Vara se encomienda a San Isidro

Vara ayer en la ermita de San Isidro de Fuente de Cantos, cuya romería es de interés turístico regional. :: J. L. G./
Vara ayer en la ermita de San Isidro de Fuente de Cantos, cuya romería es de interés turístico regional. :: J. L. G.

El presidente de la Junta tenía pensado estar solo un rato en Fuente de Cantos y terminó procesionando atrapado por el ambiente | El candidato socialista visitó ayer tres romerías y equiparó al patrón del campo con los seguros agrarios

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Intuyes que no es un día normal cuando ves en una gasolinera Repsol de la N-630 al presidente de la Junta dándole dos besos a una mujer que viste una falda verde de lunares blancos ceñida en la cintura y con volantes los pies y que tiene a su lado varios hombres con una medalla al cuello. Los sigues, adelantas varios carruajes tirados por caballos, ves que acaban todos en la ermita de San Isidro y todo empieza a cuadrar. En un 15 de mayo el patrón del campo cobra protagonismo y las romerías se multiplican por la región. Ayer había más de 30 grados y un ambiente adverso para los alérgicos, una jornada en la que se puede decir que Guillermo Fernández Vara sudó la camisa como candidato socialista a repetir mandato en la Junta. Hasta tres romerías visitó -Fuente de Cantos, Villafranca de los Barros y Ribera del Fresno-, una agenda agotadora que remató de noche en la Casa de la Cultura de Miajadas.

No es que esta región sea rural y ayer fuera la fiesta del campo por excelencia. Es que ayer por la mañana se supo que los sindicatos convocaban una huelga entre quienes trabajan en la agricultura y la ganadería del día 21 al 25, es decir, durante toda la semana previa a las elecciones del 26 de mayo. Vara, en cuanto podía, manifestaba su preocupación al respecto.

La señora de lunares blancos era María José Pérez, de la hermandad de San Isidro de Fuente de Cantos y uno de los hombres de la gasolinera Ernesto Iglesias, el candidato del PSOE en esta localidad que aspira a quitarle el gobierno municipal al PP. Entre unos y otros le explicaron detalles de la enorme pintura de San Isidro Labrador que guarda la ermita, así como del paso engalanado con flores que soporta la figura del santo, del que el presidente de la Junta conocería luego de manera inesperada que hueco no estaba.

Por pocos minutos el candidato del PSOE y de Ciudadanos no coincidieron en la romería de Villafranca

En cuanto le pusieron los micros delante Fernández Vara habló de campo, de cómo hace cincuenta años se rogaba a San Isidro para que lloviera y cómo ahora hay pólizas que mitigan esas dudas. «Tenemos un Gobierno para que los agricultores y ganaderos no estén solos. Somos la región de España que más ha impulsado los seguros agrarios. Esta campaña tenemos una inversión de 9 millones de euros por parte de la Junta más el Gobierno de España y lo que aportan los ganaderos y agricultores que hacen más llevaderos sus riesgos», declaró el presidente antes de hablar de su verdadero desvelo, esa huelga del campo que amenaza un fin de campaña tranquilo con el viento a favor del PSOE. Luego, durante el paseo, saludó a Juan Barrientos, que resultó ser padre del candidato de PSOE en los Santos de Maimona. «Soy el de la UGT», le recordó el hombre. «Pues esta mañana he estado hablando con Miguel a ver si se arregla lo de la huelga del campo», le contestó el líder socialista.

Misa rociera o isidrera

Solo Vara sabe si en los minutos siguientes en que se vio atrapado por el ambiente rezó en secreto para que ambas partes aparcasen sus diferencias. El caso es que su equipo electoral tenía previsto que su candidato viera cómo salía el patrón de la ermita y rápidamente montarlo en el coche camino de la romería de Villafranca. Pero sin darse cuenta se vio primero detrás del sacerdote que empezaba a dar una misa rociera («esto es una misa isidrera que no estamos en El Rocío», corregiría luego un integrante de uno de los dos coros que entonaron varias salves durante el acto) en un lugar del que no podía escaquearse.

Y a continuación, en mitad del fervor, lo colocaron bajo una de las andas que sostenía al santo y el presidente tuvo que procesionar como el más devoto antes de marcharse a toda prisa, cuando los romeros ya empezaban a buscar sombra y vaso repartiéndose por casetas con nombres como 'Pernambuco', 'El jocho' o 'San Isidro me confunde'.

Cuando Vara apareció por la romería de Villafranca lo recibió el veterano alcalde socialista Ramón Ropero. Lo primero que le trasladó fue su preocupación por esa huelga del campo que se está fraguando. Pero Ropero le informó de que un rato antes había estado Cayetano Polo (el candidato de Ciudadanos), por lo que el retraso provocado por el santo evitó que se cruzaran. ¿Intervención divina o estrategia?

Antes de acodarse en la caseta del PSOE, donde se repartía paella, Vara saludó, besó y abrazó como si estuviera con gente que conoce de toda la vida. A ratos fue así porque se reencontró con José Matamoros. «Lo conozco de toda la vida, es íntimo mío desde los años sesenta, desde que era un crío», reveló. Luego explicaría que él era empleado del colegio de los Jesuitas de Villafranca donde el presidente estudió hasta COU, lo que quizás explique que se entregue en ocasiones a esos santos -ayer fue uno de esos días- que nunca sabe uno si pueden hacer de relatores desde las alturas para evitar un conflicto tan inoportuno como el de una huelga del campo anunciada la víspera de San Isidro.

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