Cómo ser presidente y candidato el mismo día

El presidente de la Junta junto al general jefe de la Extremadura XI ayer en el acto del 208 aniversario de la Batalla de La Albuera. :: J. L. G./
El presidente de la Junta junto al general jefe de la Extremadura XI ayer en el acto del 208 aniversario de la Batalla de La Albuera. :: J. L. G.

El líder del PSOE por la mañana copresidió un acto militar en La Albuera y por la tarde se fue de mitin a pueblos cacereños pequeñísimos | La agenda de Fernández Vara la cuadran con dificultades dos equipos, uno del partido y otro de la Junta

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Ocho mástiles con sus ocho banderas y ocho himnos al ser izadas, un pebetero con fuego, coronas de flores y un desfile de la sección de honores de la Brigada Extremadura XI que incluía una escuadra de gastadores y una banda de guerras con tambores y hasta gaitas. En este ambiente propio de la conmemoración de la batalla de la Albuera se integró ayer Guillermo Fernández Vara. Lo hizo como presidente de la Junta de Extremadura después de grabar una entrevista televisiva en Mérida, en ese caso como candidato del PSOE.

Tras presidir el acto de La Albuera de manera compartida con el general jefe de la Brigada Extremadura XI, Francisco Javier Romero, su equipo lo montó en el Volkswagen Touran que usa estos días y lo llevó a otra entrevista. De nuevo hubo de mutar en candidato.

Cuando alguien tiene que ejercer en la misma mañana de presidente de una comunidad y de candidato ante una cita electoral inminente se cierne una especie de esquizofrenia sobre sendos equipos cuyas agendas han de cuadrar al minuto. Ayer se vio que esto no es fácil, y aunque originalmente la convocatoria del PSOE era en la agrupación local del partido a las 11.20, la nota de la Junta hablaba del 208 aniversario de la Batalla de La Albuera en la Plaza de España a las 11.30. Al final Vara llegó como candidato al filo de las 12 y tuvo que sacar el lado solemne de presidente para ver desfilar militares con trajes actuales y de época y escuchar los himnos de Extremadura, Europa, Alemania, Francia, Inglaterra, Polonia y Portugal.

El PSOE aún no tiene sustituto de Rubalcaba para el cierre de campaña en Olivenza

En general, las campañas electorales tienen una estructura básica que se repite durante dos semanas y en la que, en el caso de Vara, solo interfieren sus obligaciones como presidente, ya sea para presidir un acto militar como ayer o para apaciguar ánimos ante la huelga del campo que se estaba desatando y que de momento parece aplazada.

El guion básico al que nos referíamos es el de un candidato va de pueblo en pueblo y allí se deja ver con el alcalde o aspirante local, que le presenta a la gente y lo guía. Vara (léase también Monago, Polo, De Miguel o Morales) dice algo a los medios para que su mensaje salga en los informativos de la hora de comer y contesta a las preguntas de actualidad -ahora es el veto a Iceta para presidir el Senado-. Por la tarde, suele haber alguna visita a empresa o colectivo y cuando baja la temperatura lo habitual es dar uno o dos mítines más en la plaza del pueblo, en este caso elevando el tono para encorajinar a los seguidores.

Ayer tarde noche, por ejemplo, hubo intervenciones de Vara en los pueblos cacereños de Mohedas de Granadilla (827 habitantes) y Cabezabellosa (349). Además, esos actos suelen ser un evento destacado en cada localidad porque rompe la rutina, por eso y las autoridades locales lo preparan con tanto esmero como ilusión. Esto explica que el día anterior en Miajadas (9.600 habitantes), por ejemplo, el mitin de Vara incluyera un homenaje a los 43 concejales socialistas y alcaldes pedáneos que ha habido en el pueblo desde 1979.

Ir a la Extremadura vacía

Dice Marisol Mateos, secretaria de organización del PSOE en Extremadura, que Vara lleva visitando pueblos de la región mucho tiempo. En concreto, habla de cien actos abiertos desde noviembre y explica que programar actos electorales en poblaciones tan pequeñas que por estrategia electoral no serían rentables en términos de votos tiene que ver con ser coherente con este discurso reciente que alerta de la despoblación rural. «No se puede hablar de Extremadura vaciada y no conocer el territorio», señala.

Además de este guiño a poblaciones minúsculas, Mateos habla de costumbres que se han convertido casi en supersticiones, como abrir la campaña en Mérida con la pegada de carteles y cerrarla en Olivenza, localidad natal de Vara, para quien ahora mismo están buscando un compañero socialista de cierre que sea conocido a nivel nacional tras el fallecimiento de Rubalcaba. Según explican, esto último obligó a un luto de día y medio por el que ministros y pesos pesados del partido detuvieron sus agendas y ahora están recuperando las horas perdidas, lo que está dificultando encontrar un sustituto.

Para la secretaria de organización reconoce los mítines son necesarios, aunque ya no sean el acto central de unas campañas en las que también se libra la batalla de lo virtual.

Volviendo a la de la Albuera, que no solo fue real sino que fue una de las más sangrientas de la Guerra de la Independencia, Vara recordó ayer lo bien que vivimos mientras en otras latitudes pasan hambre, miedo y todo tipo de penurias. Lo dijo al hilo del premio 'adalid de la libertad' que recogió ayer Silvia Tostado en representación de la Coordinadora Extremeña de Oenegés (Congdex), añadió que a cooperación al desarrollo no se destina más del 0,5% del presupuesto, un dato que mueve a reflexionar sobre la avidez con la que estos días los electores exigen cosas a sus políticos.

Más