El día de la foto con «los chinos»

Momento en el que los turistas orientales irrumpen como inesperado público del acto de Monago y lo fotografían con sus móviles. :: /Jorge Rey
Momento en el que los turistas orientales irrumpen como inesperado público del acto de Monago y lo fotografían con sus móviles. :: / Jorge Rey

Monago promete igualdad de inversiones entre las dos provincias y cautiva a siete turistas asiáticos

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Estaba José Antonio Monago hablando en el foro de los Balbos, que es como una mini plaza adosada a la Plaza Mayor de Cáceres, junto a la fachada principal del Ayuntamiento, y apareció por allí un grupo formado por siete turistas asiáticos, de los que se ven cualquier día recorriendo felices la Ciudad Monumental. Como si el mundo se fuera a acabar al minuto siguiente y fuera pecado irse a criar malvas sin haber grabado un vídeo o tirado una foto del momento postrero, todos ellos, sin excepción, llevaban un móvil en la mano.

Podrían haber bajado las escaleras que hay que salvar para ir de la plaza de las Piñuelas al foro de los Balbos y haber seguido su recorrido por la Plaza Mayor, como seguro que aconseja cualquier guía de viaje medio sensata. Pero los visitantes orientales se encontraron algo que les llamó la atención. Quizás alguno de ellos pensó -y a lo mejor hay que plantearse si con razón- que eso que veían a través de sus teléfonos era una cosa parecida a la paella de marisco o los toreros, o sea, algo auténticamente español. Así que esos cuatro hombres y tres mujeres llegados de tan lejanas tierras no dejaron escapar la oportunidad y allá que se fueron, a grabar nada menos que una rueda de prensa de la campaña para las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo de 2019 en Cáceres, Extremadura, España, Europa. De modo que allí se vio el líder regional del PP hablándole a la prensa autóctona y a siete turistas orientales que le grababan con sus móviles y le miraban con sus sonrisas, tan grandes que parecía que vinieran de tomarse la última copa del sábado con Chiquito de la Calzada.

Cualquiera que haya seguido un poco a José Antonio Monago en los últimos años podía intuir, al ver a los invitados inesperados, que ante semejante regalo del destino, no iba a dejar pasar la oportunidad. Se la acababan de poner botando. Y efectivamente, reaccionó. El expresidente interrumpió su discurso y les habló a ellos, a ese público asiático con cara de estar pasándolo en grande. Lo hizo primero en inglés. «Welcome, welcome, you're welcome», les saludó. Y siguió en español: «No nos van a votar pero hay que ser siempre amables con los turistas. No voy a dejar pasar la oportunidad de darles la bienvenida».

«Algunos me recuerdan a 'Poli' Díaz, el boxeador», dijo Monago, que no citó a Cayetano Polo pero parece claro que pensaba en él

Luego, recuperó el hilo de lo que estaba diciendo, que para entonces ya había pasado claramente a un segundo plano, porque un momento así en una campaña como esta es un diluvio en el desierto un 15 de agosto. Cuando su sorprendente auditorio -e inútil, electoralmente hablando- se disolvió para seguir con su ruta turística, Monago les despidió con un «Thank you», acompañado de un cortés movimiento de cabeza arriba y abajo. Si alguno de ellos le hubiera devuelto un 'arigato' (gracias en japonés), habría sido la coronación sublime para uno de los momentos fetén de esta campaña a la que le quedan 72 horas.

El parón inversor de la Junta

Justo antes de la sorpresa asiática, el candidato popular estaba diciendo que la legislatura que agoniza ha estado marcada, entre otras cosas y en lo que a la Junta se refiere, por la falta de inversiones en infraestructuras.

Y antes aún había hecho un par de reflexiones con Cayetano Polo al fondo. Esto es: no le citaba pero parecía claro que se refería a él, con el eco de fondo del debate del día anterior en Canal Extremadura Televisión, en el que Monago le dijo al candidato de Ciudadanos, por momentos algo pasado de revoluciones, que fuera menos arrogante y más humilde. «Nosotros -expuso el aspirante popular- estamos haciendo una campaña propositiva, exponiendo los diagnósticos sobre la situación de nuestra comunidad y las soluciones. Porque a la gente no le gustan los gallos de pelea. Alguno a mí me recuerda a aquel boxeador español, Poli Díaz, que se pasó los días previos a un combate, creo que era con (Pernell) Whitaker, diciendo que le iba a machacar, y cuando llegó el día, le dieron la del pulpo».

Después, el hombre que aspira a mandar a Guillermo Fernández Vara de vuelta a la oposición, habló de despoblación y desgranó algunas promesas electorales para la ciudad de Cáceres. Entre ellas, «un macrocentro de salud» en el hospital Virgen de la Montaña, un plan especial para el barrio de Aldea Moret, acabar el aeródromo y la ronda sureste o habilitar una terminal ferroviaria de mercancías en el polígono industrial de Las Capellanías. Y prometió una ley que equilibre las inversiones entre las dos provincias, para que no se dé más en Cáceres el latiguillo de que se siente discriminada respecto a la de Badajoz».

Después, Monago y los suyos fueron caminando sin prisa desde la Plaza Mayor hasta Cánovas, un trayecto curioso porque en él se cruzó con medio arco parlamentario regional. Saludó a Francisco Piñero, que estuvo en el PP, ayudó a poner en marcha Ciudadanos en Cáceres y ahora es número uno de Vox a la Asamblea de Extremadura. Casi a la misma altura se encontró también con un ilustre veterano de la democracia extremeña, el regionalista Pedro Cañada (82 años, miembro de la primera legislatura), que estaba repartiendo sobres con las papeletas electorales de su partido, Extremadura Unida. Y unos metros más arriba se cruzó con Luis Salaya, candidato del PSOE a la alcaldía cacereña, poco antes de pasar por delante de un puesto informativo de los socialistas, en el que lógicamente, no se paró. En el expositor del PP concluyó el «paseo electoral» -así lo llaman-, preludio de la comida que luego mantuvo con los directores de los medios de comunicación de la región en el Hotel Extremadura.

Ya por la noche, José Antonio Monago compartió mitin con Teodoro García Egea, secretario general del partido, a quien seguro que alguien comentó la jugada de los turistas asiáticos, a los que el líder del PP extremeño volvió justo al final de su acto matutino de ayer en Cáceres. «No se si se habrán enterado de lo que he dicho -comentó-, yo al menos lo he intentado».

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