«Es el cáncer que menos se nota y no hay protocolo para su diagnóstico precoz»

Un estudio revela que los extremeños tienen un conocimiento insuficiente sobre este tipo de tumor

A. B. H. PLASENCIA.

«La percepción del riesgo y los conocimientos acerca del cáncer de pulmón son insuficientes en los pacientes estudiados».

Esta es la principal conclusión de un estudio llevado a cabo por especialistas del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, que forman parte de Neumosur, la sociedad científica que reúne a los neumólogos y cirujanos torácicos de Extremadura y Andalucía.

El responsable del estudio es Jacinto Hernández Borge, neumólogo del complejo pacense. Explica que el objetivo del mismo era establecer los factores por los que se produce un diagnóstico tardío en el caso del cáncer de pulmón, con el objetivo de plantear a continuación medidas que permitan variar la situación.

«El cáncer de pulmón es el que menos se nota, porque tiene síntomas muy inespecíficos que, en muchos casos, no se tienen en cuenta», reconoce el especialista.

Además, no hay en la actualidad ningún protocolo a seguir que permita un diagnóstico precoz. «En este sentido, se está estudiando un TAC de baja radiación, pero no hay nada decidido porque tampoco está claro a qué población debería realizarse». Por ello, la realidad hoy es que la mayoría de los casos de cáncer de pulmón se diagnostican tarde. Porque pasa mucho tiempo entre los primeros síntomas y la consulta médica.

«La mayoría de los pacientes estudiados tenían síntomas sospechosos de cáncer de pulmón, pero hasta un 26,7% demoraron su primera consulta más de 30 días; por eso, hemos encontrado una tendencia a infravalorar la presencia de síntomas relacionados con este tiempo de tumor, fundamental la disfonía», afirma Jacinto Hernández Borge.

Reitera que la percepción del riesgo y los conocimientos sobre este tipo de tumor son insuficientes después de analizar la situación de los 131 pacientes que han sido estudiados. El 88,6% eran hombres, el 73,3% carecían de estudios secundarios y el 50,4% eran de ámbito rural. El 38,6% eran fumadores activos, el 91,7% reconocían tener exposición a productos cancerígenos y el 29,5% tenían antecedentes familiares de cáncer.

Sin embargo, un 55% estimaban que su riesgo de padecer cáncer de pulmón era bajo, un 58% reconocían que su conocimiento respecto a este tipo de tumor era nulo y un 56% no tenían ninguna relación con su médico de cabecera.

«Hemos constatado la realidad; ahora hay que informar más, llegar especialmente a los fumadores de larga duración y a los que padecen bronquitis crónica», zanja el neumólogo del Infanta Cristina.