'El gigante extremeño' tendrá una réplica en 3D

Agustín Luengo Capilla, con su madre y el rey Alfonso XII/
Agustín Luengo Capilla, con su madre y el rey Alfonso XII

Escanean y digitalizan los restos de Agustín Luengo Capilla, el hombre que saltó a la fama en el XIX por sus 2,35 de estatura

ANTONIO J. ARMEROCáceres

Agustín Luengo Capilla, 2,35 metros de hombre, un 52 de pie y manos de cuarenta centímetros en las que podía esconder un pan de un kilo. 'El gigante extremeño' nació en la calle Colón de Puebla de Alcocer el 15 de agosto de 1849 y falleció en Madrid la Nochevieja de 1875. «Murió joven pero tuvo una vida intensa: a los doce años trabajaba en el circo, conoció al Rey y sus restos están en el Museo Antropológico, en Madrid».

El resumen es de Pablo Ruiz, ingeniero técnico en Diseño Industrial, concejal en Puebla de Alcocer (1.249 habitantes, junto al embalse de La Serena, el más grande de España) y coordinador del proyecto que pretende realzar la figura del paisano famoso. Ese extremeño que fue recibido por el Rey Alfonso XII, el mismo que decidió vender su futuro cadáver -por 2,50 pesetas diarias mientras viviera- al doctor Pedro González de Velasco, que por entonces andaba perfilando el Museo Etnológico de Madrid, embrión del actual Museo Nacional de Antropología. Ahí están a día de hoy los restos de Agustín, que murió de tuberculosis. El doctor Velasco se encargó de realizar un vaciado en escayola del cuerpo del gigante, y además, conservó el esqueleto. Y estos dos elementos, el esqueleto y el vaciado, son la base del proyecto que ha puesto en marcha el ayuntamiento del municipio pacense.

Una vida con sombras

La idea es que el ilustre paisano tenga su propio museo en el pueblo. «Todavía hoy existe cierto oscurantismo en torno a su figura -explica Pablo Ruiz-, la historia de su vida está en buena parte novelada, y él no siempre sale bien parado, especialmente en lo que se refiere a sus últimos meses, cuando se dice que no llevo una vida demasiado ordenada». «Lo que nos planteamos en el ayuntamiento -continúa el edil- fue poner luz sobre la vida de Agustín Luengo Capilla, investigar e intentar conseguir un duplicado del esqueleto y del vaciado para tenerlos en el pueblo».

Y en ello andan, a buen paso. El proyecto, en el que participa la arqueóloga extremeña Laura Muñoz Encinar, está ya bastante desarrollado. A finales del pasado diciembre, un equipo de especialistas escaneó los restos óseos, lo que servirá como base para fabricar una réplica del esqueleto y otra del vaciado. Ya ha concluido el ensamblaje de los restos digitales -como se puede ver en algunas de las fotos que acompañan esta información- y ese modelo servirá para comenzar la reconstrucción en tres dimensiones. El objetivo es fabricar una pieza que sea lo más exacta posible a la que concibió el doctor Velasco, y exponerla en el Museo del Gigante Extremeño de Puebla de Alcocer, que si todo va bien, se inaugurará a finales de este año.

El bastón, las botas...

A modo de avanzadilla, en la Casa de Cultura -en la calle Fray Juan de la Puebla- ya hay desde hace meses un espacio dedicado a Agustín Luengo. Visitarlo obliga a concertar cita previa llamando por teléfono al número 924620483, o por internet (en la dirección www.turismopuebladealcocer.com), y una vez dentro, se pueden ver varios objetos relacionados con la vida del coloso, entre ellos una réplica del bastón de metro y medio del que se valía para caminar. También los botines mastodónticos que le regaló el rey Alfonso XII. Y los carteles del circo, de cuatro metros de largo, que anunciaban como gran atracción al Gigante, que fue un niño con mala salud, que empezó a trabajar bajo la carpa a los doce años y que recorrió Andalucía de función en función antes de viajar con su madre a Madrid, probablemente en busca de ayuda médica.

El pasado mes de diciembre, al Museo del pueblo se añadió una estatua de estética fallera, obra del artista valenciano Vicente Lorenzo. Además, la semana pasada se celebraron en la localidad unas jornadas en torno a la figura de Agustín Luengo. En ellas participó, entre otros, el director del Museo Arqueológico Nacional, entidad dependiente del Ministerio de Cultura y con la que el ayuntamiento de Puebla de Alcocer tiene firmado un convenio. «El presupuesto para lo que estamos haciendo es de 44.000 euros, con dinero del ayuntamiento y de la Diputación de Badajoz, y está ya ejecutado en torno al setenta por ciento», detalla Pablo Ruiz, que cree que en dos semanas podrán disponer de unas pruebas en tamaño reducido de la impresión en tres dimensiones, para hacerse una idea de cómo será el producto final.

El proceso no es sencillo, y requiere la implicación de varias empresas. La extremeña The Glow se está encargando de la reconstrucción digital, mientras que otras dos con sedes en el País Vasco y Madrid se ocupan de lo que tiene que ver con el vaciado, por una parte, y la fabricación y el escaneado por otra. «Al principio, no nos resultó fácil encontrar una empresa española que se encargara del escaneado», cuenta el director del proyecto, que es concebido en Puebla de Alcocer como un importante paso al frente en materia turística. «Estoy seguro -vaticina Pablo Ruiz- de que atraerá visitantes».