Vara se entrega al turismo electoral

El candidato y presidente de la Junta, ayer en la playa de Orellana, con el embalse al fondo. :: hoy/
El candidato y presidente de la Junta, ayer en la playa de Orellana, con el embalse al fondo. :: hoy

El líder socialista visita la playa con bandera azul de Orellana y reconoce que le gustan las campañas

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

El candidato Guillermo Fernández Vara hizo ayer una gira por Orellana. En una hora y media visitó la playa, un palacio, el centro de salud, un parque, el colegio y un convento muy bonito, con parada previa para ojear unos planos en mitad de una carretera sin automóviles pero en la que algún día habrá algo. Para los que seguían sus pasos, que no tienen la misma facilidad que él para moverse -a su coche le iba abriendo camino uno de la Policía Local- ni para aparcar, fue una yincana. Ocurría lo del dinosaurio del microcuento de Monterroso pero al revés: cuando uno llegaba al sitio, él ya no estaba allí. O se estaba yendo.

Desde que apareció y hasta que se fue, lo que más hizo el líder socialista fue saludar, y sobre todo, hacerse fotos. «¿Te puedes sacar una conmigo?», le dice una mujer. Acaba, y le toca el turno a la amiga: «Ahora yo, ¿vale?». Él no solo no pone pega, sino que colabora. «Estas guardarlas luego, ¡eh! Que yo las guardo todas», bromea con un grupo. A una paisana le echa la mano al hombro mientras posa. A otra le coge el colgante que lleva puesto y le comenta algo, a una tercera la acaricia la cara... En esta faceta, Fernández Vara es el mismo que en las elecciones de hace cuatro años o las de hace ocho. Para en un pueblo, se baja del coche, se pone a andar y la gente se acerca a saludarle, apretarle la mano o estamparle dos besazos. Popularidad para sus adeptos y populismo para sus detractores, el caso es que el líder socialista dice que esta es una de las razones por las que le gustan las campañas electorales. «Me permiten estar en contacto con la gente», argumenta. «Y porque son unos días en los que en cierto modo -añade-, se aparca un poco la toma de decisiones que marca el día a día de los cuatro años de legislatura».

Darle una tregua al despacho

No es que deje de tomarlas, claro, porque sigue siendo el presidente de la Junta, pero está claro que esa rutina de despachos y papeles se relaja durante las dos semanas previas al día de votaciones. Serán el domingo 26, y es ese trato con la gente lo que le hace tener buenas sensaciones, asegura Fernández Vara, que el domingo retomó el pulso electoral tras dos días sin actos de campaña.

El partido suspendió toda su agenda tras la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba, que al candidato a repetir victoria le ha dejado «un sentimiento de orfandad». «Hablábamos todas las semanas, de cualquier cosa menos de fútbol, porque él era del Real Madrid y yo del Barça», comentaba el líder del PSOE extremeño, cuya relación con el ex secretario general fallecido creció cuando este sustituyó a Rodríguez Zapatero a los mandos del partido. «Con frecuencia me llamaba para que fuera a Madrid, comíamos en un sitio cerca de la sede», recordaba ayer el candidato a la reelección, que empezó su jornada en la mejor playa de agua dulce de España, la de Orellana.

Vara hizo ayer una gira por Orellana: en hora y media visitó la playa, un palacio, un parque, un colegio, el consultorio y un convento

La llegada de la caravana electoral, con sus políticos, sus asesores, sus periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión, su comitiva local de bienvenida y acompañamiento y sus curiosos le chafó la paz a una señora que tomaba el sol de media mañana, tumbada en su silla de camping reclinable, componiendo en ese momento una estampa que podría ilustrar una tesis doctoral sobre la posibilidad de ser feliz un lunes. La mujer vio lo que se aproximaba por su espalda y no tardó en echar mano a la camisola y ponérsela sobre el bikini antes de levantarse, refunfuñar por lo bajo y echarse a un lado. A pie de orilla, sin embargo, un hombre que pescaba en calzonas y con el torso al aire, ignoró a los humanos y siguió con sus peces. Cuestión de prioridades.

«Estoy en condiciones de poner sobre la mesa -dijo Fernández Vara- que en cuatro años, el turismo le aportará a Extremadura el ocho por ciento de su Producto Interior Bruto, treinta mil puestos de trabajo directos y 2,5 millones de viajeros». Bien. Dicho queda. Mensaje colocado, como hacen todos los partidos y todos los candidatos, que para eso estamos en campaña. Hace tres días que se conoció que otra playa urbana extremeña, la de Cheles, también lucirá este verano la bandera azul, por lo que es un momento propicio para hablar de turismo. Las campañas electorales, de hecho, son en sí mismas un buen momento para hablar de turismo. Porque en ellas se hace turismo. Es turismo electoral. Ayer, el presidente y candidato cerró su 'tournée' por Orellana con una parada en el convento de san Benito. Lo construyeron en el primer tercio del siglo XVI, es de estilo renacentista, tiene una iglesia de una nave con una cubierta de madera a dos aguas, un patio en el que dan ganas de quedarse a echar la siesta y un aljibe con una bóveda de ladrillo que es un hallazgo.

Anuncia tres novedades para el aeropuerto de Badajoz: aviones más grandes, nuevos destinos y mejores 'slots' con Madrid

«Estamos intentando atraer a la región turistas europeos, latinoamericanos y sobre todo, del sudeste asiático», había dicho Fernández Vara una hora y media antes, con el embalse de Orellana a su espalda. También desgranó más medidas para potenciar a la comunidad autónoma como destino turístico, relacionadas con el aeropuerto de Badajoz. Tres concretas: aviones más grandes, nuevos destinos y mejores 'slots' (horarios) «para que los extranjeros puedan conectar con Madrid». Y no se sustrajo al momento en el que estamos, o sea, a 12 días de ir a meter los sobres en las urnas. «En las elecciones del día 26 -afirmó- hay que elegir entre los que cerraban los aeropuertos y miraban hacia otro lado cuando los trenes se paraban o el progreso y la igualdad de oportunidades». Queda claro: estamos en campaña. El enemigo cuenta.

Más noticias