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Bienvenida, Valdeobispo y Montánchez forman a sus desempleados en energías renovables

Cinco mujeres y cinco hombres son los alumnos. :: D. PALMA/
Cinco mujeres y cinco hombres son los alumnos. :: D. PALMA

Los ayuntamientos de las tres localidades usan los fondos del Programa Cooperativo Rural

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

«Las energías renovables y sus instalaciones son una parte fundamental del futuro industrial de Extremadura y, por eso, cuando surgió la oportunidad del proyecto decidimos apostar por este sector», explica Óscar Alcón, alcalde de la localidad cacereña de Valdeobispo, con 664 vecinos según el último padrón oficial de 2018.

Por eso, «desde el Ayuntamiento hemos hecho una aportación importante, de unos 9.000 euros, para que saliera adelante», detalla. Para completar el coste total de una iniciativa financiada por el Sexpe con 78.000 euros, según los datos facilitados por Pedro Sánchez Ocaña, coordinador-tutor del proyecto 'Valdeobispo Energías Renovables'.

Son 72 las localidades extremeñas de menos de 5.000 habitantes que han recibido subvención para desarrollar sus iniciativas formativas dentro del Programa Cooperativo Rural, una de las herramientas puestas en marcha por la Junta para luchar contra el desempleo en la región. En este caso, en las localidades más pequeñas.

«Con lo que estamos aprendiendo, podemos trabajar en instalaciones de energías renovables»

«Con lo que estamos aprendiendo, podemos trabajar en instalaciones de energías renovables» Carmen Blanco 57 años

«Confío en encontrar un empleo en un sector que está en auge y es el futuro de Extremadura» Jorge Garrido 24 años

Pero Valdeobispo ha sido junto con Bienvenida -en la provincia de Badajoz y con 2.128 habitantes- los únicos ayuntamientos que han apostado por formar a sus desempleados -una decena en cada caso- en operaciones básicas en el montaje y mantenimiento de instalaciones de energías renovables. La localidad cacereña de Montánchez (1.732 vecinos), con otros diez trabajadores, ha optado por el montaje y mantenimiento solo de instalaciones solares fotovoltaicas.

«Las energías renovables están en auge y tienen un futuro prometedor a todos los niveles, tanto por la ausencia de contaminación del medio ambiente como desde el punto de vista laboral», señala Pedro Sánchez Ocaña. Y la decena de trabajadores que este mes ultimarán su formación en Valdeobispo, como en el resto de localidades, «contarán con el certificado de profesionalidad, lo que significa que estarán formados para ayudar en la instalación de fotovoltaicas, termosolares y eólicas».

Alumnos del programa formativo instalan una placa solar en un edificio:: DAVID PALMA
Alumnos del programa formativo instalan una placa solar en un edificio:: DAVID PALMA

Para ello, además de la formación teórica-práctica que han recibido durante los cuatro primeros meses del programa, que en el caso de Valdeobispo imparten Sánchez Ocaña y el formación Santiago Herrero, en los dos últimos -la duración son seis meses- los alumnos están centrados en el montaje de las diferentes instalaciones, con obras concretas que supondrán la utilización de energías limpias tanto en el centro de formación de la localidad como en el campo de fútbol.

«De hecho, todas las obras tienen que estar terminadas el próximo 27», detalla el coordinador del programa, que hace hincapié en que esta iniciativa, a diferencia de las escuelas profesionales, «incide especialmente en las competencias básicas que deben adquirir los alumnos para trabajar en equipo, comunicarse, tener capacidad de organización y resolución de problemas». Además de lograr la certificación que les permita acceder al mercado laboral de la mano de las energías renovables «y que la misma les sirva para continuar mejorando su formación en el sector con la consecución de los niveles superiores», añade el alcalde.

Los diez alumnos de Valdeobispo -cinco mujeres y cinco hombres- valoran la formación que están recibiendo. «Creo que es una oportunidad clara de aprender algo que es el futuro de Extremadura y, por eso, confío en poder encontrar un trabajo», afirma Jorge Garrido, de 24 años. «Porque en lo que he estudiado, un ciclo formativo superior de Educación Física no he podido encontrar nada».

También Carmen Blanco, de 57 años, casada y madre de tres hijos, cree que podrá volver al mercado laboral de la mano de las energías limpias. «Este sector tiene futuro, hay instalaciones por todos lados y nosotros estamos formados para empezar a trabajar en él». De momento, ya han enviado el currículum a la empresa que está poniendo en marcha una fotovoltaica en su término municipal.