Rafael Mateos se negó a trocear la Alcaldía y Ciudadanos se replegó

Alcántara (Cs) y Mateos (PP) tras la investidura. :: l. cordero/
Alcántara (Cs) y Mateos (PP) tras la investidura. :: l. cordero

Alcántara dice que no hubo acuerdo con PP ni PSOE porque no daban garantías a su programa, pero Madrid iba por un lado y Cáceres por otro en la formación naranja

M. M. NÚÑEZCÁCERES.

Luis Salaya cogió el bastón de mando a las 11.25 horas de ayer y se convirtió en alcalde. Lo hizo gracias a la abstención de Cs. Apenas unas horas antes la jugada que estaba sobre la mesa de los pactos electorales era un acuerdo con el PP que repartía la alcaldía por periodos de dos años entre Francisco Alcántara y Rafael Mateos. En la noche del viernes, Alcántara ya ni contestaba a las llamadas que le llegaban desde las filas socialistas. Salaya pasó en pocas horas de verse en la alcaldía al sinvivir de que volver a ser oposición. Paradójicamente, los concejales de Cs en Cáceres habían trasladado a su dirección nacional la voluntad de llegar a un acuerdo de Gobierno con el PSOE. Pero en Madrid el socio preferente era el PP. La fórmula del 2+2 que lo populares llegaron a barajar nunca convenció a Rafael Mateos. El hasta ahora portavoz municipal se anticipó a los acontecimientos y avanzó que en ningún caso negociaría la alcaldía para obtener el poder. Decía que no tenía sentido que la tercera fuerza política ostentase la dirección del Ejecutivo local en una capital de provincia. Ayer reafirmó que tanto él como la dirección provincial se plantaron. Su negativa a trocear la alcaldía quedó patente. Ahí llegó el repliegue naranja. Con él, las cuatro concejalías exigidas.

Salaya conoció de madrugada por el candidato de Cs que habría abstención. Sería alcalde por mayoría simple. En el PSOE se apunta la «firmeza» mostrada por los concejales del partido de Rivera, al oponerse a las directrices de Madrid. Francisco Alcántara explicó que la ausencia de un pacto se debe a que ninguno de los dos grandes partidos garantizaba el cumplimiento de su programa. Anuncia que irán a la oposición y no tendrán concejalías.

Sin embargo, en Cs hay muchas sensibilidades. El propio Salaya avanza que a partir de mañana se reunirá con los líderes de todas las formaciones y no se descarta que le ofrezca algún departamento municipal.