó el cuarto puesto. O sea, subió doce puestos en doce años. Además, en los últimos comicios, formó parte del comité de campaña y fue una de las personas más cercanas al candidato socialista a la Junta. En realidad, lleva cerca de él varios años. De puertas afuera del partido no era muy conocida hasta ahora. De puertas adentro, todo lo contrario. Ahora, Blanca Martín pasa a ocupar el primer plano de la actualidad política en Extremadura. Será quien mande en la Asamblea. Además, presidirá la Mesa, en la que si se cumplen los deseos de Vara, entrarán también Podemos y Ciudadanos, además del PP. Ahí, Blanca Martín tendrá oportunidad de debatir y polemizar, o sea, de hacer honor a su perfil de Twitter.

 

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