Pedrito Alegre y olé

Pedrito Alegre y olé
Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

En los carteles han puesto un nombre que los socialistas quieren hoy ver. Con el perdón que me dé Juanita Reina, desde la tumba, e Isabel Pantoja, desde Honduras, he tuneado esta copla porque hoy está aquí el figura.

En el escalafón todos saben de tardes de gloria, pero también de cornadas y días aciagos, de noches de hospital. Será por eso que se forjan leyendas de supervivientes y siempre se dice que los toreros están hechos de una pasta distinta a los demás.

Será por eso que el mismo que salió por el garaje de Ferraz repudiado por parte de su partido hace casi tres años, piensa llenar hoy la plaza de toros de Mérida. Los toreros saben que quienes un día te tiran almohadillas, otro te sacan a hombros, que el éxito y el fracaso son dos caras de la misma moneda, que ya lo dijo el poeta y hasta Vara cuando él volvió a ganar. Pero a las aficiones siempre hay que brindarles un toro, y la extremeña es de natural agradecida. Esa foto de la gloria es la que hoy buscan los socialistas.

El que ha visto un festejo sabe de la importancia de las cuadrillas, del banderillero al picador. Y hasta el monosabio tiene un papel fundamental. Que se lo digan a IvánRedondo, que a lo mejor salta al ruedo. Él, que tanto asombró en su anterior gira extremeña y aún sorprende por la facilidad con la que cambia de matador y hasta de oración antes de la corrida.

Los socialistas han llamado a todos los suyos para regalarles hoy una mañana de triunfo. Saben de antemano que colgarán el cartel de 'No hay billetes' y que a nadie le importará las horas de autobús que se trague. Seguidores de Pedro Sánchez se quedaron en la calle durante la campaña de las nacionales por falta de aforo en varias ocasiones y en distintos puntos de la región. Por eso en el partido están seguros de que hoy llenarán las 8.000 localidades de la plaza de toros emeritense, como en los mejores 'mano a mano' de Felipe González y Alfonso Guerra.

El escenario político ha cambiado tanto que un partido que llegó a tener 202 diputados nacionales en 1982 y 169 en 2004 está de subidón con sus 123, que ya los pillara la cuadrilla de Casado. O que los mismos que cortaban el rabo en Extremadura anden hoy celebrando que las encuestas le dan seguro una oreja, ignorando el aviso de que un bloque de centro-derecha puede quitarles el primer puesto del escalafón.

Hoy querrán pasar a toda costa por la puerta grande, aunque sea solo con los suyos. En realidad nada está seguro hasta que se abran las urnas la noche del próximo domingo y ninguno de los que hoy pisan el albero de SanAlbín son toreros. Por mucho que la copla me haya dado para entonar un Pedrito Alegre y olé.