Extremadura: alto riesgo de padecer cáncer de pulmón

Los especialistas creen que este cáncer afectará en el futuro también a las mujeres. :: HOY/
Los especialistas creen que este cáncer afectará en el futuro también a las mujeres. :: HOY

Los especialistas afirman que no hay ninguna duda de que el gran factor de riesgo para padecer cáncer de pulmón es el tabaco. En más del 95% de los casos el tumor aparece en personas fumadoras

ANA B. HERNÁNDEZ

Las tendencias temporales en los patrones de distribución municipal de la mortalidad por cáncer en España. Este es el título del completo estudio que han elaborado investigadores del Centro Nacional de Epidemiología y que, en la práctica, es el mayor mapa de la mortalidad por cáncer realizado hasta la fecha en España. En el mismo se analizan datos de un millón de muertes por cáncer registradas en el país entre 1989 y 2008, y los resultados revelan las grandes diferencias que hay entre las regiones en cuanto a las muertes por tumores malignos.

Este atlas revela que Extremadura es la comunidad autónoma donde más hombres han muerto por cáncer de pulmón en el periodo estudiado. Una diferencia con el resto de regiones que no se da, sin embargo, en el caso de las mujeres, tal como muestran los mapas que ilustran esta información y que están publicados y por tanto a la disposición del público en general en la web de BioMed Central, fundada en el año 2000 como parte del Grupo de Ciencia actual (ahora Science Group Navegación, SNG), un vivero de empresas editoriales científicas.

Los investigadores han estudiado el patrón espacial municipal de estómago, colorrectal, de pulmón, de mama, de próstata y la mortalidad del cáncer de vejiga urinaria en España a través de cuatro quinquenios, que abarcan el periodo de 1989 a 2008. Y la incidencia de unos y otros tumores en Extremadura es bien distinta.

El mapa relativo al cáncer de pulmón, tumor que ha provocado la muerte de más de 340.000 personas en el periodo de estudio, deja constancia de la incidencia del mismo en el conjunto de la región. Los investigaciones afirman en su estudio que las zonas con mayor riesgo de mortalidad en los hombres se localizan en Extremadura, Andalucía occidental (Huelva, Sevilla y Cádiz), Asturias y Cantabria. En las mujeres, los mayores riesgos se encuentran en algunos pueblos de Pontevedra y Ourense.

Aunque la distribución del cáncer de pulmón se relaciona con el número de fumadores, los investigadores también apuntan a la contaminación atmosférica.

Sin embargo, la oncóloga Montserrat Díaz, facultativa del Hospital Virgen del Puerto de Plasencia, no considera que en el caso extremeño la contaminación atmosférica pueda ser uno de los factores de riesgo. A su juicio lo es, sin ninguna duda, el consumo de tabaco. «Es de los pocos factores de riesgo en los que se ha establecido una relación directa de causa-efecto con el cáncer de pulmón». También en su opinión hay un segundo motivo que podría incidir en la alta prevalencia de este tumor en la comunidad autónoma. «Contamos con una población muy envejecida y, lógicamente, es más normal que tanto el cáncer de pulmón como otros tipos de tumores aparezcan cuando se van sumando años», añade.

«El factor de riesgo clave es el tabaco», coincide Jacinto Hernández Borge, neumólogo del Hospital Infanta Cristina de Badajoz. «El cáncer de pulmón está totalmente relacionado con el tabaco», añade. Según su experiencia, «más del 95% de los cánceres de pulmón que se detectan son en personas fumadoras».

No obstante, el informe 'Tendencias de los principales factores de riesgo de enfermedades crónicas. España, 2001-2011/2012', del Ministerio de Sanidad, deja claro que las personas de más de 16 años que fumaban en 2001 representaban el 33,1% de la población. Diez años después este porcentaje se ha reducido hasta el 27,8%. Ni entonces ni ahora es en Extremadura donde más fumadores hay.

Sin embargo, los mapas de colores con los que los investigadores han puesto de manifiesto las muertes por los diferentes tipos de tumores en un periodo de 20 años en España no dejan lugar a dudas a juicio de este neumólogo, porque el consumo de tabaco en esos años era más alto que en la actualidad. «El suroeste de España es una zona caliente con excesos de mortalidad de hasta el 50% respecto a la media del país, habiéndose mantenido esta tendencia en los últimos 20 años fundamentalmente en hombres», deja claro el especialista.

