La Facultad de Medicina, a examen

Fachada de la facultad de Medicina de Badajoz/
Fachada de la facultad de Medicina de Badajoz

Los malos resultados de los alumnos del centro extremeño en el MIR revelan el gran problema del centro, la falta de profesorado

MARTA MUÑOZ

No corren buenos tiempos para la Facultad de Medicina. A los problemas ya conocidos por la situación del edificio central, que sufre goteras, deterioro en la instalación eléctrica y desgaste en sus tuberías, se ha unido en los últimos días los datos hechos públicos por el Ministerio de Sanidad sobre el resultado del examen MIR referentes al curso 2013-2014 y que sitúan a la UEx en el segundo puesto por la cola entre las universidades públicas españolas ¿A qué se deben estos resultados? Los profesores y alumnos no se ponen de acuerdo, pero señalan un problema de fondo, no hay suficientes docentes.

El estudio, realizado por el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), divide a los alumnos en tres grupos, fuerte, medio y débil, según los resultados obtenidos en el MIR. En el caso de la UEx, solo un 19,5% de aspirantes tuvo nota para estar en el grupo de los fuertes; el 54% estuvo el grupo medio y el 26,5% en el débil. Unos datos muy por debajo de los obtenidos por la Autónoma de Madrid, en el que el 65% de sus alumnos estuvieron en el grupo fuerte y que solo un 5% en el grupo débil.

Ser los penúltimos ha pillado por sorpresa a algunos de los alumnos que están preparándose para el examen MIR de 2015. Macarena Maroto, de 26 años, es una de ellos. Reconoce que no se esperaba un resultado tan malo porque en general los estudiantes de Medicina sacan buenas notas y cree que la Facultad tiene cierta responsabilidad en estos resultados. Maroto no se ve en condiciones de afrontar el examen porque no les preparan lo suficiente. La estudiante lamenta que en otras universidades los alumnos se examinan, desde los primeros cursos de la carrera, con pruebas que siguen el modelo MIR, algo que hace que su formación sea «increíble». Esta carencia les obliga a trabajar el doble en el período de preparación del MIR para poder optar a un buen número que les dé acceso a la especialidad que desean.

Darío Carvajal, que ha terminado cuarto de Medicina, le quita importancia a este resultado ya que, «al fin y al cabo son estadísticas y no reflejan el conocimiento de la Universidad». Pero sí coincide con Macarena en que la facultad extremeña no se implica de manera directa en la formación para el examen.

La opinión de los profesores dista mucho de la de los alumnos. El decano de la facultad de Medicina y profesor de Fisiología, Juan Manuel Moreno, afirma que la institución que él dirige «no es una escuela de preparación al MIR. El principal objetivo es que los alumnos salgan bien formados como médicos, no como opositores» y cree que este resultado no hace justicia a la formación que los alumnos reciben en la facultad.

El catedrático y jefe de servicio de Pediatría Enrique Galán entiende que estos resultados pueden «hasta cierto punto» relacionarse con la formación que se da en la facultad pero aclara que estos datos no miden «la capacidad absoluta» de la preparación de los alumnos.

No hay profesores

Unos defienden que son malos resultados y otros le restan importancia, pero al escarbar en la situación actual de la Facultad de Medicina enseguida se haya un problema que repercute directamente en la formación, la falta de profesorado. En esta carencia coinciden todos los implicados.

La actual tasa de reposición del 10% (de cada 10 docentes que se jubilan solo se reemplaza uno) ha provocado una situación crítica que, según el decano de Medicina, «no se puede subsanar ahora mismo». Esta norma, que es de obligado cumplimiento porque la dicta el Gobierno de España, está siendo especialmente dañina para la Facultad de Medicina de la UEx. La mayor parte de los profesores que entraron hace 40 años se están jubilando ahora. Juan Moreno afirma que «la cifra actual de catedráticos y titulares es para llorar». Alrededor de una veintena, entre Medicina, Fisioterapia y Enfermería, se han jubilado en los últimos cuatro años. Esta realidad supone un problema «gordísimo e inasumible» para la facultad y el Servicio Extremeño de Salud (SES) que, según Moreno, está atado de pies y manos y «no puede decir nada».

El decano afirma que la ley no les permite contratar funcionarios, por lo que la única solución para suplir las plazas de los profesores numerarios, como se les llama, es contratar a médicos asociados, profesionales de renombre con contratos temporales. Actualmente, la Facultad de Medicina cuenta con casi 300 asociados, entre los que se encuentran también los colaboradores honoríficos, incorporaciones ocasionales de profesionales de reconocido prestigio que no cobran por sus clases.

Moreno es consciente de que la preparación docente de los médicos asociados no se puede igualar a la de un catedrático o titular, ambos funcionarios del Estado. Sin embargo, afirma que solo puede agradecerles su ayuda porque si no fuera por ellos «habría que cerrar la facultad».

Enrique Galán sabe que la situación «se torna compleja». Por un lado, coincide con el decano en la necesidad de subir el nivel de preparación del profesorado y, por otro, cree que es muy difícil lograr ser profesor vinculado clínico, titular o catedrático, porque no es sencillo que un médico pueda, en su tiempo de trabajo clínico, reunir todos los requisitos necesarios para ser admitido por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca). Galán afirma que para lograrlo «uno tiene que sacárselo del pellejo en horas fuera de su trabajo». Ante este panorama, pide al Servicio Extremeño de Salud (SES) que tome las decisiones necesarias (le consta que están en ello) para que la UEx y la Facultad de Medicina pueda tener profesores vinculados, titulares y catedráticos, «de categoría suficiente para poder dar una docencia adecuada». A su vez, comparte la idea de que los alumnos exijan que haya más profesores con una formación docente a la altura, ya que, actualmente, solo queda una media docena entre catedráticos y titulares.

La escasez de profesores con experiencia clínica y preparación docente está muy presente en las críticas de los alumnos. Darío Carvajal es consciente de que la facultad se encuentra con un grave problema. Sin embargo, exige soluciones porque ya se han dado situaciones en las que no han recibido sus clases. Según Carvajal, en el curso 2012-2013 los alumnos de cuarto de Medicina estuvieron sin profesores casi tres semanas y solo daban una o dos clases al día.

Macarena Maroto también critica esta situación. Alaba la formación médica de los asociados, pero lamenta que su preparación docente sea escasa: «Les falta motivación, ganas de explicar». Apuesta porque se les dé más formación como profesores porque a pesar de que la mayoría son buenos especialistas, «no vale con eso».

El decano de la facultad también es consciente de que este problema, «que nos está haciendo un daño bestial», dice, repercute en la formación de sus alumnos. Sin embargo, advierte de que no hay otra solución más que la que se está ofreciendo. «Mientras esté sobre nuestras cabezas ese 10% de tasa de reposición, veo el futuro fatal», por lo que nadie alberga esperanzas de que cuando se publique la próxima vez la clasificación de las universidades, en razón de los resultados del examen MIR, la UEx haya logrado abandonar la parte más baja de la tabla.

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