Vox saca músculo con un acto multitudinario en Mérida

Santiago Abascal saluda a simpatizantes a la llegada al acto en Mérida. :: brígido/
Santiago Abascal saluda a simpatizantes a la llegada al acto en Mérida. :: brígido

Abascal critica ante más de 2.500 personas la decisión de la Junta Electoral de impedir el debate entre los cinco principales partidos

JUAN SORIANO

MÉRIDA. Los mítines se han convertido en actos para convencidos, encuentros en los que lanzar mensajes para los medios de comunicación, con una cuidada puesta en escena y sonrisa permanente. Pero el acto que ayer protagonizó Vox en Mérida mantiene la esencia de las antiguas campañas, las del contacto directo con el votante, las del atril, el micrófono y la consigna. Y todo ello ante más de 2.500 personas, que abarrotaron la carpa del hotel Ilunion Las Lomas. En el interior había 1.200 sillas, según la organización (al principio eran 800 pero hubo que poner más). Y varios centenares de personas de pie, a los que se sumaron los que siguieron el acto desde fuera gracias a una pantalla gigante. Incluso la Guardia Civil tuvo que intervenir para regular el tráfico en el exterior ante los coches que buscaban dónde aparcar. Tanto, que hubo quien dejó el coche a varias decenas de metros y recorrió a pie el resto del camino.

El candidato de Vox, Santiago Abascal, agradeció la asistencia, «sin bocadillos y sin autobuses», a quienes quisieron escuchar un discurso que, como era de esperar, empezó con una crítica a la decisión de la Junta Electoral Central de impedir el debate a cinco previsto en Antena 3 para el próximo día 23. Según dijo, ha quedado claro que «mandan los separatistas», en alusión a la estimación de la reclamación presentada por, entre otros, ERC.

Para Abascal, Vox molesta «a la derechita cobarde y a la veleta naranja», a los que pidió que se aparten si tienen miedo a la izquierda. Pero dejó claro que su rival a batir es el PSOE, los «socialistas traidores» que han accedido al Gobierno gracias al apoyo de los independentistas. Algo que, según dijo, nunca permitirá en caso de que pueda llegar a la presidencia.

«Nos basta con un parlamento y no necesitamos 17», apuntó el candidato de Vox

Abascal también criticó a los medios de comunicación que, a su juicio, manipulan sus mensajes. «No digáis nada de lo que digan de nosotros, solo de nuestras redes sociales», afirmó.

Defendió la unidad nacional y la reducción de las Administraciones Públicas, ya que considera que «nos basta con un parlamento y no necesitamos 17». También una inmigración regulada, en función de las necesidades económicas y condicionada a una integración real. Y que se pueda estudiar en español en todo el país, y la custodia compartida, y la prisión permanente para los delitos sexuales. Medidas ya anunciadas y conocidas, pero también quiso aclarar otras. Por ejemplo, negó que quiera abandonar la Unión Europea, sino que quiere una España «más respetada» en Bruselas y «que no haya un prófugo como Puigdemont». Asimismo, rechazó que proponga el derecho a llevar armas, sino a defenderse ante una agresión.

Habló hasta de Caperucita Roja, a la que considera emblema del «mito heroico»: le encargan una misión, debe enfrentarse a peligros y los beneficios son para una tercera persona. Por eso cree que «los progres» quieren prohibirla.

Candidato por Badajoz

Abascal estuvo precedido por Magdalena Nevado, número 1 al Congreso por Cáceres, quien criticó tanto a Podemos como a los populares Pablo Casado y José Antonio Monago.

Por su parte, el número 1 por Badajoz, Víctor Sánchez del Real, recordó los días en que los resultados electorales no fueron los esperados y Vox temía su desaparición, pero decidieron aguantar hasta tiempos mejores. «Es la hora decisiva, es el año decisivo», afirmó. «Con hombros de gigantes extremeños yo os digo que conquistaremos de nuevo el mundo».

También afirmó que votar por Vox en Badajoz permitirá arrebatar el único representante que ahora tiene Podemos, y que si se consigue otro diputado será a costa del PSOE. Los principales rivales de un partido que, según dijo, se presenta «por la libertad y la igualdad de los españoles».

Si al principio sonaba el himno de la legión y el 'Que viva España' de Manolo Escobar, el acto terminó de forma más solemne, con los sones del himno nacional ante un público entregado.