Mujeres, cuestión de tiempo

En su opinión, el hecho de que los mapas de colores no muestren la misma incidencia en el caso de las mujeres es sólo cuestión de tiempo si se mantienen los hábitos de tabaco en la población femenina. «Extremadura es una zona rural y han sido tradicionalmente los hombres los que han fumado; estos hábitos han cambiado y, tal como está ocurriendo en otras zonas o países más desarrollados, los mapas de colores se igualarán en años venideros, porque las mujeres fuman ya igual o más que los hombres».

De hecho, en los mapas relativos al cáncer de pulmón que han elaborado los investigadores se puede ver cómo los colores cambian poco en el caso de ciudades como Madrid y Barcelona, se trate de hombres o de mujeres.

En este sentido, respecto a las diferencias entre hombres y mujeres, la mayoría de los cánceres estudiados registraron un descenso de la mortalidad en el último período de cinco años, a excepción de: el cáncer colorrectal en hombres (que aumentaron un 1,2% en el cuarto frente al tercer quinquenio); y de pulmón y cáncer de vejiga en las mujeres (que aumentó 2,6% y 0,6%, respectivamente, en el cuarto frente al tercer quinquenio).

En definitiva, Extremadura es una zona 'caliente' para un tipo de cáncer letal, agresivo y de diagnóstico tardío. «Más del 80% de las personas con cáncer de pulmón fallecen en un periodo de cinco años». De ahí la importancia que para esta región tiene el estudio del Centro Nacional de Epidemiología. «El simple hecho de mostrar la elevada mortalidad en estas zonas ya tiene un gran valor, más aún si cabe comprobando que las mejoras en dicha mortalidad han sido escasas en los últimos 20 años».

Por eso para los especialistas son necesarias campañas informativas que hagan posible un diagnóstico precoz de este cáncer letal. Sobre todo, porque la mejora en los tratamientos contra el mismo, tanto en radioterapia como en quimioterapia, sí han experimentado una notable mejora en los últimos años. «Podemos decir casi que hay una quimio a la carta», dice el experto.

Banco de tumores

En el resto de cánceres, según los mapas de colores elaborados por los investigadores del Centro Nacional de Epidemiología, Extremadura se encuentra en una situación media; no es la zona más 'caliente'.

Por ejemplo, en el caso del cáncer de estómago, la provincia cacereña tiene más riesgo que la pacense, porque en ella han contabilizado más muertes por este tipo de tumores, y no hay apenas diferencias entre hombres y mujeres. Es, junto con el centro y norte español, donde más casos se han dado. Pero las zonas que mantienen un exceso de riesgo de morir de cáncer gástrico han sido en el periodo estudiado grandes áreas de Castilla y León y pueblos a lo largo de la costa atlántica de Galicia.

El cáncer colorrectal apenas tienen incidencia en Extremadura, ni en hombres ni en mujeres, al menos durante el periodo que va desde 1989 hasta 2008.

Tampoco destaca la región por la incidencia del cáncer de mama, si bien los mapas muestran un aumento de casos en la zona sur de Badajoz en el último periodo estudiado (2004-2008). La situación se repite en cuanto al cáncer de próstata que, como en el caso del de mama entre las mujeres, «hay uniformidad territorial en la exposición a posibles factores de riesgo», dejan claro los investigadores.

Por último, en cuanto al cáncer de vejiga, no tiene incidencia relevante en Extremadura ni en hombres ni en mujeres.

En cualquier caso, para mejorar el tratamiento de todos ellos, la Junta de Extremadura se ha comprometido a impulsar un Banco de Tumores. Así lo ha hecho público la presidenta de la Asociación Oncológica de Extremadura (AOEX), Isabel Rolán, quien ha explicado que este banco es un sistema donde se guardan todas las muestras de las distintas manifestaciones de la enfermedad.

Las instalaciones para acogerlo ya están preparadas, según Rolán, por lo que ahora el objetivo es agilizar la normativa para contar con este servicio, donde se guardarían los tumores o las biopsias de las distintas intervenciones.

Los bancos de tumores son una fuente vital para la investigación contra el cáncer, pues se facilita el acceso de los profesionales al trabajo científico. El sistema está instaurado ya en algunas regiones.