El PSOE volvería a ganar en Mérida con mayoría absoluta

Rodríguez Osuna celebra su victoria en la noche electoral de 2015. :: hoy/
Rodríguez Osuna celebra su victoria en la noche electoral de 2015. :: hoy

El PP perdería la mitad de sus concejales, IU y Podemos bajarían, Ciudadanos sube y Vox conseguiría entrar en la Corporación

Juan Soriano
JUAN SORIANO

El PSOE volvería a ganar en las elecciones municipales en Mérida y además lograría la mayoría absoluta de forma holgada. Por su parte, el PP perdería a la mitad de sus representantes, mientras que Ciudadanos subiría, Podemos e IU perderían con su coalición y Vox irrumpiría en la Corporación municipal con uno o dos concejales.

Esos son los grandes titulares de una encuesta realizada por Sigma Dos para HOY. El trabajo se ha realizado esta misma semana, del 6 al 8 de mayo, mediante entrevistas telefónicas a 400 personas.

El estudio concede al PSOE una estimación de voto del 49,4%, lo que reportaría a la lista liderada por Antonio Rodríguez Osuna entre trece y catorce concejales de los 25 con que cuenta la Corporación emeritense. En la convocatoria de 2015 se quedó en el 42,1% y once ediles.

A pesar de que entonces se quedó a dos concejales de la mayoría absoluta, el actual alcalde de Mérida consiguió el bastón de mando y no ha tenido grandes problemas para gobernar, ya que se ha podido apoyar en uno o varios de los grupos minoritarios. Esto le ha permitido llevar adelante una legislatura sin sobresaltos, en la que ha desarrollado iniciativas como la reforma de los quioscos de la Plaza de España y el concurso para la remodelación del Mercado de Calatrava.

La encuesta apunta a una gran aceptación entre la ciudadanía emeritense, ya que a partir de ahora ni siquiera tendría que negociar. De confirmarse el sondeo de Sigma Dos, lograría una mayoría absoluta que habría que calificar de histórica ante la fragmentación de una corporación que seguiría contando con cinco grupos municipales.

Solo en una ocasión la Corporación emeritense ha contado con cinco grupos municipales, y ha sido precisamente en la legislatura que acaba de terminar, en la que el PSOE tenía once, el PP ocho y Mérida Participa (Podemos), Ciudadanos e IU disponían de dos cada uno. La nueva distribución que dibuja la encuesta de Sigma Dos mantiene los cinco grupos, con la entrada de Vox, pero con mayoría absoluta para los socialistas, lo que daría aún más mérito a la victoria de Antonio Rodríguez Osuna.

Esa división de los grupos de la oposición pasaría factura especialmente al PP, que caería a la mitad en número de representantes. La lista que encabeza Pilar Nogales obtendría cuatro concejales gracias al 15,2% de los apoyos. Hace cuatro años obtuvo el 28,3%, lo que le reportó ocho ediles. Se quedaría ya muy lejos de la mayoría absoluta de 2011, cuando se hizo con trece concejales gracias a que recibió el 45% de los votos. De esa forma, incidiría en una caída que comenzó hace ocho años y que le llevaría a perder dos tercios de sus apoyos en la ciudad.

El PP pagaría además el cambio de candidato en Mérida. Tras más de veinte años liderado por Pedro Acedo, el partido ha tomado un nuevo rumbo con Pilar Nogales, quien ejerció de subdelegada del Gobierno en Badajoz durante el mandato de Mariano Rajoy. Pero el escaso tiempo del que ha dispuesto para darse a conocer (su designación se anunció a comienzos de enero, hace apenas cuatro meses), el apoyo que pueda tener dentro de su propio partido y la irrupción de otras fuerzas en el ámbito de la derecha juegan en su contra.

Rodríguez Osuna conseguiría una victoria histórica en un Pleno con cinco grupos

Los populares verían cómo se reduce a la tercera parte el apoyo obtenido en 2011

La mayoría absoluta del PSOE limitaría el papel de Unidas por Mérida, Ciudadanos y Vox

Los populares no serían los únicos que perderían seguidores en las próximas municipales. La coalición Unidas por Mérida, formada por Izquierda Unida, Podemos y Equo, llegaría a tres concejales y el 13% de los votos. En la cita electoral de 2015 Podemos e IU acudieron por separado y ambas formaciones lograron dos ediles, con lo que perderían uno. Los apoyos recibidos sumaron entonces un 14,4%.

De esa forma, la lista de confluencia liderada por Álvaro Vázquez, de IU, no mejoraría los resultados de las fuerzas de izquierda en las pasadas elecciones. Pero se mantendría en la Corporación con un peso importante, aunque con un papel residual debido a que el PSOE se alzaría con la mayoría absoluta.

En cuanto al resto de partidos, Ciudadanos mejoraría sus resultados al pasar de dos a tres concejales. La candidatura encabezada por Andrés Humánez pasaría del 7,7% obtenido en 2015 al 11,6% que le otorga Sigma Dos.

Por último, Vox lograría representación en la Corporación municipal con la candidatura de Ángel Pelayo Gordillo, concejal con el PP de 2011 a 2015. La encuesta le concede el 7,5% de los votos, con lo que podría obtener uno o dos ediles.

Mejor que en las generales

Los datos de la encuesta arrojan grandes diferencias respecto a los resultados que se produjeron en las elecciones generales del pasado 28 de abril.

El PSOE ya fue entonces la fuerza más votada en Mérida con el 34,1% de los apoyos, pero ahora se dispararía hasta cerca del 50%. Ciudadanos fue la segunda formación en importancia en la ciudad con el 22,5% de las papeletas, pero ahora se quedaría en casi la mitad y sería la cuarta formación para los emeritenses. El PP volvería a ser el segundo partido con más seguidores, pero también estaría por debajo de lo logrado en las generales de abril.

Vox, que fue la cuarta fuerza con más del 13% de los votos, no arrastraría ese resultado a las municipales con cinco puntos menos. Y la coalición de Podemos, IU y Equo, que hace dos semanas se quedó con el 11,7% de los apoyos, vería mejorar ligeramente esos resultados.

Estos datos ponen de manifiesto la disparidad de preferencias de los ciudadanos en función de la convocatoria de que se trate. En las locales juega un importante papel el candidato, un aspecto en el que tiene ventaja Rodríguez Osuna, así como la implantación del partido, algo en lo que aún tienen camino por recorrer los partidos minoritarios.

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